1. La vida secreta de las semillas desde una perspectiva psíquica.
2. No sólo las plantas y animales proceden de una semilla, sino también los minerales y metales, moléculas y estrellas, incluso, estados emocionales, pensantes y avatares de la vida cotidiana.
3. Se dijo que si una semilla no muere no dará fruto. En realidad nada muere, todo bulle de actividad, latente o manifiesta.
4. Hay un diseño de la Naturaleza implantado de modo indeleble en cada semilla. Causa asombro que semillas de trigo de ánforas egipcias puedan germinar miles de años después.
5. Determinadas técnicas de avivamiento en la alquimia operativa física estimulan las semillas minerales. Bajo condiciones apropiadas se acelera el trabajo de crecimiento y maduración que de modo natural se da en el seno de la tierra, acortando los tiempos e intensificando su evolución.
6. Además del diseño o cliché de lo que cada semilla llegará a ser tiene que haber algo más, un principio receptor del calor y la humedad que activan su crecimiento imparable.
7. Recordar el principio de analogía o correspondencia. La mecánica de una cosa es igual a la mecánica de otra, aunque pertenezcan a diferentes reinos o divisiones naturales. Fecundación, crecimiento, alimentación, luz, calor y humedad son aplicables a todos los procesos que vayan desde la semilla al fruto.
8. Comoquiera que no existe separación en los procesos de fuera y de dentro observen esto: Enterráis una semilla en el suelo, inmediatamente se produce una conexión entre la tierra y el cielo, porque el sol le envía su luz y su calor, la lluvia la riega, la tierra le da el abrigo y el alimento que necesita, y pronto veréis que la planta crece. Sólo con poner la semilla en tierra, habéis también desencadenado fenómenos en el cielo. Se establece una conexión entre dos polos, una circulación de energía entre ellos.
9. Estos mismos procesos se producen igualmente en nosotros. Por ejemplo: introducimos una semilla (el alimento) en la tierra (nuestro estómago), e inmediatamente el cielo (la cabeza) envía corrientes para que este alimento se transforme en energías, en sentimientos, en pensamientos.
En cuanto ponemos el alimento en nuestro estómago, hay fuerzas que se dirigen hacia él y se ponen a trabajar.
Love, love, love...
Implicaciones humanas
10. La semilla que ha sido plantada puede ser comparada a una criatura encerrada en una tumba. Cuando, por decirlo poéticamente, "el ángel" del calor se acerca, la despierta diciéndole: "¡Vamos, levántate ahora, sal de la tumba!" Y la vida que estaba enterrada comienza a animarse: un pequeño tallito divide el grano en dos y da nacimiento a un brote que se convertirá un día en un árbol formidable. Esto es la resurrección. Para resucitar, hay que abrir la tumba, y sólo el calor abre las tumbas. El calor quiere decir el amor...
11. El que tiene mucho amor en su corazón, un amor desinteresado, abre la tumba de sus células. Durante el tiempo que sus células no son animadas, vivificadas, éstas permanecen inactivas, y no puede conocer todas sus riquezas interiores. Pero después de esta resurrección, después del despertar de sus células, su conciencia se ensancha y, a través de todo lo que siente, todo lo que vive, se mueve en otra dimensión, una dimensión verdaderamente nueva, viva, completa, profunda, maravillosa y real, muy real.
12. Diferencias: Aunque hayan sido plantados en el mismo suelo y se beneficien de las mismas condiciones de temperatura, de humedad, y de los mismos cuidados, algunos árboles producen flores con colores tornasolados, que dan unos perfumes exquisitos, y unos frutos deliciosos, mientras que otros no dan más que flores apagadas, inodoras y frutos incomestibles.
Podemos hacer las mismas observaciones con los humanos. Por eso, cuando dicen que son la familia, la sociedad, los acontecimientos los que determinan su destino, sus éxitos o sus fracasos, su elevación o su caída, sólo es verdad en parte.
