martes, 19 de abril de 2016

Aurora Consurgens

Aurora desde Sierra Akbarracín, Benaocaz,Cadiz


Texto original

Tomás de Aquino. AURORA CONSURGENS

LA AURORA, HORA DORADA.
CAPÍTULO PRIMERO
INICIO DEL TRATADO INTITULADO: LA AURORA EN SU DESPERTAR
Con ella, con la Sabiduría del Mediodía, todos los dones me fueron concedidos, con ella,
que pregona por las calles, que sobre las plazas públicas alza su voz, que clama en medio
del gentío y que así habla en el umbral de las puertas de la ciudad: Venid a mí, aceptad mi luz y
nada turbará vuestras obras. Cuantos me deseéis seréis colmados con mis riquezas. Venid hijos míos, y
escuchad, pues os voy a enseñar la ciencia de Dios.
¿Qué sabio comprenderá esta Sabiduría de la que Alphidius dijo que hombres y niños
rozan por caminos y plazas, que asnos y rebaños pisotean en las inmundicias? Senior
escribe: En apariencia no hay nada tan vil y, sin embargo, nada es tan estimable en cuanto a naturaleza.
El mismo Dios no ha querido que se le ponga precio. A partir de ella Salomón edificó su
luz situándola por encima de toda perfección y de toda salvación, pues ni siquiera las
virtudes de las piedras preciosas se le pueden comparar: todo oro, en comparación, no es
sino arena vulgar y la plata no es más que cieno. Y todo ello no sin razón: su adquisición es
preferible al comercio de la plata y del oro más puros; su fruto es más precioso que todas
las riquezas del mundo, y no puede ser comparada a nada de cuanto puedas desear. Su
mano derecha oculta longevidad y salud, su mano izquierda gloria y riquezas infinitas. Sus
caminos están repletos de bellas y loables acciones, en nada despreciables ni torcidas. Su
andar no es para nada apresurado: posee la lentitud y la asiduidad de la labor perseverante.
Es árbol de vida, luz perpetua para cuantos la aprehenden. Los que la conserven alcanzarán
la dicha, pues la ciencia de Dios jamás perecerá, como testifican las palabras de Alphidius:
El que halle esta ciencia obtendrá sustento legítimo y sempiterno. En cuanto a Hermes y los demás,
ved lo que afirman: si un hombre detentara esta ciencia durante mil años jamás conocería la escasez,
aunque cada día hubiera de alimentar a siete mil hombres. Senior lo confirma: Ser tan rico como el
poseedor de aquella piedra de la que surge el fuego, de quien es propio dar ese fuego a quien lo desee, en la
cantidad deseada y en el momento deseado, sin la menor privación. Idénticos anhelos expresa
Aristóteles en su segundo libro sobre el alma: Todos los cuerpos constantes son limitados, por
naturaleza, en su tamaño y en su crecimiento, sin embargo, el fuego, a poco que se le alimente, crece hasta el
infinito. ¡Dichoso el descubridor de esta ciencia: sobre él fluirá la prudencia de Saturno!
En tu caminar sueña con ella y ella guiará tus pasos. Senior dice: El sabio la comprende, él que
es de juicio sutil e ingenioso, pues el tratado sobre las agregaciones ilumina los espíritus. El espíritu se
anima, hace cuanto desea: ¡dichosos cuántos reflexionen acerca de mis palabras! Y Salomón
añade: Hijo mío, cuélgala en tu cuello, inscríbela en la tablilla de tu corazón y lo hallarás. Dí a la
Sabiduría: ¡Tú eres mi hermana! y concede el nombre de amiga a la prudencia. Reflexionar sobre las
palabras de la Sabiduría es un acto perfectamente natural, un acto sutil que la lleva a la
perfección. Aquel que le consagre sus vigilias se encontrará bajo su protección. Jamás se
marchita ni perece, clara es para quienes poseen la inteligencia y resulta fácil a cuantos la
conocen, pues va en busca de quienes son dignos de ella: en todos sus caminos se les
aparece jocosa advirtiéndoles de su providencia. Su principio es la naturaleza más auténtica,
aquella naturaleza que ignora el engaño.
CAPÍTULO SEGUNDO
ACERCA DE LA SABIDURÍA
Por tanto, si los tronos y los cetros de los reyes os placen, si queréis reinar eternamente,
amad la luz de la ciencia y perseverad en la búsqueda, vosotros, los que os distinguís por
vuestro conocimiento de la naturaleza. Por vosotros el sabio escruta en la Sabiduría de los
antiguos y consagra su ocio a los profetas, penetra en los misterios de las parábolas, busca
el sentido oculto de los proverbios: se ocupa del secreto de las parábolas.
Sin ocultaros nada expondré lo que es la ciencia y como está hecha: es un don, un
sacramento de Dios, es algo divino que las palabras simbólicas de los sabios ocultan de mil
maneras. Sin apartarme de la verdad y evitando la ansiedad que debilita al espíritu sacaré su
ciencia a la luz.
Seguí su rastro desde el principio, y en mi caminar ignoraba que era la madre de todas las
ciencias y que me precedió. Innumerables dignidades me ha concedido, la he aprendido sin
forzarla y os la comunicaré sin precipitación y sin disimular la verdad. Es para todos un
tesoro inagotable que ha sido celado por sus descubridores, y que exclama gozosa: Jerusalén,
alégrate. Todos los que me amáis uníos, entrad en júbilo, pues el Señor Dios ha tenido piedad de los pobres.
Senior también ha dicho: Es una piedra sobre la que el sabio pone los ojos, y que debes evitar echar a
los escombros. Pues este elixir expulsa la miseria y para el hombre, después de Dios, es lo más precioso.
CAPÍTULO TERCERO
DE LOS QUE IGNORAN Y DE LOS QUE NIEGAN ESTA CIENCIA
Esta ciencia gloriosa de Dios, esta doctrina de los santos, este secreto de los filósofos y este
elixir de los médicos, es despreciado por los necios que al ignorar su naturaleza rehuyen su
bendición: por eso aquélla se alejará de ellos. Al que le falte experiencia no le conviene tal
ciencia, pues cualquiera que la ignora es su enemigo: no sin razón. Speculator lo dice: El
desprecio de la ciencia es la causa de la ignorancia. ¡No demos lechugas a los asnos si se conforman
con cardos! ¡No demos a los perros el pan de los niños y no sembremos perlas entre los
cerdos! A esta ilustre ciencia, semejantes bufones no podrán acceder. Divulgar a los que no
son dignos de ella los arcanos de esta ciencia sería romper el sello celeste. En un cuerpo
grosero el espíritu de esta Sabiduría rehusará entrar. El insensato no es capaz de percibirla
pues su razón está pervertida. Los sabios no se dirigen a los insensatos. Hablar con un
necio, es hablar con alguien que está dormido. Morien ha dicho: Si se descubriera la situación
exacta de las cosas no habría espacio para la prudencia. El insensato sería igual al sabio. Bajo el
círculo lunar, junto a la pobreza, su madrastra, ningún mortal lloraría ya las angustias de su
desnudez: en esta ciencia, infinito es el número de necios.
CAPÍTULO CUARTO
DEL NOMBRE Y DEL TÍTULO DE ESTE LIBRO
A este volumen lo hemos bautizado Aurora en su despertar por cuatro razones. La aurora
es, sin duda, la hora de oro. Asimismo, la ciencia reserva para un fin dorado una hora a los
buenos laborantes. La aurora, además, ocupa entre la noche y el día una posición
intermedia enrojeciendo con una doble tinta roja y amarilla. Del mismo modo la ciencia
dona tintas amarilla y roja, que son intermediarias entre el negro y el blanco. En tercer
lugar, durante la aurora, los enfermos notan un alivio, un respiro en sus sufrimientos
nocturnos, así como también, durante la aurora de la ciencia, los malos olores y los vapores
nocivos que afectan el espíritu del laborante se eclipsan y declinan. El Salmo ya lo dice: En
el atardecer la visita de las lágrimas, en el amanecer de los gritos de júbilo. En cuarto y último lugar, se
ha dicho que la aurora es el fin de la noche, o mejor aún, la madre del sol. Del mismo
modo en el culmen de la coloración roja, nuestra aurora es el fin de toda tiniebla, la
expulsión de la noche, esa longevidad hivernal en medio de la que tropieza el caminante si
no presta atención. Está escrito: Y la noche revela a la noche la ciencia, y el día al día profiere la
palabra, y la noche como el día en sus deleites ilumina.
CAPÍTULO QUINTO
¡ESTIMULEMOS A LOS INSENSATOS!
Acaso la Sabiduría no clama por las calles, acaso la prudencia no eleva su voz en los libros
de los sabios lamentándose: ¡Humanos, a vosotros os llamo, mi voz se dirige a los hijos de
la inteligencia! ¡Comprended, insensatos, prestad atención a los dichos de los sabios y a sus
enigmas! Cuando han establecido la similitud entre todas las criaturas de esta tierra, los
sabios se sirven en esta ciencia de diversas expresiones multiplicando las palabras bajo el
círculo de la luna.
Un sabio a la escucha ganará en sabiduría, la comprenderá, y comprendiéndola la poseerá.
He aquí la Sabiduría, Reina del Mediodía, de la que se dice que ha venido de Oriente como
la aurora en su despertar, para escuchar, para comprender, para ver la Sabiduría de
Salomón. Ella encierra poder, honor, virtud y autoridad. Luce una corona resplandeciente
con rayos de doce estrellas, como una esposa que se adorna para su esposo. Sus vestidos
llevan inscripciones de oro, en griego, en lengua extranjera, en latín: ¡Soy reina: reinaré y mi
reino no tendrá fin para mis descubridores, para todos aquellos que me buscan sutil, ingeniosa,
constantemente!
CAPÍTULO SEXTO
LA PRIMERA PARÁBOLA:
LA PIEDRA NEGRA EN LA QUE SE ARRAIGAN LOS SIETE PLANETAS
Mirando a lo lejos vi una gran nube que ensombrecía la tierra y que absorbía la nube que
cubría mi alma. Las aguas, putrefactas y corruptas como estaban por el espectáculo de las
profundidades infernales y por la sombra de la muerte, habían penetrado en mi alma: la
tempestad me había engullido.
Delante de mí se arrodillarán los habitantes del desierto, y mis enemigos lamerán la tierra
que me pertenece. En mi carne no queda nada intacto, y el espectáculo de mi iniquidad ha