No olvidar que una planta procesa todo tipo de inmundicias y contratiempos para florecer, el estiércol y la flor son dos polos de lo mismo.
Nota final
- En realidad, lo que cada uno va a vivir depende ante todo de la naturaleza de la semilla o del que representa, es decir, de su manera de pensar, de sentir los acontecimientos, de asimilarlos, e incluso de actuar sobre ellos y de transformarlos. Así que, si os encontráis en unas condiciones difíciles, en vez de quejaros y de reclamar mejores condiciones, empezad por trabajar sobre vosotros mismos. Reflexionad profundamente: encontraréis en vosotros unos poderes, unas virtudes gracias a las cuales daréis los frutos más suculentos.
- Hay mucho más que decir, ello se verá en futuros trabajos, solo un apunte referente a lo que llaman ley de atracción, pensamiento positivo o el secreto comercializado en forma de libros y vídeos.
Hay un connubio secreto entre tres elementos que harán efectivamente que tu proyecto germine: el pensamiento, el sentimiento y la acción, debidamente combinados y sazonado con algo que va siempre contigo y que está dentro de ti....
Cuentan que la musa Tamar habita en el sonido del agua de Caños Santos, desde ahí escucha y concede deseos, fertilidad, salud, alegría y abundancia....
Audición:
Nta. Sra. de Caños Santos
Algo de historia y detalles del enclave
Palmera (Tamar) en uno de los jardines que se asoman a la frontera entre Málaga y Cádiz (España), un bello balcón situado a más de 800 metros de altitud.
1. Esta perla escondida en la Sierra de Cádiz, en las estribaciones de Valle Hermoso, ha sido un asentamiento muy especial desde hace milenios.
La celta Caricus, la legendaria Gran Cenosia y TOR, emparentada etimológicamente con arcadias y extrañas abadías de Britania. (ver Nota al final)
Apariciones de ninfas y vírgenes, ya en la era cristiana, presencia de Templarios y luego franciscanos, también de reyes, como uno de Escocia en la cercana Teba.
Que se sepa, no hay huellas anteriores, la zona estuvo habitada por celtas, troyanos, visigodos, árabes, cristianos, franciscanos (que construyeron un convento) hasta que les fue arrebatado por la ley de desamortización de Mendizábal, luego lo cual, quedó en ruinas y abandono hasta los tiempos presentes, que está siendo adecentado, y sus alrededores.
Más abajo encontrarás otro vídeo, galería de fotos y más explicaciones al final.
2. De todos es sabido que hay repartidos por el mundo lugares de poder, por diversas causas, y este es es uno de ellos, aunque no muy conocido, como sí lo son Montserrat, Stonehenge, Machu Pichu, Delfos, Lourdes, etcétera, aunque hay muchos más, a nivel de cada nación, y, casi siempre, encontramos cuevas, grutas y apariciones. Se dan fenómenos de curaciones, peticiones cumplidas y sensaciones especiales.
El efecto placebo y los pensamientos acumulados por generaciones no lo explican todo. Queda un remanente de misterio...
3. Podemos usar las herramientas básicas para hallar la verdad de algo, si hay honestidad y anhelo de saber, no conformándose con lo que los racionalistas de turno o el seguidismo borreguil dan por hecho. La historia de la ciencia es una lista de desmentidos.
Estas herramientas son: la afirmación de un hecho, la negación o los argumentos en contra, la discusión (comparaciones, cruces de pesos y medidas) y la solución o resultado final.
Este proceso de credulidad versus incredulidad se expone en el poder mágico de la conocida Mano de Fátima, (clica aquí para leer el artículo)
4. ¿Por qué captando el sonido de esa fuente en concreto se accede a los parabienes otorgados por la ninfa Tamar?
Como en una mazorca de maíz, aparta las hojas y ve al grano. La mitología, los mensajes herméticos en piedra y muchos focos parlantes están recubiertos de la alegoría o del lenguaje propio de su argot concreto.
5. Cuando el río suena, agua lleva, reza el refrán castellano. Son muchos siglos de testimonios y beneficiarios coincidentes...
- Tamar significa palmera. Este árbol simboliza la radiación solar. A más poder, a mayor energía, cualquier tipo de deseo o petición tiende a realizarse.
- La fluídez del agua se lleva los atascos. Muchas veces la realización de un anhelo viene natural y casi automáticamente al eliminar los obstáculos y barreras que le impiden fluir hacia el que pide.
- El contacto auditivo con un sonido puro, la concentración, la atención sostenida, el efecto especial del chasporreo del agua, la suma del magnetismo del lugar con el sonido, la posible presencia de entidades como ondinas (ninfas de agua), ángeles, devas, vírgenes o seres de luz, creamos o no en ellos, algo hay...
- La consciencia del momento presente es también muy poderosa, si te aplicas al ejercicio de escuchar sin más. Esta consciencia se corresponde con el Sol (palmera, tamar...)
Más efectos de la atención sostenida y de la condensación de la consciencia en el post La mano de Fátima, aunque este tema será desarrollado en futuros trabajos, hay mucha tela de cortar y muchos secretos guardados...
6. No caer en la credulidad sin más, es igual de malo que el racionalismo cretino. No quedarse atrapado en los conceptos tales como ninfas, ondinas, etcétera, pueden ser descripciones que no sabían nombrar de otra manera.
De afuera para adentro el tipo de mente que tengas es la que tendrán tus células, y de adentro para afuera el tipo de mente que tengas es lo que tejerá tu destino en la vida cotidiana, salvo excepciones y matices. Eres gobernante de tu mente y de tu cuerpo, pero en el mundo compartido con los demás hay una red de interacciones; lo importante es tener una buena baza...
La tradición que nos habla de los efectos mágicos de esta fuente se remonta al siglo 6, de modo documental, pero sin duda viene de tiempos muy anteriores. Se explica paso a paso el porqué. Tenga respeto por esta visión del mundo, así como respetamos la suya. Lo mejor es la flexibilidad y la apertura sin perder el centro.
7. El sonido audible proviene del sonido primordial o sonido sin sonido (AUM) o el Verbo de la tradición cristiana por el cual todas las cosas fueron hechas. Un pensamiento, un recuerdo, una idea, un sentimiento, una inspiración o incluso una situación concreta de la vida son plasmaciones de sonido, de verbo condensado.
8. El poder del sonido audible es bien conocido. El poder de la palabra hablada, el efecto de la música en nuestro interior como relajante o estimuladora y sus cualidades terapéuticas son algunos ejemplos.
9. Basta oír la melodía saltarina de una corriente de agua para sentir los beneficios. El sonido del agua que se mueve parece que disuelve los trombos y bloqueos de la mente, así como del corazón desanimado.
10. El estado natural del ser viviente es de dicha y bienestar. Las aguas estancadas producen malos olores, colonias de larvas e insectos y malas vibraciones. Así mismo dentro de la persona. El sonido audible de una corriente de agua basta para mejorar y eliminar basura acumulada.
11. A nivel exclusivamente corporal es muy interesante visitar este artículo (clica aquí) que por cierto fue del agrado de la empresa de agua medicinal Solan de Cabras como manifestó en su página oficial, por la gama de beneficios no muy conocidos de beber agua a mansalva, que se detallan en dicho post.
Video: entorno de la fontana de Tamar (Caños Santos)
Nota final
Este es un lugar misterioso no solo por la "magia". No es fácil describir cómo llegar aquí, ni encontrar en la Red ni en ningún sitio el origen de nombres como Cenosia o Tor, o la tradición de la que llaman musa pero es ninfa, porque entre las 9 nombradas por Hesiodo no aparece. Tamar es además una mujer hebrea que aparece en Génesis.
En lo que nos atañe, además de su simbolismo solar, parece que su radiación proviene de capas más sutiles, aumentando así su vibración y poder, puesto que algún autor atribuye el origen de la acción de la ninfa en profundos sitios excavados por la naturaleza en rocas y montañas.