transtornado mis huesos. He gritado noches enteras hasta enronquecer mi garganta. ¿Quién
vivirá para saber, para comprender?
Él arrancará mi alma de la garra del Sheol. Los que me iluminen ganarán la vida eterna y
comerán del árbol de la vida situado en el paraíso. En mi reino les será permitido sentarse
al lado de mi trono. Así será para aquel que me haya desenterrado como si fuera plata y
adquirido como un tesoro, para el que no haya envenenado ni mi alimento ni mi bebida,
para aquel que no haya mancillado con el estupro mi lecho violando mi cuerpo fuerte y
delicado, ni sobretodo mi alma, paloma bella y sin hiel, pura y sin mancha: así será para
todos aquellos que no hayan hundido mis asientos y mis tronos. Para aquel que de amor
me ha hecho languidecer, para aquel cuyo ardor me ha fundido, cuyo aroma me ha hecho
vivir, cuyo sabor me restaura, cuya leche es el alimento que consiento, que con su enlace
me devuelve la juventud, para aquel de cuyo beso recibo el aliento de la vida, para aquel
cuyo abrazo amoroso agota súbitamente mi cuerpo, para él yo seré un padre y él será para
mí un hijo.
Es sabio aquel que complace al padre, el padre que yo situaré a la cabeza de los reyes de la
tierra, el padre que yo exaltaré y al cual mi alianza permanecerá fiel eternamente. Y sin
embargo: si abandona mi ley, si no sigue mis pasos, si profana mis mandatos y mis
preceptos, ¡que el enemigo se levante sobre él y que el hijo de la iniquidad le alimente! Si
por el contrario sigue mis pasos, no temerá nunca la frialdad de la nieve. Él y los suyos
lucirán vestimenta de biso y púrpura; en ese día él se reirá, yo seré saciado y será mostrada
mi gloria. Éste es el que ha velado mis senderos y rehusado comer del pan de los ociosos.
Por ello, por encima de él se han abierto los cielos y su voz ha retumbado como el trueno,
es la voz de aquel que tiene siete estrellas en sus manos, los siete espíritus enviados sobre
toda la tierra para predicar y dar testimonio. Aquel que creerá, aquel que será bautizado,
será salvado, y condenado será el incrédulo.
En cuanto a los signos que mostrarán los creyentes y los bien bautizados, helos aquí: en el
momento en el que el rey de los cielos pronuncie sobre ellos su juicio, serán blancos de
nieve en el Monte Sombrío; las plumas de la paloma se cubrirán de plata, y las alas de su
dorso tendrán la palidez del oro. ¡Tal será mi hijo amado! ¡Miradle! Es más bello que
cualquiera de los hijos de los hombres. El sol y la luna contemplan su belleza. Él es
privilegio de amor, heredero universal al que los hombres conceden su confianza y sin el
cual nada pueden hacer.
Quien tiene oídos escucha lo que ha dicho el espíritu de la doctrina a los hijos de la
disciplina sobre las siete estrellas que permiten la culminación de la obra divina. De ellas
habla Senior en su libro en el capítulo del sol y de la luna, cuando dice: Cuando habrás
fabricado estos siete metales que has observado por las siete estrellas y que has ofrecido a las siete estrellas,
cuando los habrás purificado nueve veces hasta lograr el aspecto de las perlas, entonces habrás cumplido la
obra del blanqueamiento.
CAPÍTULO SÉPTIMO
DEL DILUVIO Y LA MUERTE QUE LA MUJER CAUSÓ
Y QUE LA MUJER AHUYENTÓ
Cuando hacia mí hayan fluido las multitudes marinas, cuando los torrentes hayan inundado
mi rostro, cuando las flechas de mi aljaba hayan sido saciadas de sangre, cuando mis tinajas
hayan exhalado el perfume del mejor de los vinos, cuando mis graneros se encuentren
desbordados de trigo, cuando el esposo haya cruzado el umbral de la estancia nupcial en
compañía de diez vírgenes, cuando mi vientre se haya hinchado bajo la caricia de mi
amado, cuando el gozne de mi puerta se abra al amado, cuando Herodes haya matado
colérico una legión de niños, cuando Raquel haya llorado a sus hijos y cuando la luz brote
de las tinieblas, cuando el sol de justicia se eleve en el cielo, entonces llegará la plenitud de
los tiempos, entonces enviará Dios a su hijo tal y como está escrito. Ese hijo que ha sido
nombrado por Dios heredero universal y para el que ha creado los tiempos diciéndole: Tú
eres mi hijo, hoy te he engendrado. Los magos de Oriente le han traído tres presentes. Este
día que ha dispuesto el Señor, es para nosotros día de alegría y de júbilo, pues en este día ha
considerado el Señor mi aflicción y ha enviado la redención: en Israel es el pretendiente al
trono.
En este día la mujer ahuyentará la muerte que había causado. Cederán los cerrojos del
infierno. La muerte cesará en lo sucesivo su dominio. Las puertas del Hades no se
opondrán a ella, pues será encontrado el décimo dracma extraviado, será guiada la
centésima oveja del desierto y nuestros hermanos recuperarán la unión perdida desde la
caída del ángel.
Hijo mío alégrate en este día, pues significa el fin de las lamentaciones, significa el fin del
dolor: el viejo mundo se ha ido.
Que aquel que tenga oídos escuche las palabras del espíritu de la doctrina a los hijos de la
disciplina, a propósito de la mujer que trajo la muerte, y que después ahuyentó. Los
filósofos lo dicen así: ¡Sepárale el alma antes de devolvérsela, pues la corrupción del uno es la generación
del otro. Sepárale el humor que corrompe antes de alimentarla del humor que le es natural! Este es el
camino de la perfección y de la vida.
CAPÍTULO OCTAVO
LA TERCERA PARÁBOLA: LAS PUERTAS DE BRONCE Y LAS BARRAS DE
HIERRO DEL CAUTIVERIO BABILÓNICO
Aquel que romperá las puertas de bronce y quebrará las barras de hierro, aquel que
cambiará el candelabro de lugar, aquel que de este modo arrancará las cadenas de la prisión
de la tiniebla alimentando mi alma hambrienta, alma que acude con la boca desbordada de
fe para ser nutrida con la semilla del trigo y con la miel de la roca, aquel que preparará para
el errante que soy una sala de banquete, él será el que permitirá a los siete dones del
Espíritu Santo, en su misericordia, extender sobre mí su calma y me permitirá dormir en
paz. Él me reunirá con la tierra para verter sobre mí una agua pura, y seré purificado de la
más grande de las faltas y del demonio del mediodía: desde la planta de los pies hasta la
cabeza, nada en mí, absolutamente nada, permanecerá intacto.
Él me purificará de mis vilezas ocultas y extrañas, no tendré siquiera que recordar las
iniquidades que he cometido: Dios me ha dado unción de un aceite de júbilo para que el
poder de penetración y licuefacción cohabite en mí el día de mi resurrección, el día que de
Dios consiga la gloria.
De este modo van y vienen los tiempos hasta la venida del enviado, hasta la venida de aquel
que levantará el yugo del cautiverio de estos setenta años de estancia a bordo de los ríos de
Babilonia. En ellos hemos llorado, en ellos hemos abandonado nuestros instrumentos
porque las hijas de Sión se llenaron de orgullo, porque marcharon con el paso rápido y la
mirada provocadora, porque parlotearon, porque ellas mismas labraron su camino. Por ello
el Señor volverá sarnosa y calva su cabeza: de Sión llegará la ley y de Jerusalén el verbo del
Señor. Ese día, cuando las siete mujeres se apoderen de un único hombre exclamando:
Nosotras mismas nos proveemos el alimento y nos vestimos sin ayuda de nadie, ¿por qué no proteges nuestra
sangre, esta sangre que como si fuese agua hemos derramado alrededor de Jerusalén? Y recibirán la divina
respuesta: ¡Esperad aún un poco más, hasta que nuestros hermanos, de los que el libro precisa el número,
se reúnan al completo! Entonces, cuando el Señor habrá purificado a sus hijas por el espíritu de
la sabiduría y de la inteligencia, todos aquellos que falten de Sión serán llamados santos.
Diez arpentas de vid llenarán un barril entero, y treinta moyos de simiente tres fanegas de
trigo. El que entienda estas palabras será eternamente inconmovible.
Que el que tenga oídos escuche lo que ha dicho el espíritu de la doctrina a los hijos de la
disciplina a propósito del cautiverio babilonio, que duró setenta años y que los filósofos
significan con estas palabras: Múltiples son los aspectos de los setenta preceptos.
CAPÍTULO NOVENO
LA CUARTA PARÁBOLA: SOBRE LA FE DE LOS FILÓSOFOS
FUNDADA EN EL NÚMERO TERNARIO
A aquel que cumpla la voluntad de mi padre arrojando este mundo al mundo, le será
concedido un lugar en el reino al lado de mi trono, sobre la sede de David y sobre las sedes
de las tribus de Israel. Esta es la voluntad de mi padre, para que se sepa que es Él y no otro
el Dios verdadero, Él que en verdad da con generosidad y sin cicatear a todos y a todas las
naciones.
Su hijo es hijo único, Dios nacido de Dios, y luz nacida de luz; su Espíritu Santo ha nacido
del padre y del hijo, y en divinidad es su igual. En el padre subsiste la eternidad, en el hijo la
semejanza; el Espíritu Santo es la eternidad y el vínculo de la semejanza. De este modo está
dicho: Tal es el padre, tal es el hijo, tal es también el Espíritu Santo. Estas tres personas forman
una sola persona, de manera que, es lo que el filósofo ha querido decir, cuerpo, espíritu y
alma constituyen una unidad: toda perfección se basa en el número ternario, conforme al
número, al peso y a la medida.
Por otra parte, el padre ha nacido de la nada, el hijo ha nacido del padre y el Espíritu Santo
del uno y del otro. Con el padre aparece la Sabiduría que gobierna y ordena la totalidad
moderadamente, sus decretos son insondables y sus caminos incomprensibles. Con el hijo
llega la verdad: en su aparecer asumió la nada; es al mismo tiempo Dios perfecto y hombre,
con carne de hombre y alma de razón; siguiendo el precepto del padre y con el apoyo del
Espíritu Santo redimió a un mundo perdido por el pecado de nuestros padres. Al Espíritu