Es posible ampliar este artículo con indicaciones para llegar al sitio pero uno no está por la labor, celoso o en prevención de que algún cafre o dominguero neurótico provoque daños. Si lo deseas puedes preguntar en comentarios o enviar un correo a zonazerosalvat@gmail.com aunque no obstante, preguntando a algún vecino de Alcalá del Valle, Cañete la Real, Torre Alhaquime, Olvera o Pruna, seguramente te indicarán cómo llegar, puesto que de estas poblaciones hacen romerías a ese santo lugar.
No se sabe si está bien o mal el hecho de que no exista información sobre cómo llegar a sitios poco descritos en internet, por ejemplo, la parte natural del pantano de Los Hurones o a la cueva del Terrizo, por la sierra de Albarracín. La falta de difusión puede ser positiva para la preservación de estos u otros entornos.
Más detalles históricos:
En varios blogs consultados vienen a decir lo mismo, las mismas palabras, no se dan referencias porque no se sabe quién ha copiado a quién y se transcribe un resumen a continuación.
Si alguien se ve zaherido en sus derechos de autor, puede comunicarlo y se rectificará.
La imagen original habría sido tallada por los habitantes de una aldea visigoda, Cenosia, que la ocultaron para preservarla de la profanación de sus invasores. Allá por el año 1512, a un pastor llamado Tello Pascual se le pierde una vaca. Andando tras las huellas del animal llama su atención la luz que sale de una pequeña gruta. Allí, oculta en la oquedad rocosa de un manantial, encuentra la talla de una Virgen.
Puesto el hecho en conocimiento de las autoridades, civiles y religiosas, estas ordenan el traslado de la talla a la iglesia de Olvera. Misteriosamente, la talla desaparece y vuelve a aparecer en la gruta donde fue encontrada por el pastor. El hecho se repite hasta tres veces y ya no queda más remedio que hacerle caso a la Virgen.
En este lugar se construye una pequeña ermita que con el tiempo deviene en suntuosa iglesia y en un convento que, en su época de esplendor, llega a contar con 59 monjes franciscanos.
Posteriormente, en el año 1835, la imagen es trasladada al vecino pueblo de Cañete la Real que la adopta como Patrona y donde permanece desde entonces.
Así tenemos que el convento se encuentra situado en el término municipal de Olvera, es propiedad del ayuntamiento de Alcalá del Valle y la Virgen es la Patrona de Cañete la Real. Un triángulo inusual.
La desamortización de Mendizábal dio la puntilla a la decadencia del convento, su abandono y su cuasi total destrucción.
Curiosidades:
La talla original de la Virgen, la que encontró el pastor, salvada de la invasión musulmana y que ya se salvó por los pelos con ocasión de la invasión francesa, fue definitivamente destruida en el año 1936, en el desarrollo de la guerra incivil española.
La actual data de 1941, fue tallada por suscripción popular y conserva una mano de la antigua reliquia.
Afortunadamente, en el año 1996 las ruinas del convento pasaron a engrosar el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz y se iniciaron los trabajos de restauración que, aún sin concluir, pueden hacer que miremos el conjunto de este edificación singular sin tener que abochornarnos.
Desde el 30 de noviembre de 2001, fecha de su publicación en el BOE, el Monasterio fue declarado Bien de Interés Cultural.
El Ayuntamiento de Olvera, pese a que el Monasterio se encuentra enclavado en su término municipal, permanece ajeno al asunto.
Los habitantes de Alcalá del Valle, cada 1º de mayo, organizan una romería al Convento, pero su Patrona es la Virgen del Valle, que nada tiene que ver con este lugar.
Los habitantes de Cañete la Real celebran la fiesta de su Patrona, la Virgen de Caños Santos, el tercer domingo de septiembre… pero no van al Monasterio. Si van en romería el tercer domingo de mayo, pero no llevan a la Virgen.
A fecha mayo de 2016, que es cuando se produce nuestra visita, el lugar nos parece que no está como para tirar cohetes, pero sí adecuadamente conservado y se observa un edificio de nueva planta adosado al convento. La iglesia permanece cerrada a cal y canto y su nave central, miramos por una rendija, tan desolada como abandonada, imposible para el culto.
Fuentes: El texto no cursivo procede del blog La Vidriera
Nota: Extracto de la obra del teósofo teutónico J. Boehme titulada La Llave. Es un tratado de Física, salvando el lenguaje protector del lenguaje simbólico. A la estructura de la realidad le importa bien poco la certificación que la ciencia del momento juzgue; a lo largo del tiempo se observan numerosos cambios y esa tónica continuará. Por primera vez se explica, en el cuerpo central de este texto, en negrita, el significado real de la trilogía de sustancias que muchos toman al pie de la letra, azufre-mercurio-sal, de un modo abierto, en su estadio inicial. Sobre la Naturaleza Eterna y sus Siete Propiedades La Naturaleza es nada más que las Propiedades de la Capacidad y el Poder de recibir el propio deseo que surge en la variación de la palabra viva, o sea, del Poder y la Virtud vivos donde las Propiedades se transforman en substancia; esta substancia es llamada substancia natural y no es Dios propiamente dicho, aunque Él habite completamente en la naturaleza y aunque la naturaleza lo comprenda perfectamente; esto ocurre porque la unidad de Dios se produce en sí mismo y se comunica por una substancia natural tornándose substancia, a saber, la substancia de la Luz, que rompe y penetra la naturaleza, actuando por sí misma; si no fuese así, la unidad de Dios sería incomprensible para la naturaleza, esto es, para la recepción deseosa. La Naturaleza surge en la palabra fluida de la percepción y del conocimiento Divino. La Naturaleza es la continua creación y producción de la percepción y de las ciencias; de la misma forma que la palabra actúa por la Sabiduría, la Naturaleza crea y produce en Propiedades. La Naturaleza es como un carpintero que construye una casa que la mente anteriormente imaginó y proyectó, es así como ella debe ser comprendida. Así como la mente eterna imagina en la eterna sabiduría de Dios en el Poder Divino y la transforma en idea, la naturaleza crea en propiedad. La Naturaleza en su primer plano, consiste en siete Propiedades que se dividen hasta el infinito. Propiedades La Primera Propiedad es el Deseo que causa y produce aspereza, agudeza, dureza, frío y substancia. La Segunda Propiedad La segunda Propiedad es lo activo, o la atracción del Deseo; ella hiere, quiebra y divide la dureza; corta en pedazos el deseo atraído; se multiplica y se varía a sí misma; es el campo del dolor amargo, y también la verdadera Raíz (Origen) de la Vida; es el volcán que lanza fuego. La Tercera Propiedad La tercera Propiedad es la perceptibilidad y sentimiento en la quiebra de la áspera dureza; y este es el campo de la Angustia y de la voluntad Natural, por donde la voluntad Eterna desea ser manifestada; o sea, será Fuego o Luz, a saber, un centelleo o brillo por donde pueden aparecer los poderes, aspectos y virtudes de la Sabiduría: en estas tres primeras Propiedades consiste el Fundamento de la Ira, del Infierno y de todo lo que es colérico. La Cuarta Propiedad La cuarta Propiedad es el Fuego, donde la Unidad aparece, y es vista en la Luz, o sea, en el Amor ardiente (candente) y la Ira (cólera) en la Esencia del Fuego. La Quinta Propiedad La quinta Propiedad es la Luz cuya Virtud del Amor, juntamente con la Unidad, actúa en la substancia Natural. La Sexta Propiedad La sexta Propiedad es el sonido, voz, o comprensión natural, por donde los cinco sentidos trabajan espiritualmente, o sea, en una comprensión natural de la vida. La Séptima Propiedad La séptima