Santo le fue confiada la bondad. Gracias a él lo terrestre se transforma en celeste
triplemente: bautiza por su flujo, por la sangre y por las llamas. Por su flujo anima, purifica
y expulsa de las almas todas las miasmas, limpiando los vapores nocivos, como está escrito:
Tú fecundas las aguas, vivificando las almas. El agua es, en realidad, el alimento de todo aquello
que brota: cuando desciende del cielo satura la tierra procurándole la fuerza que le permite
dominar a todos los metales; por ello la tierra implora siempre al agua diciendo: Envía tu
aliento (es decir: el agua) para que comience la creación, para que sea renovada la faz de la tierra; y
Dios envía a la tierra el espíritu y la hace temblar, toca las montañas y humean. Después,
por el bautismo de sangre, el Espíritu Santo nutre, como está escrito: El agua de la Sabiduría
salvadora me ha nutrido y su sangre es verdadero alimento. El asiento del alma está en la sangre,
como ha dicho Senior: El alma de la que hablamos reside en el agua, en la que toda vida reposa, esta
agua que une en acto al alma por su calor y humedad. Finalmente, por el bautismo de las llamas, el
Espíritu Santo vierte el alma y procura la perfección de la vida, pues el fuego confiere
forma y todo lo llena, como está dicho: Entonces Yahvé, introdujo en su nariz un hálito de vida, y
el hombre, muerto como estaba, se transformó en alma viviente.
Los filósofos dan testimonio de estas tres operaciones: el agua protege al feto tres meses en
la matriz; el aire lo alimenta durante los tres meses siguientes, y el fuego lo guarda en los
últimos tres meses. El niño no verá el día si estos meses no han transcurrido; sólo entonces
nace y el sol le alimenta, él que revive todo lo muerto. He aquí porque se ha dicho que el
Espíritu Santo gracias a la perfección de sus septuples dones, posee, cuando se revuelve en
la tierra, siete virtudes.
En primer lugar calienta la tierra que estaba muerta de frío y desecada por el calor. El
profeta a este propósito dice: El fuego empieza a arder por mi obra, y siento que el corazón me
abrasa. En el libro de la quintaesencia leemos: ¡El fuego, mediante el calor que penetra y sutiliza,
consume las partículas terrestres más materiales e inconsistentes. A medida que es alimentado continúa su
acción, buscando imprimir su forma en la sustancia pasiva! Caled Minor añade: ¡Caldead el frío a través
de un calor venido de otra parte! Senior: ¡Colocad al macho sobre la hembra y lo caliente sobre lo frío!
En segundo lugar: el espíritu extingue el fuego intenso al amenazar con su propio incendio.
El profeta a este respecto dice: Un fuego se enciende en la sinagoga: una llama quema sobre la tierra
a los renegados; el espíritu apaga a este fuego en nombre del equilibrio que lo engendra: en
realidad el ardor es producto de un equilibrio. Caled Minor: ¡Apagad el fuego del uno con la
frigidez del otro! Avicena: Lo primero que se libera es el fuego, y este fuego libera una virtud ígnea que es
más dulce y más digna que la de cualquier otro elemento.
En tercer lugar: el espíritu reblandece, licúa la dureza de la tierra, disolviendo las partes más
densas y más compactas, como está escrito: La llama del Espíritu Santo funde. Y el profeta: Él
enviará su palabra fundente, su espíritu soplará y las aguas fluirán. En el libro de la quintaesencia
leemos que el aire abrirá los poros de la tierra para adquirir la virtud del fuego y del agua.
En otro lugar se dice: La mujer disuelve al hombre y el hombre fija a la mujer; del mismo modo el
espíritu disuelve al cuerpo y lo ablanda, mientras que el cuerpo confiere dureza al espíritu.
En cuarto lugar: después de haber ahuyentado las tinieblas el espíritu ilumina, tal y como
dice el himno: ¡Disipa las terribles tinieblas de nuestro espíritu e ilumina nuestros sentidos!
Y el profeta: Les guió toda la noche con un fulgor de fuego, y la noche resplandeció como
el día. En cuanto a Senior: Blanqueará toda negrura y enrojecerá toda blancura, pues el agua
blanquea y el fuego ilumina. Tiene el esplendor del rubí gracias al espíritu de tintura que le
procura la virtud ígnea, es por ello que se le da al fuego el nombre de tintorero. En la Turba
de los filósofos está escrito: cuando las nubes habrán blanqueado la superficie, blanquearán
también las partes íntimas. Y Morien: Hemos desterrado la negrura y fabricado la blancura
con el natrón, es decir, con el espíritu.
En quinto lugar: el espíritu separa lo puro de lo impuro separando del alma todos los
accidentes así como los vapores que son nocivos y malolientes, como está escrito: El fuego
separa lo heterogéneo para construir lo homogéneo. El profeta: Por el fuego me has inspeccionado y no has
encontrado en mí ninguna iniquidad. Hermes: Separarás lo denso de lo sutil, la tierra del fuego.
Alphidius: La tierra se licúa y se transforma en agua, el agua se licúa y se transforma en aire, el aire se
licúa y se transforma en fuego, el fuego, a su vez, se licúa y se convierte en tierra glorificada. Razi precisa
que el inicio de la preparación perfecta viene precedido por una cierta purificación de los
cuerpos que algunos denominan tratamiento, lavamiento e incluso separación. Este
espíritu, cuya función es septuple, separa las partes puras de las partes impuras para que,
gracias a las partes puras, la obra se cumpla tras el rechazo de las impuras. A esto hizo
secreta alusión Hermes al decir: Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso.
En sexto lugar: cuando el espíritu conduce a la superficie el alma oculta en las vísceras de la
tierra, está exaltando lo que está por debajo. El profeta: Eres tú el que ha arrancado mi alma de
las profundidades del infierno. Isaías: El espíritu del Señor me ha exaltado. Los filósofos: Cualquiera
que manifiesta lo oculto conoce la obra en su totalidad; cualquiera que conoce nuestro cinabrio, nuestro
fuego, es nuestro filósofo. Morien: Aquel que habrá elevado su alma contemplará sus colores.
Alphidius: Si el vapor no se eleva no te servirá, pues la obra entera pasa por él, con él y en él.
En séptimo y último lugar: el espíritu inspira, puesto que transforma el cuerpo terrestre en
espiritual, tal y como leemos en este himno: ¡Por tu inspiración, espiritualiza a los hombres!
Salomón: El espíritu de Dios ha llenado el universo. El profeta: Todo su poder emana del soplo de su
boca. Razi, en la Luz de las luces: Lo pesado no puede ser exaltado más que con la ayuda de lo ligero,
lo que es ligero no puede descender más que con la ayuda de lo pesado. En la Turba: Convertid lo corpóreo
en incorpóreo, lo sólido en volátil. Nuestro espíritu concluye y cumple esto, pues sólo él puede
purificar lo que ha concebido la simiente impura. ¿Acaso no nos dice la Escritura: Limpiaos
y purificaos? Y el mensajero a Naamán: Báñate siete veces en el Jordán y tu carne recobrará su pureza.
Hay un solo bautismo para limpiar los pecados, la fe y el profeta son testigos de ello.
Que aquel que tenga oídos escuche lo que ha dicho el Espíritu Santo de la doctrina a los
hijos de la disciplina acerca de la septuple virtud del Espíritu Santo, que permite el
cumplimiento de la Escritura entera; es lo que los filósofos dicen con estas palabras: Destila
en siete ocasiones y apartarás así la humedad corruptora.
CAPÍTULO DÉCIMO
LA QUINTA PARÁBOLA: ACERCA DEL TESORO
QUE LA SABIDURÍA EDIFICÓ SOBRE LA ROCA
La Sabiduría ha construido su casa: el que en ella entre será salvado y encontrará su
alimento. El profeta así lo atestigua: Se embriagan con la grasa de tu casa, pues un día sobre tus
atrios vale por mil ¡Dichosos los habitantes de esta casa! El que en ella pida, recibirá, el que
busque, encontrará: llamad y os será abierta. La Sabiduría permanece siempre en la puerta
diciendo: Estoy llamando a la puerta. Si alguien escucha mi voz y la abre, entraré en su casa para que
cenemos juntos. ¡Grande es la profusión de tu dulzura, que has reservado para aquellos que
penetren en esta casa: el ojo no la ha percibido, el oído no la ha escuchado, nada ha
penetrado en el corazón del hombre! ¡Santidad y larga vida para aquellos que abran esta
casa, que tiene sus fundamentos en la roca! Roca que sólo podrá ser partida por la mejor
sangre de macho cabrío o por el triple golpe del báculo de Moisés: las aguas brotarán
entonces en abundancia y la comunidad entera se saciará, hombres y mujeres no sufrirán
más hambre ni sed. Aquel al que la ciencia abrirá su casa encontrará en el interior una
fuente inagotable, un agua viva y de juventud, de la que el bautismo extraerá la salvación
impidiendo la decrepitud.
Pocos son, desgraciadamente, los que son capaces de entrar: ¡son niños, y son conscientes
de ello! Cuando hayan comunicado su enseñanza, cuando hayan dominado los tronos de
los veinticuatro ancianos, -son dignos de ello y están bien capacitados-, podrán contemplar
cara a cara y ojo con ojo la claridad completa del sol y de la luna; sin la ayuda de los
ancianos, nada podrán hacer. Aquellos que tengan las llaves del reino de los cielos, tendrán
todo lo que habrán unido y desunido: ¡así sea! Por dondequiera que vayan, seguirán al
cordero.
La decoración de esta casa no puede ser descrita: sus vestíbulos y sus muros son del oro
más puro, sus puertas resplandecen repletas como están por las perlas y las gemas más
preciosas, y está ornada con catorce piedras angulares que asegurando sus fundamentos
designan las catorce virtudes.
Primera virtud: la salud, de la que el profeta ha dicho: Ella ha sanado los corazones rotos y
vendado sus heridas, y los filósofos: El que hace uso de ella persevera en el vigor del
cuerpo.
Segunda virtud: la humildad, de la que se ha escrito: Porque has puesto los ojos en la
humildad de tu sierva, todas las generaciones me llamarán en adelante bienaventurada. Y el
profeta: El Señor endereza todo lo que está torcido. Aristóteles a Alejandro: Con esta
piedra no es conveniente golpear. Y Alphidius: La Sabiduría del hombre humilde alcanzará
la perfección.
Tercera virtud: la santidad. De ella el profeta ha dicho: debes aspirar a la Santidad y a la
magnificencia en la santificación. Y Alphidius: Has de saber que no podrás adquirir esta
ciencia hasta que no hayas purificado tu espíritu por Dios y desterrado de tu corazón toda
corrupción. La Turba: He renunciado a todo tipo de voluptuosidades, he suplicado a Dios
para que me muestre esta agua pura que no es otra cosa que vinagre.
Cuarta virtud: la castidad. Respecto a ella leemos: Si la amo, seré puro, cuando la tocaré, seré casto.
Su madre es virgen, su padre no ha dormido con ella, ¡por eso es leche de virgen la que le
ha alimentado! Avicena en los Minerales: Ciertos espíritus astutos utilizan una agua que tiene un
nombre: leche de virgen.
Quinta virtud: la energía. Se ha dicho de ella que es el ornato del alma. Hermes: Recupera la
energía de los planetas superiores e inferiores, ella penetrará en todo aquello que es sólido.
En el tratado sobre la quintaesencia: Jamás admiraré lo suficiente esta energía celeste que le
habéis inspirado e infundido. Juan, en el Apocalipsis: Al vencedor le será dado el maná
oculto, el nuevo nombre pronunciado por la boca del Señor. En el libro sobre la
quintaesencia: Cuando se haya logrado la piedra de la victoria, enseñaré cómo fabricar
gracias a ella, a partir de su materia, esmeraldas, jaspes y verdaderas crisolitas, más perfectas
y superiores en color, en substancia y en virtud a las piedras naturales.
Séptima virtud: la fe. A propósito de la que se lee: Es la fe quien salva; sin ella nadie puede
alcanzar la salvación. Tener fe es comprender lo invisible. La Turba: Es invisible como el
alma en el cuerpo, y: Dos elementos son visibles, la tierra y el agua, dos invisibles, el aire y
el fuego. Pablo: Quien en él crea no será confundido; pero para los no creyentes la piedra
es un obstáculo, un peñasco que derriba. Y el Evangelio: El que no cree ya está condenado.
Octava virtud: la esperanza, de la que se ha dicho: Una esperanza viva procura la alegría, la
esperanza es el garante de un final feliz. Morien: Espera, espera aún y llegarás. El profeta:
Fiaos de él, pueblo, siempre, nuestros padres pusieron en él su esperanza y fueron
liberados.
Novena virtud: la caridad, de la que el Apocalipsis dice: La caridad lo sostiene todo: nada
hace torcido, y el evangelista: Amo a aquellos que me aman, amigo mío, pues en ellos el
amor no cesa. Y Alfonso: El verdadero amigo, es aquel que no te atormenta cuando todos
te ponen faltas, Y Gregorio: La prueba de amor es la revelación de la obra. Job: Todo lo
que posee el hombre lo cederá a través de su alma, es decir, a través de esta piedra. ¡Quién
siembra con calma recoge con premura! Para repartir el consuelo, es necesario repartir
antes los sufrimientos.
Décima virtud: la bondad, de la que se ha dicho: ¿Ignoras que la bondad te lleva al
arrepentimiento? Es bueno aquel juez que mide a cada uno según sus obras. La bondad juzga
el bien por el mal, el máximo por el mínimo, mientras que el simple bienobrar juzga el bien
por el bien, lo poco por lo poco.
Undécima virtud: la paciencia, de la que se ha dicho: ¡Aprehende la paciencia si deseas la
victoria! Y el apóstol: ¡Por la paciencia y por la consolación de las Escrituras poseemos la
esperanza! Morien: ¡Que el impaciente aparte sus manos de la obra! Caled Minor: Son
necesarias tres cosas: paciencia, circunspección y habilidad técnica. Y el apóstol: ¡Sed
pacientes, la venida del Señor está cerca!
Duodécima virtud: el equilibrio, del que se ha escrito que todo lo alimenta, que todo lo
favorece, que es el garante universal de la salud. En tanto que los elementos guardan
equilibrio, el alma es feliz en el cuerpo. En caso de discordancia, al alma le horroriza su
morada. El equilibrio es en realidad la mezcla recíproca de los elementos: el frío atempera
al calor, lo húmedo a lo seco. Los filósofos han puesto todo su empeño en evitar todo
exceso de uno por defecto de otro, y dicen: Evitad la huida del arcano, evitad que el vinagre se
evapore, evitad expulsar al rey y a su esposa por un exceso de fuego, desconfiad de todo aquello que rebase la
mesura, ponedlo sobre el fuego de la corrupción, también llamado del equilibrio, hasta la unión espontánea.
Trigésima virtud: la disciplina espiritual o inteligencia, de la que el apóstol ha dicho: La letra
mata y el espíritu vivifica. Renovaos por una transformación espiritual y revestid al hombre
nuevo con una inteligencia sutil. Si vuestra inteligencia es espiritual, conoceréis el espíritu.
¡Que cada uno de vosotros examine su propia obra, que examine si sirve a la perfección o a
la destrucción! El hombre recoge según siembra. ¡Oh, la legión de aquellos que no
comprenden las proposiciones de los sabios! Es su necedad la que les ha hecho perecer: les
ha faltado la inteligencia del espíritu, y no han encontrado otra cosa que fatalidades.
Decimocuarta piedra: la obediencia, de la que se ha escrito: ¡Sed obedientes con vuestros
superiores hasta la muerte como Cristo ha sido obediente con su padre! Obedeced los preceptos y los
dichos de los sabios y todas sus promesas cederán ante vosotros realizándose con el
asentimiento del Señor Dios.
¡Que aquel que tenga oídos escuche lo que ha dicho el espíritu de la doctrina a los hijos de
la disciplina, a propósito de esta casa que la Sabiduría ha basado en catorce piedras
angulares y que veinticuatro ancianos abrirán con las llaves del reino de los cielos! Senior así
lo declara en el prólogo de su libro, en el que explica lo que es el águila del tejado, y cuáles
son las figuras que presentan las distintas propiedades sobre los muros laterales. Alphidius
ha hablado en su libro de la casa del tesoro, que cuatro llaves pueden abrir, las llaves de los
cuatro elementos.
CAPÍTULO UNDÉCIMO
LA SEXTA PARÁBOLA: EL CIELO, EL MUNDO,
Y LOS LUGARES DE LOS ELEMENTOS
Aquel que es de la tierra es terrestre y habla en terrestre; aquel que viene del cielo lo excede
todo. La tierra es considerada el principio de los elementos y los cielos designan los
elementos superiores. Conviene hablar de la tierra y del cielo, puesto que el cielo obra en la
tierra desde el principio y la tierra es la madre de los distintos elementos, como declara el
profeta: Después de largo tiempo has fundado la tierra, y los cielos son obra de tus manos; los cielos,
que no son otra cosa que agua, aire y fuego. Después de su muerte los elementos se
separan de la tierra y vuelven a ella para ser vivificados. Esto es así ya que el agente de la
composición de un cuerpo es también el lugar de su resolución, así lo testifica la santa
palabra: El hombre es ceniza, y en ceniza se convertirá. Ceniza que los filósofos han aprendido a
mezclar con el agua permanente y que es el fermento del oro. Su oro es el cuerpo, es esa
tierra que Aristóteles ha llamado coagulante porque coagula el agua.
Es esa tierra de la santa promesa en la que Hermes ordenó que se sembrase el oro para que
surgiera de ella una lluvia de vida, una agua que calienta; por ello dijo Senior: Cuando
quisieron extraer esta agua divina, que es fuego, la calentaron gracias a su fuego que es agua, y el fuego fue
regulado hasta su término, y finalmente lo escondieron a causa de la necedad de los insensatos. En efecto,
los filósofos juraron que jamás hablarían claramente de él en ninguno de sus escritos
dejando en manos del Dios de gloria el cuidado de revelarlo o esconderlo a quien él quiera:
Él que encierra gran sabiduría y los oscuros misterios de los sabios. Cuando el calor de este
fuego alcance la tierra, antes de recuperar su primera forma terrestre, esta tierra será
disuelta, empezará a hervir y a transformarse en vapor. Esta agua ha movido la tierra y los
cielos se han fundido por encima de ella, se han expandido suavemente por todo el mundo
y han narrado con ello la gloria de Dios. Gloria que sólo conoce aquel que comprende
como los cielos han sido hechos de tierra, y como la tierra permanece en la eternidad
mientras los cielos se funden sobre ella; así lo testifica el profeta: Eres tú el que ha puesto la
tierra sobre sus bases, inconmovibles por los siglos de los siglos. Desde la profundidad la cubres como
vistiéndola. Las aguas, el aire ígneo, se mantienen sobre las montañas y los pájaros del cielo
harán de ellos su morada. Los elementos superiores darán de beber a la tierra para que se
sacie del fruto de sus obras.
De este modo los siete planetas han hundido sus raíces en el centro de la tierra deponiendo
sus energías. La tierra es agua que hace germinar toda suerte de colores y frutos, produce el
pan, el vino que llena de alegría el cuerpo del hombre, la hierba para las bestias y las plantas
para el uso de los humanos. Esta tierra creó la luna para marcar el tiempo, porque el sol se
levantó temprano cuando hubo pasado el Sabbath para seguir la tiniebla que pusiste sobre
la tierra antes de su despertar: fue la noche. Esta noche será recorrida por todas las bestias
de los bosques con el límite de no traspasarla hasta la albura. En esta orden perseverarán
hasta la rojez, pues todo está al servicio de la tierra. Todos aquellos que la recorrerán
vivirán hasta setenta años porque la tierra lo contiene todo por el verbo de su divinidad,
como está escrito en la Turba de los filósofos: Ponderosa, la tierra lo tiene todo, sirve de