Propiedad es el Objeto, o el tenor de las otras seis Propiedades, en la cual ellas actúan, como la Vida actúa en la Materia, y estas siete Propiedades son cierta y verdaderamente llamadas de la Región o Punto de la Naturaleza, donde las Propiedades permanecen en una única región. La Primera SUBSTANCIA en las Siete Propiedades Siempre debemos comprender dos Substancias en las siete Propiedades: la primera, de acuerdo con la profundidad de estas Propiedades, como siendo el Ser Divino, o la voluntad Divina con la fluyente Unidad de Dios que juntas fluyen a través de la Naturaleza, tornándose receptoras de lo sutil, a fin de que el Amor eterno pueda tornarse actuante y sensible, pudiendo tener algo que sea pasivo por donde pueda manifestarse y ser conocido y también, ser deseado y amado nuevamente, esto es, la Naturaleza pasiva Activa, que en el Amor es cambiada por una Alegría eterna; y cuando el Amor en el Fuego se manifiesta en la Luz, entonces el inflama a la Naturaleza como el Sol inflama la planta y el Fuego inflama al Hierro. La Segunda Substancia La segunda Substancia es la propia Substancia de la Naturaleza, que es Activa y Pasiva, es la Herramienta y el Instrumento del Agente, donde no hay pasividad, tampoco hay deseo de Liberación (Redención) o de algo mejor, donde todo reposa consigo mismo. Y de este modo la unidad Eterna se produce por su Emanación y separación dentro de la naturaleza pues la unidad precisa tener un objeto en el cual pueda manifestarse, amar y ser nuevamente amada por algo, pues así podrá haber una percepción en una voluntad y actuación sensible. Una explicación sobre las Siete Propiedades de la Naturaleza. La Primera Propiedad La Primera Propiedad es un Deseo, como aquel de un imán, a saber, la comprensión de la voluntad; la voluntad desea ser algo, pero aún no tiene nada de lo que pueda hacer, de si, alguna cosa y, por este motivo, se produce una recepción de sí mismo comprimiéndose en algo que es nada más que un Apetito (Ansia) Magnético, una aspereza, como una dureza (solidez) donde surgen la substancia, el frío y la propia dureza. Esta comprensión o atracción se oscurece a sí misma y se hace oscuridad tornándose, de hecho, la región de la eterna y temporal oscuridad. En el comienzo del mundo, la sal, las piedras, huesos y todo este tipo de cosas fueron producidas por esta dureza. La Segunda Propiedad La segunda Propiedad de la Naturaleza Eterna surge de la primera y es la atracción o movimiento de lo sutil; el imán produce la dureza, pero el movimiento la rompe (divide) nuevamente, es una continua lucha en si mismo. La voluntad que el Deseo comprime y hace tornarse algo, es cortada en pedazos y dividida por el movimiento transformándose en formas y en imágenes; entre estas dos Propiedades surge la Aflicción (Angustia), o sea, la herida (dolor) de la Percepción y de la Sensación; pues cuando hay un movimiento en la agudeza, entonces la propiedad es el Dolor que es también la causa de la sensibilidad y del sufrimiento; pues si no hubiese agudeza y movimiento no habría sensibilidad. Este movimiento es también una región del Aire en el mundo visible, manifestada por el fuego, como será mencionado más delante. Así, comprendemos que el Deseo es la región de algo y que este algo posiblemente sale de la nada, creemos también que el Deseo haya sido el inicio de este mundo, pues por su intermedio Dios transformó todas las cosas en ser y substancia, pues fue por el Deseo que Dios dijo: Hágase. El Deseo es el FIAT, que produjo algo en aquello que nada era más allá de Espíritu; el FIAT produjo el Misterio Magnum, que es espiritual, visible y substancial, como podemos ver por los Elementos, Estrellas, y otras Criaturas. La segunda Propiedad o el Movimiento fue en el comienzo de este mundo, el separador o divisor de los Poderes y Virtudes por las