fundamento al cielo entero, pues reveló su aridez cuando los elementos fueron separados. Entonces se
formó un libre pasaje en el mar Rojo, mar grande y espacioso que debilitó la roca de la que
brotaron las aguas metálicas. Pues los ríos que regocijaron la ciudad de Dios han
desaparecido en la arena seca.
Aquel que es mortal habrá entonces revestido la inmortalidad, y la corrupción aquel que vio
la incorruptibilidad. En el universo se cumplirán las palabras de la Escritura: La muerte ha
sido engullida por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? Allí donde el pecado se ha
multiplicado, la gracia ha superabundado. Así como todos mueren en Adán, así todos
revivirán en Cristo, pues habiendo la muerte venido de un hombre, es por un hombre,
Jesús, que llega la resurrección de los muertos. Adán y sus hijos han tomado su principio de
los elementos corruptibles por lo que necesariamente el compuesto se corrompe; el
segundo Adán se llama hombre filosófico nacido de los elementos puros para pasar a la
eternidad: lo que consiste en una esencia simple y pura, permanece eternamente. Es Senior
quien lo ha dicho: Existe una sola cosa que jamás muere, pues persevera en un perpetuo aumento
cuando el cuerpo ha sido glorificado después de la resurrección de los muertos en el último día: la fe da
testimonio de la resurrección de la carne y de la vida eterna después de la muerte. Entonces
el segundo Adán dirá al primer Adán y a sus hijos: Venid los benditos de mi padre, recibid en
herencia el reino que os ha sido preparado después del inicio de la obra, comed de mi pan y bebed del vino
que os he preparado, pues todo está a punto para vuestra venida.
Que aquel que tenga oídos escuche lo que ha dicho el espíritu de la doctrina a los hijos de
la disciplina, acerca del Adán terrestre y del Adán celeste, a lo cual los filósofos aluden con
estas palabras: Cuando poseerás el agua que brota de la tierra, el aire que brota del agua, el fuego del aire
y la tierra del fuego, poseerás la plenitud y perfección de nuestro arte.
CAPÍTULO DUODÉCIMO
LA SÉPTIMA PARÁBOLA: LA CONVERSACIÓN DE LOS DOS AMANTES
La amada.- ¡Vuélvete hacia mí con todo tu corazón, no me repudies por lo negra y curtida
que estoy! ¡Es el sol quien me ha quemado, y las profundidades las que han cubierto mi
rostro!
Por mis obras la tierra ha conocido la infección y la deshonra y ha sido dominada por las
tinieblas. ¡En el barro del abismo me hundo y mi sustancia aún no ha sido abierta! Desde lo
profundo he gritado, desde la profundidad de la tierra he clamado hacia todos vosotros, los
que atravesáis el camino. Prestad atención, miradme, y si alguien ve algo semejante a mí le
será donada la estrella de la mañana. En la noche, sobre mi lecho, he buscado el consuelo
sin encontrarlo. He gritado y no he recibido ninguna respuesta.
El amado.- Me levantaré. Entraré en la ciudad. En las calles, por las plazas, iniciaré la
búsqueda de una esposa, virgen púdica, bella de rostro y de cuerpo bien formado, bien
vestida. Ella moverá la piedra que cierra la entrada de mi tumba. Ella me dará alas como a
la paloma, con ella volaré hasta los cielos, y diré: ¡Eternamente vivo en ella, en ella descanso, y
permanece a mi derecha bajo el oro de Ofir! Escucha, hija mía, mira y pon oído a mis súplicas: con
todo el deseo de mi corazón he buscado tu belleza.
En mi lengua he dicho: Revélame mi fin y la medida de mis días, conozco mi fragilidad,
pues de un palmo has hecho mis días y ante ti mi sustancia no es nada. Eres tú quien
entrará en mi oído y recorrerá mi territorio, y seré revestido con traje de púrpura surgida de
nuestra unión. Como el esposo que sale de su estancia me acercaré. Me ornarás con gemas
primaverales y rutilantes, me vestirás con hábitos de salvación y gloria para dejar fuera de
combate a todas las naciones y a todos los enemigos, me ceñirás una corona de oro
marcada con el signo de la santidad, me rodearás con una túnica de justicia, me darás en
prenda tu anillo y me calzarás sandalias de oro. Esto es lo que ella hará, mi amiga, perfecta,
en su gran belleza, en su hechizo. ¡Oh dulzura, a ella, a quien han visto y celebrado las hijas
de Sión, reinas y concubinas! ¡Oh reina de lo alto, ven, acude, amiga y esposa, dí a tu amado
quien eres, revélame tus cualidades y tu grandeza! Por Sión no te callarás, al amparo de
Jerusalén no dejarás de hablarme, pues tu amado percibe tus palabras.
La amada.- ¡Oíd esto naciones, escuchad, habitantes de la tierra! Mi amado rubicundo ha
hablado. Ha suplicado y ha sido escuchado. Yo soy la flor de los campos y el lirio de los
valles, soy la madre del bello amor, del conocimiento y de la santa esperanza. Soy el viñedo
del fruto perfumado, mis flores son flores de honor y honradez, soy el lecho en el que
descansa mi amado, sesenta héroes le rodean, espada en el costado, luchando contra los
terrores de la noche. Bella soy y sin mancha alguna, miro por las ventanas y espío por la
celosía a mi bien amado, hiero su corazón con una sola ojeada y con un solo cabello de mi
nuca. Soy el perfume de los ungüentos, y el mejor de los perfumes, cinamomo, bálsamo y
mirra escogida. Soy la más casta virgen, me despierto como la aurora, enrojecida, elegida
como el sol y bella como la luna, sin lo que está detrás del velo. Soy cedro erguido y ciprés
de la montaña de Sión, corona en la que se ceñirá mi bien amado el día de mis nupcias, el
día de la unión, pues mi nombre es un frasco de perfume derramado. Honda de David cuya
piedra ha arrancado el gran ojo a Goliath abatiendo su cabeza. Cetro de la casa de Israel y
llave de Jessé: ella abre y nadie cierra, ella cierra y nadie abre. Viñedo elegido al cual el padre
de familia envió a los obreros, en la primera, en la segunda, en la sexta, en la novena hora,
diciendo: ¡Id también a mi viñedo, y os daré un sueldo equitativo a la duodécima hora!
Tierra de la promesa santa, en la que leche y miel fluyen, y que a su tiempo produce los
frutos más suaves.
También los filósofos han recomendado sembrar en mí su oro, su plata, su grano que nada
consume. Si el grano no cae sobre mí y no muere, quedará solo. Si muere, traerá multitud
de frutos. Tres veces más y mejores por tres razones. Primera: el grano caerá en una buena
tierra, una tierra de perlas. Segunda: caerá en una tierra mejor, una tierra repleta de hojas.
Tercera: caerá en la mejor de las tierras, una tierra de oro: ¡entonces, por mil veces será
multiplicada la cosecha! Los frutos de este grano servirán para cocer el pan de vida que
viene del cielo. Quien coma de este pan será saciado para siempre; de este pan comerán los
pobres y serán saciados, loarán al Señor aquellos que lo buscan y sus corazones vivirán para
siempre jamás. Yo doy y no quito, yo nutro y nunca pierdo energía, protejo y jamás tengo
miedo. ¿Qué le diré a mi bien amado? Soy la mediadora de los elementos, reconcilio los
contrarios. Enfrío aquello que está caliente, y viceversa. Humedezco lo que está seco, y
viceversa. Reblandezco lo que está duro, y viceversa. Soy el término medio. Mi bien amado
es el principio. En mí se ocultan la obra y toda la ciencia, la ley en casa del sacerdote, la
palabra en casa del profeta, el consejo en casa del sabio. Yo daré la vida y daré la muerte: de
mi mano nadie se escapa. A mi bien amado tiendo mis labios, él cierra los suyos contra mí,
él y yo formamos un sólo ser, ¿quién nos separará del amor? Nadie, ninguna fuerza.
¡Nuestro amor es fuerte como la muerte!
El amado.- ¡Oh bien amada, amada más que amada, dulce es tu voz y melodiosa: tu perfume
rebasa el de los más ricos ungüentos. Qué bello es tu rostro! ¡Tus pechos más bellos que el
vino, esposa mía, mi hermana, tus ojos piscinas de Hesebón, tu cabellera oro y tus mejillas
marfiles! ¡Tu vientre cráter redondeado dónde el vino no escasea, tus vestidos más blancos
que la nieve y más claros que la leche, más rojos que un viejo marfil, tu cuerpo es por
entero deleitable y deseable! Hijas de Jerusalén, acudid y ved, explicad lo que habéis visto,
decid qué haremos con nuestra hermana, ¡ella es pequeña y sus pechos aún no están
formados en el día del reencuentro! ¡En ella depositaré toda mi fuerza, cogeré sus frutos y
sus senos serán como racimos de uva! ¡Acércate mi amada, iremos a tus campos, nos
detendremos en tus granjas, por la mañana subiremos al viñedo, pues la noche ya termina y
el día está próximo! ¡Miremos si el viñedo está cargado y si las flores traen sus frutos! Allí
confiarás a mis labios tus senos; por ti he guardado todos mis frutos, los nuevos y los
viejos. Disfrutaremos de ellos, usaremos nuestros bienes con el ardor de la juventud.
¡Embriaguémonos con vino y perfumes, no dejemos pasar ninguna flor sin que nos haya
servido de corona! ¡Los lirios, las rosas, antes de que se marchiten! ¡Ningún prado se
escapará de nuestra orgía! ¡Nada faltará! Por todas partes dejaremos signos de unión, pues
ella es parte de nosotros. Gozaremos de nuestra cópula de amor y gritaremos en el gozo de
nuestra danza: ¡Ved que dulce es, que agradable es cohabitar dos en uno! ¡Levantad pues
tres tiendas para nuestro uso, la primera para ti, la segunda para mí, la tercera para nuestros
hijos! ¡Una cuerda triple resiste más!
Que aquel que tenga oídos, escuche lo que ha dicho el espíritu de la doctrina a los hijos de
la disciplina acerca de la conversación de dos amantes. Él sembró su simiente para hacer
madurar un triple fruto, sobre el cual Calid, el autor de las tres palabras, dice: Estas son las
tres preciosas palabras que ocultan el secreto de la ciencia entera, palabras que es necesario confiar a los
piadosos, es decir, a los pobres, desde el primero hasta el último de los hombres.

lunes, 11 de abril de 2016

El plan B de las cosas


Nota: No hay nada más inútil que relamerse en heridas del pasado o lamentarse del porqué haber tomado un camino y no otro, o si hubiera hecho esto ahora tendría aquello o qué hubiera sido de mi vida si... Y no hay nada más útil que aceptar las condiciones del momento presente, entonces, ¿para qué conocer los mecanismos ocultos que sin mala fe ni errores de tu parte trastocaron tus planes si ya es "agua pasada"? Esta publicación viene a cubrir aquella parte de la naturaleza humana que busca conocer las cosas, no tiene implicaciones moralistas ni siquiera etiqueta de psicología. Por medio de la herramienta cábala se expone lo siguiente:


Primera Parte

Hechos

1. La sensación de estar viviendo una vida equivocada. La expresión 'no ha salido bien ¿en qué he fallado?'. El hecho de crecer y actuar en un entorno hostil. Las casillas paralizantes del juego de la oca de la vida. Plan A: error 404, no existe.

2. Plan A: Es la forma en que las cosas tendrían que pasar.
Es el resultado deseado, el fruto de las acciones y omisiones activas que originariamente fueron deseos y proyectos. El flujo de sucesos desde la fuente al fin es apacible. Sin sobresaltos ni diques de contención.

3. Cuando tenemos la sensación de haber equivocado la vocación estudiantil, porque elegimos Ciencias en lugar de Humanidades, o si fuéramos de Humanidades, haber optado por Filosofía en lugar de Derecho.
El plan A ha fallado, surge el plan B.

4. El plan B genera alertas de insatisfacción o de vacío cuando vivimos resultados que no cubren nuestras expectativas.
Se pueden tomar o no medidas, reacciones y planes para adaptarnos o enfrentarnos a las situaciones, o vagar como un tronco a la deriva. Las dos opciones son válidas. Nunca se sabe cuándo alguien debe actuar o no, no hay que inmiscuirse en lo que tienen que vivir las vidas ajenas, puede tener sentido. Júzgate o preocúpate de ti en primer lugar antes.

5. No confundir el plan B con la reacción natural de castigo al daño que nos creamos a nosotros mismos, como poner la mano en el fuego, darse un martillazo o atiborrar de grasas el organismo. Son acciones voluntarias. Tampoco confundir el plan B con el tzim-tzum o resistencia natural de las cosas a la consecución de nuestros fines y el esfuerzo necesario, como la espada templada al fuego, el cuarzo sometido a gran presión o el estudiante que quiere ser médico. O aquellos que queriendo mejorarse a si mismos atraen situaciones duras sin desearlo, pero necesarias para curtir el cuero del alma. 

6. 'Tuve que haberme casado con Isabel y no con Raquel. Tendríamos que haber vivido en Madrid y no en Londres. Y además desde ahí todo va de mal en peor'. 
En ocasiones unos males originan otros en cadena. Aparece la ley de atracción y se cumple aquello de "a perro flaco..." o "lo poco que tengas te será quitado aun".


Recapacitando

7. En la historia del mundo no ha habido un solo evento que haya sucedido en el modo en que se suponía que tenía que suceder. 

8. El caballo de Troya no tuvo que ser aceptado como regalo, los persas no deberían haber pasado por las Termópilas por mor de una traición a los espartanos, ni Helena raptada, ni Zeus enamorarse de Deyanira. 

9. A nivel más escatológico y simbólico, Caín y Abel pudieron llegar a un acuerdo amistoso, dialogando. El diluvio universal fue el plan B del Creador debido a que la creación se desbocó del plan A y todo fue ahogado, con excepciones. 
Más: el entramado de Esau y Jacob, los mellizos diferentes y el romance con Lea.
José, el faraón y sus hermanos. El éxodo del pueblo hebreo, en el momento más culminante para ellos, la entrega de la Torá, la gente comete un gran error con un estúpido becerro de oro: contraptoducente a tope. Ese becerro no estaba en el libreto.
No tomes la Biblia al pie de la letra. En esta ocasión alguna historia encarta y viene a colación, en otras, acudiremos a otras fuentes o prados, de India o de China, Arabia o Israel para hallar pistas. La ignorancia y el sectarismo hace que la mayoría anide en sus ramas despreciando a otros, aferrándose a solo una parte del elefante de la verdad.

10. Parafraseando al autor de Trayendo el cielo a la tierra:
Hubieron mundos en los que Adán y Eva se portaron bien. (¿universos paralelos?) y ni siquiera tocaron el fruto de ese árbol. Donde Caín fue el mejor amigo de Abel durante toda su vida. Donde Esau se casó con Lea y sustentó a su hermano menor Jacob, para que pudiera llegar al nivel de iluminación espiritual trascendental meditando en el desierto. Toda la gente era muy buena y agradable, el mundo estaba lleno de luz, y el mal no tenía lugar. Esos mundos en la imaginación de Dios eran perfectos. (plan A)






Solución
El pianista y la partitura

11) En el argot cabalista se puede decir que hay un libreto, pero nunca se representa. Es por esto que la Torá empieza con la letra Bet (ב ) la segunda letra del alfabeto hebreo... quizá porque todo en este mundo es de acuerdo al Plan B.
Estudiando la narración simbólica de los seis días de la creación verás que no pasó un día sin que algo no fuera como tendría que ser.

12) Estos mundos en la gran imaginación del Creador, del Todo es Mente, de la Inteligencia universal eran todos el Plan A. Como somos imagen y semejanza suya, nuestra imaginación crea planes A, donde todo sale a pedir de boca.

13) El mundo real está investido de una Consciencia infinita, guardada en los confines de seres frágiles que dan un paso y se caen de cara, donde las leyes de Murphy tienen más credibilidad que las leyes de Newton, donde el amante descarriado se casa con Raquel en lugar de con Isabel y donde todo el progreso en la vida y en la historia no son nada más que grandes rescates de grandes errores.

14) Parece ser que un mundo donde el plan A se cumple no existe germinación, desarrollo de las potencialidades... ¿Por qué el Universo actúa así sobre todo con los seres humanos y la Naturaleza tan castigada en nuestros días?

15) La respuesta es que hay algo más profundo que el Plan A o Plan Maestro... No hay solamente un libreto, hay un autor. No solo hay una partitura: hay un músico.

16) Ejemplo: pasas por un lugar y escuchas un piano sonando. Te detienes a escuchar. Piensas que quizás no es un piano que está sonando... quizás es un pianista que está tocando.

17) ¿Cómo saber si estás escuchando a un piano o a un pianista? Oyes un poco más y entonces lo oyes: un error, la música se detiene. Una pausa. Se reanuda. Entonces se repite el mismo compás. Quizás una y otra vez. Y luego la música continúa.

18) Te das cuenta de que es una persona, no una música que sale de una radio. Hay alguien detrás de la música que se detiene y reanuda su composición. Esto toma una nueva profundidad.
Lo mismo con el Plan. Hay un principio inteligente, un Creador, no le pongas género masculino o femenino, hay una Persona universal detrás del plan o Partitura.

19) Si todo saliera conforme a la partitura sola, la música sería ininterrumpida, algo mecánico. No sabríamos del Pianista. No habría lugar para descubrirlo. Habría un Dios limitado por los temas y las tramas del Plan...

20) El Universo quiere que escuchemos al Músico, no a la música. Su aspecto libre y que está más allá de cualquier definición se revela así dentro de ese Plan. 

21) Esa es la oportunidad que aparece con cada fracaso, la oportunidad de llegar más profundo en la esencia de las cosas, de tu propio Ser, de la Verdad, de la realidad. El fracaso mismo puede ser algo desagradable, pero los frutos de corregirlo son más preciosos que el oro.

22) Por este misterio la declaración de la existencia de tu ser ha sido en este mundo, no en otro. Ahí está la sabiduría de la creación, de la belleza y de la Luz. La sabiduría de la sanación, de corregir los errores. Y eso toca al Músico mismo...
Aprovecha la situación: los ángeles seres perfectos puede que estén celosos de ti, solo viven y se mueven en el Plan A...

miércoles, 6 de abril de 2016

La Orquesta Sinfónica Universal


1. La Inteligencia cósmica ha dado un determinado sonido a cada criatura con la finalidad de que pueda participar de la sinfonía universal. Solamente los humanos tienen la posibilidad de sustraerse de esta sinfonía, porque el Creador les ha dado también una voluntad libre, y si la utilizan para dejarse llevar por sus instintos, sus pasiones y sus caprichos, se alejan cada vez más de la armonía cósmica y se privan de sus bendiciones.

2. El día en que los humanos consideren que la unidad y la armonía son el objetivo de su existencia, de sus trabajos, su conciencia se expandirá. Al vibrar de nuevo en consonancia con el Todo, restablecerán el canal por el cual las energías más puras del universo volverán a circular en ellos para vivificarlos.

Sonido primordial. OM. Todo en este Universo es nâda, sonido. O spandau, vibración

3. Existe una leyenda que afirma que hubo un tiempo en que el hombre poseía una palabra mágica que, al pronunciarla, adquiría el poder de realizar fenómenos maravillosos, tales como hacerse invisible, obtener una alfombra mágica para
transportarse a lugares lejanos, otorgar la salud, multiplicar sus fuerzas, conocer lo oculto y lo manifestado, y obtener todo lo que desea su corazón. Pero el hombre de hoy olvidó la manera de pronunciar esa palabra, desde el momento en que su codicia le hizo olvidarse del buen uso que tal poder le concedía. Esta palabra se conoce como“La Palabra Perdida”. 

4.  Pitágoras dijo: Dios geometriza. También se puede añadir: por medio del Sonido.
De acuerdo con esa teoría se puede deducir que los sonidos están determinados por los principios absolutos de las matemáticas.

5. Los sabios de la antigüedad se sirvieron de esa música geométrica para explicar su concepción cósmica, aquella teoría que aclaró la generación de los intervalos y los nodos por medio de la relación de las distancias armónicas que existen entre los planetas.

6. Según esta teoría, el Do-Re corresponde a la distancia de la Tierra a la Luna, el ReMi, a la de la Luna a Venus. Mi-Fa, a la de Venus a Mercurio y así con las demás notas y planetas.

7. El movimiento de cada planeta produce una nota correspondiente a la posición que ocupa el astro y Pitágoras denominó estos sonidos por “música de las esferas”.
Esta música con sus sonidos, regulan y reaniman las manifestaciones de la vida de cada mundo.

Música de las esferas, Documental, Youtube:



8. Cada cuerpo vibra y según sea el número de ondas emitidas por segundo, indica la clase del sonido que produce al vibrar.

9. La ciencia ha obtenido la Escala de Vibraciones y comprobó que sus valores progresan desde 0 a 16.000.000 de ciclos por segundo. Solamente nuestro órgano auditivo puede percibir desde 16 hasta 32.000 ciclos y así sucede con los sonidos como con los colores: tenemos super-sonido y también infra-sonido, que no excitan nuestro oído, como el ultra-violeta y el infra-rojo no afectan nuestro órgano visual.

10.  Todos los sonidos, audibles o no para nuestro oído, provocan reacciones que, al repetirse, irán con el tiempo, modelando nuestra personalidad y nos sugestionan para sentir y pensar según la propia índole de los sonidos. Una marcha fúnebre nos entristece; una marcha guerrera provoca y excita el ánimo. Esto demuestra y fue comprobado que el sonido afecta, provoca y activa determinadas reacciones
químicas y ejerce una influencia en nuestro organismo que modula las características de nuestra personalidad.

11. Todos los cuerpos son sensibles a las vibraciones sonoras, con la diferencia de que cada uno tiene su propia frecuencia vibratoria, y no todas las frecuencias son audibles para el oído humano. 
Hay infinidad de cuerpos que emiten sonidos que nuestro oído no percibe. Ahora bien, si pasamos el arco sobre una cuerda vibrante de violín, produce una vibración que es proporcional a su longitud y será tanto más baja o más alta cuanto mayor sea el número de vibraciones que emite por segundo, y resultarán más agradables al oído sus sonidos si son más variados. Los acordes que acompañan la nota fundamental son los que proporcionan mayor riqueza de sonidos.

12. Todos los cuerpos son sensibles a las vibraciones sonoras y todos tienen capacidad para generarlas y ser afectados por ellas.
Si pasamos el arco de violín por el borde de una copa, la copa suena y podemos reducir su sonido vertiendo agua en ella y, mejor que agua alcohol o éter. Si en tales condiciones pasamos el arco nuevamente por el borde, además de producir un sonido que corresponde al espacio vacío de la copa, se formará en el líquido una serie de gotas que saltan y forman una especie de estrellas.

13. Aquí tenemos una placa de cristal sostenida sobre un cono de corcho de forma que sus extremos queden en el aire, recúbrase la placa con polvo de licopodio o de arena muy fina y pásese el arco de violín por uno de sus lados; el sonido o la
resonancia hará que la arena forme una estrella parecida a la que fue producida en la copa de agua.

14. Tapando la parte superior de un recipiente con un parche de tambor o con una placa de caucho y colocando un dispositivo en forma de embudo que comunique con
el interior, ya tenemos un instrumento admirable para la resonancia. Al esparcir sobre el caucho una finísima capa de arena y emitir un sonido, colocando la boca cerca del embudo, la arena formará una serie de figuras de caprichosos dibujos. Al modificar la nota, se modificarán los dibujos.
Al sustituir la arena por polvos de licopodio y un poco de glicerina y al emitir el nombre propio sobre la boca del embudo, la voz formará un cuadro que retrate
gráficamente el conjunto de los sonidos emitidos.
Hay más: cada letra del alfabeto forma al vocalizarla, un conjunto diferente de la otra y según el tono de voz que la pronuncie. Todo esto justifica científicamente la
influencia del sonido sobre la materia.

15. El Dr. Knudsen, de la Universidad de California, disponiendo de una cámara subterránea y aparatos de física adecuados a la generación de frecuencias más bajas
y más altas, obtuvo una larga serie de fenómenos, entre ellos son los siguientes:
a) Atacado un recipiente de agua con ciertas frecuencias ultrasonoras obtuvo su
ebullición sin producir calor.
b) Colocada una varilla metálica en el interior de un circuito y atacado con ciertas
frecuencias ultrasónicas, no acusará aumento de temperatura si le aproximamos un termómetro; pero produce una quemadura intensa si la tocamos con el dedo.
c) Con la misma frecuencia y por determinados sonidos, el aceite que flota sobre el agua, se convierte en un líquido homogéneo con el agua.
d) Sin aumentar la temperatura de un huevo se le transforma en estado de cocido y así es posible conservarlo fresco durante algunos meses. Lo mismo ocurre con las frutas.
e) Determinadas bacterias resisten al calor y al frío intensos, mueren rápidamente al someterlos a ciertas frecuencias ultrasonoras.
f) Las semillas de algunas plantas aceleran el proceso de germinación y madurez al ser sometidas a determinadas frecuencias vibratorias.
g) El ultrasonido, en química, actúa en la fécula descomponiéndola en dextrina y en diversos vegetales que los convierte en acetileno.

16. De todo lo expuesto se deduce:
a) Todo cuerpo tiene la propiedad de generar y reproducir frecuencias que
armonizan con su propio sistema vibratorio.
b) Todo sonido actúa con sus vibraciones sobre los demás cuerpos.
c) Que el sonido afecta el ordenamiento molecular.
d) Que influye en los procesos físico-químicos.
e) Que modela formas geométricas.
f) Que provoca fenómenos de atracción y repulsión.
g) Que influye en la cohesión orgánica de la materia.

17. Se puede imaginar o considerar al sistema planetario como una gigantesca cítara
y cada planeta emite en su posición una nota correspondiente al sector que ocupa en
la longitud de su cuerda; de esta manera, podemos imaginar lo que Pitágoras denominó Música de las Esferas.

18. Esta música, a más de ejercer influencia sobre la materia, como hemos visto antes, ejerce también influencia en las correspondencias físicas y mentales del ser humano.

18. El ser humano está compuesto de 200 quintillones de células cada una con su correspondiente citoplasma y su núcleo. Cada célula es un circuito resonador y todas las 200 quintillones del individuo, con todas las frecuencias oscilatorias obedecen y determinan sus reacciones por el principio del pensamiento-vibración.

19. En cada ser hay mente, y una mente en cada célula o partícula. Cada mente cumple una finalidad distinta a través de las funciones propias de su organismo; pero
las 200 quintillones de mentes que constituyen la unidad de nuestro ser, obedecen todas a una sola y misma inteligencia y vibran todas al sonido de nuestro verbo.

20. En el principio era el Verbo, dijo San Juan. Es completamente seguro que el Verbo, por virtud de la resonancia universal tiene la propiedad de despertar lo que está latente en el ser, y que al emitirse ciertos sonidos, ponen en vibración por resonancia también, los poderes ocultos en el fondo de nuestra subconsciencia. Esta es la Magia del Verbo, por la cual todas las cosas fueron hechas.

21. Las letras o los signos gráficos, que interpretan ese lenguaje, no tienen otro objetivo que representar por medio de figuras, los misterios que la palabra hablada
interpreta por sonidos. Es evidente que ambas modalidades de expresión deben tener una correspondencia común en nuestro subconsciente y por medio de cada una de ellas podemos descifrar esos misterios mediante la mirada o el oído.

22. Ya sabemos que primero existió el sonido y después la figura y el número que lo interpretan. Un idioma es un conjunto de sonidos articulados cuyas vibraciones
pueden ser medidas al emitirlos. Cualquiera que sea el tono en que hablamos, el sonido puede descomponerse en alguna frecuencia y reducirse a una cantidad determinada de vibraciones que establece la primera relación entre el número y el idioma.

(continuará.....)

viernes, 19 de febrero de 2016

Secretos de los 4 elementos (I)



Enciclopedia revelada de simbolismo/en construcción

4 elementos/módulo introductorio

0) Existen diferentes medios de comunicación entre los hombres. El sistema más universal es el simbolismo, que es algo así como una representación artística realizada con rigor y profundidad científico‑filosóficos. 
En estos tiempos más que nunca no estaría de más que aprendiera este lenguaje, que hasta los niños entienden, y que puede tener que ver con su propia supervivencia o desarrollo como persona en nuevos entornos. 
Sus fines son: ofrecer en un sistema sintético lo que llevaría millones de signos explicar o definir con otro lenguaje, favorecer el desarrollo de la intuición o pensamiento superior de síntesis, acumular mayor cantidad de información con menos esfuerzo y más calidad, así como facilitar la rápida y certera relación entre varios de tales sistemas simbólicos, elevando así el pensamiento abstracto a altas cotas, para luego obtener soluciones a problemas concretos.


Publicación relacionada/Viene de aquí

Los 4 elementos en la naturaleza y en el ser humano

Los cuatro Elementos de la Naturaleza representan la arquitectura esencial del Universo:


1) En el dominio del CUERPO FISICO:

- La TIERRA son los huesos y los elementos con mayor contenido de minerales.

- El AGUA representa los líquidos y el fluido vital circulante que es la sangre.

- El AIRE es tanto el oxígeno que penetra como el dióxido de carbono que expulsamos.

- El FUEGO es la generación de la temperatura o calor corporal, que es un elemento esencial dentro del funcionamiento metabólico.


2) En el dominio PERSONAL:

- La TIERRA representa las necesidades básicas corporales, el arraigo a la tierra y a las propiedades, la acumulación y el uso de los bienes materiales, la administración de los recursos económicos, el trabajo y la perseverancia cotidianos.

- El AGUA se relaciona con la vida familiar, el espíritu poético, la memoria subconsciente, los apegos, los sueños, la psiquis, los cambios de estado de ánimo, las antipatías y simpatías psíquicas, las emociones tanto profundas coío superficiales, la necesidad de cercanía psíquica con aquellos a los que se quiere, las pasiones afectivas, los miedos, y la memoria global que empezó a fundamentarse desde la más tierna infancia.

- El AIRE indica la capacidad racional, la inteligencia como capacidad para resolver problemas, el uso del lenguaje, la búsqueda del conocimiento y la verdad, el afán de aprendizaje, el espíritu de enseñanza, la necesidad de comunicación y de intercambio de información, y los esquemas mentales tanto particulares como generales y tanto cotidianos como a largo plazo.

- El FUEGO simboliza el impulso y la necesidad de acción, el rompimiento de la inercia y del estancamiento, la energía de carácter, la agresividad, la exploración de nuevos y arriesgados territorios, los ideales supremos, la conciencia mayor o menor acerca de lo espiritual, la creatividad y todo lo que conduce a trasmitir o generar vida.


3) En el dominio de la SUPERFICIE DEL PLANETA TIERRA:

- La TIERRA es el elemento sólido o "litosfera", que contiene todo tipo de combinaciones rocosas o arenosas.

- El AGUA es el elemento acuoso u "acuaesfera", que alberga tanto a los ríos y lagos, como a los mares y océanos.

- El AIRE es el elemento aéreo o "atmósfera", que mediante su gran dinamismo genera lo que conocemos como clima.

- El FUEGO es la luz solar, así como la "magnetosfera" o zona de partículas cargadas por la energía del Sol, que se extiende mucho más allá de nuestra atmósfera y que posee forma de pera muy puntiaguda por su extremo más largo.


4) En el dominio del INTERIOR DEL PLANETA TIERRA:

- La TIERRA es el elemento sólido, el cual ha sufrido geológicamente transformaciones enormes debido a grandes temperaturas y presiones, dando lugar entre otros estados al cuarzo, y a las piedras semipreciosas y preciosas.

- El AGUA es el elemento acuoso en forma de ríos subterráneos, pozos y acuíferos varios, que produce también transformaciones increíbles como las que se dan en las zonas calcáreas en forma de estalactitas y estalagmitas.

- El AIRE sólo se da en los primeros centímetros de profundidad de la tierra, formando parte de la capa agrícola o humus, aunque algunos sabios dicen que las vetas de minerales en el interior forman algo así como un sistema nervioso (elemento Aire) en el interior de la tierra.

- El FUEGO es el magma del interior de la tierra, que se encuentra en un dinamismo todavía tan importante que es capaz de mover los continentes, los cuales están apoyados sobre las llamadas capas tectónicas. Nuestra tierra está tan viva debido a la importancia del elemento Fuego interno, que los terremotos y las erupciones volcánicas continuamente nos recuerdan.


5) En el dominio de las PLANTAS y su alimentación:

- La TIERRA es la estructura más dura de la planta, formada fundamentalmente por la celulosa, que es la que da la rigidez a los tallos. A su vez, la planta se alimenta - a través de las raíces- de sustancias minerales que se encuentran en el suelo.

- El AGUA en la planta es la savia, que circula como fluido vital nutriendo sus diferentes partes. A su vez, la planta se alimenta - a través de las raíces- de agua que proviene del suelo.

- El AIRE es en la planta el oxígeno y el anhídrido carbónico, en un doble ciclo mágico que cambia de la noche al día. Durante la noche la planta respira, consumiendo oxígeno (O2) y liberando anhídrido carbónico (CO2), con lo cual no es conveniente dormir junto a plantas, ya que nos están restando oxígeno. En cambio, durante el día y gracias a la fotosíntesis, la planta mágicamente invierte su ciclo y libera O2 a la vez que consume CO2.

- El FUEGO lo capta la planta a través de sus hojas verdes, mediante la substancia llamada clorofila, que se compone de una molécula muy parecida a la hemoglobina humana. Ese fuego solar entra a la planta y a través de ella se reparte hacia los escalones superiores de la pirámide de la vida, pues los animales comen plantas, y los humanos también comen plantas (por lo general menos de lo que deberían).


6) En el dominio de las GENERACIONES DE CAUSAS EN EL SER HUMANO:


- No existe una acción duradera y fructífera en el tiempo si no goza del atributo de la identificación correcta en cada uno de los cuatro planos humanos. 
Igual que la planta maneja los cuatro Elementos en un perfecto equilibrio, que es la base de la vida sobre nuestro planeta, así el ser humano ha de nutrirse de esos cuatro Elementos de la naturaleza antes de producir frutos de calidad, frutos jugosos, frutos luminosos, frutos energéticos, frutos llenos de vida.

"Nunca te desesperes por tomar una decisión ya, ahora mismo. Deja el tiempo suficiente para que el Terreno se afiance en torno a ti, deja que el Agua de lluvia empape tu cuerpo de emociones transparentes y abiertas a la abundancia, siente el frescor del Aire en tu cara y en tu frente abriendo tu mente a nuevos horizontes, y recibe la Luz del Sol como testamento vivo de que el Supremo Hacedor existe y de que en este preciso instante te escucha".

- La generación de una nueva causa, acción o iniciativa es algo más serio de lo que en un principio puedes pensar. 
El hombre moderno, por lo general inmerso en una ciudad, tiende a pensar que se encuentra bastante desconectado del devenir de un supuesto "Plan Cósmico", y por eso cree que sus acciones sólo le atañen a él, en el entorno de su ego. Sin embargo, cada ser humano es una pieza de este universo, es evidente, y por tanto, te corresponde una parte de la realización de ese "cierto Plan".

- La TIERRA indica el tener los pies sobre la tierra.
Pregúntate antes de generar una causa: ¿de qué tiempo dispones?, ¿de qué medios dispones?, ¿de qué fuerza física dispones?, ¿de qué herramientas dispones?, ¿de qué pericia práctica dispones?, ¿de qué paciencia dispones? e, incluso, ¿cuántos palos estás dispuesto a recibir de tu plan B si es que ese plan considera necesario corregirte en alguna desviación de tu rumbo?.

Cuando tengas esto claro, pasa a la siguiente etapa.

7) 
- El AGUA simboliza la capacidad para zambullirse, para nadar, para sumergirse, para bucear y para flotar.
Pregúntate antes de generar una causa: ¿amas realmente lo que vas a hacer?, ¿te identificas psíquicamente con lo que vas a hacer?, ¿huyes de algo?, ¿temes algo?, ¿es tu esperanza pura, o está contaminada con el miedo?, ¿cuentas con simpatías o antipatías para realizar esta misión?, ¿estás maduro/a para aceptar el éxito o incluso el fracaso?, ¿eres egoísta, o entregarás tanto tus esfuerzos desinteresadamente?, ¿serás capaz de trascender tanto las envidias como los halagos?, ¿es ésta una acción propia para ser acometida con tus propias fuerzas, o te abrirás a la sincera aportación de otros?, ¿eres consciente de que hay fuerzas amigas y fuerzas opositoras?, ¿está tu subconsciente centrado para que no haya pérdida posterior de energías debido a las dudas o los cambios de estado de ánimo?.
Cuando tengas esto claro, pasa a la siguiente etapa...

8) El AIRE simboliza las soluciones alternativas, los esquemas mentales o rutas mentales de actuación, el conocimiento y la información acerca de lo que se quiere hacer, y el intercambio comunicativo tanto en el plano personal como en el sutil.
Pregúntate antes de generar una causa: ¿te encuentras aislado/a comunicativamente al generar esta nueva obra, o por el contrario dispones de los elementos de juicio necesarios para disminuir la posibilidad de errar?, ¿tus fuentes de información son genuinas o de segunda mano?, ¿dispones de planes sólidos y a la vez aptos para la flexibilidad si ello fuera necesario sobre la marcha?, ¿te estás basando en un concepto fanático acerca de la realidad, o estás sustentándote en todo tu bagaje de experiencia?
Cuando tengas esto claro, pasa a la siguiente etapa.

9) El FUEGO simboliza el impulso primigenio y generador de cualquier nueva causa o acción que se vaya a poner en marcha. Se encuentra conectado a las fuerzas más esenciales de la vida.
Pregúntate antes de generar una causa: ¿eres tú el/la que decide, o está alguien decidiendo por ti?, ¿eres consciente de tu voluntad, y también -en alguna medida- de la Voluntad del Supremo Hacedor respecto a lo que vas a hacer?, ¿has acumulado la energía suficiente para purificar los obstáculos y las dudas que surjan durante la marcha?, ¿son tus intenciones genuinas y tus propósitos firmes?

10)  "No hay perfección sino perfeccionamiento" dice el dicho, con lo cual el perfeccionamiento se ha de lograr con el movimiento ascendente continuado. 
La superación o el perfeccionamiento se logra esfuerzo a esfuerzo, meditación a meditación, comprensión a comprensión, y sinceridad a sinceridad. 
No es tan importante el resultado inmediato como el esfuerzo ya realizado. 
Todas las obras relevantes de la naturaleza llevan su tiempo, y esos paisajes que podemos apreciar con su enorme belleza han estado perfilándose y estilizándose durante cientos de miles o incluso millones de años. 
El ser humano está sometido a la gravedad terrestre, y con ella ha de saber entablar una relación de amistad. Todos los grandes cambios se componen a su vez de pequeños cambios, al igual que el agua del río redondea los cantos de la piedra a lo largo de años, sin prisa pero sin pausa.
Por todo ello, el ser humano no puede escudarse en un falso perfeccionismo o persecución de lo perfecto, pues ello le conduciría a una actitud evasiva, inerte ante el riesgo y de miedo al ridículo, por el temor a equivocarse. 

Es decir, perfeccionarse en su verdadera esencia es atreverse a hacer las cosas mejor que la vez anterior, sin miedos a aquellas imperfecciones que en el siguiente intento van a permanecer todavía intactas.