cuales el Creador, a saber, la Voluntad de Dios, transformó todas las cosas del Misterio Magnum en forma, pues este es el mundo mutante (mutable) y exterior por el cual el Dios sobrenatural hizo las cosas y las trajo para la forma, imagen (apariencia) y configuración. La tercera Propiedad La tercera Propiedad de la Naturaleza Eterna es la Angustia o aquella Voluntad que se transformó en recepción para la Naturaleza y para ser algo; cuando la propia Voluntad se encuentra en el movimiento agudo y se torna Angustia, o sea, sensibilidad, pues sin la Naturaleza ella no es capaz de tal cosa, pero la agudeza móvil viene a ser una sensación. Esta sensación es la causa del Fuego, y también de la mente y de los sentidos, pues por su intermedio la propia voluntad natural se hace volátil y busca reposo. De este modo, la separación de la voluntad sale de sí misma y se rompe a través de las Propiedades, surgiendo el sabor, una vez que una Propiedad prueba y siente la otra. La tercera Propiedad es también la región y la causa de los sentidos, en la cual una propiedad penetra e incita a otra, es de este modo que la voluntad sabe cuando surge la pasividad; si no hubiese sensibilidad, la voluntad no podría saber nada sobre las propiedades y estaría simplemente sola; y así, la voluntad recibe a la Naturaleza en su seno, a través de su sentimiento del movimiento agudo. Tal movimiento se asemeja a una rueda que gira, no es que exista tal rotación o giro pero lo hay en las Propiedades, pues el Deseo atrae para sí y el movimiento empuja para el adelante y para fuera del Deseo y así la voluntad presente en esta angustia no puede ir ni para dentro, ni para fuera, y aún son ambos empujados para dentro y para fuera, y así permanece en tal posición como si fuese para dentro y para fuera, o sea, sobre y bajo y aún no pudiese ir a parte alguna, es la Angustia, el verdadero fundamento del infierno y de la Furia de Dios, pues esta Angustia se encuentra en el oscuro movimiento agudo. En la creación del mundo, el Azufre-Espíritu con la materia de la Naturaleza Sulfúrica, fue producido en esta región; el Azufre-Espíritu es la vida natural de las criaturas terrenas y elementales. Los sabios paganos comprenderán, hasta cierto punto, esta región, pues dicen que en el Azufre, el Mercurio y la Sal consisten todas las cosas de este mundo. Ellos no observaron solamente la materia, sino el Espíritu de donde tal materia procede, pues esta región no consiste en Sal, Mercurio y Azufre, no es este el significado, pero sí el Espíritu de tales Propiedades; es en esto, de hecho, en lo que consiste todo, lo que quiera que viva, crezca y posea un ser en este mundo, sea espiritual o material. Ellos comprenden por la Sal el agudo Deseo Magnético de la Naturaleza; por el Mercurio, el Movimiento y Separación de la Naturaleza, por el cual todo es señalado y marcado con su propio sello; y por el Azufre, la voluntad perceptiva (sensible) y la Vida creciente. En el Azufre-Espíritu, donde la vida ardiente quema, reside el Aceite, y la Quinta-Esencia reside en el Aceite, a saber, el Mercurio ardiente, que es la verdadera Vida de la Naturaleza, y que es una Emanación de la Palabra de Poder y el Movimiento Divino, por el cual la región de los Cielos es comprendida. En la Quinta-Esencia reside el Sabor (coloración), a saber, la región Paradisíaca, la palabra fluida del poder y de la virtud Divina, donde las propiedades reposan en igualdad (uniformidad). Así, por la tercera Propiedad de la Naturaleza, que es la Angustia, queremos decir la aspereza y el dolor del fuego, o la quemazón o consumición, pues cuando la voluntad es colocada en tal aspereza, consumirá siempre la causa de ésta, una vez que la voluntad siempre lucha para alcanzar nuevamente la unidad de Dios, que es el reposo. La Unidad se empuja con su Emanación para este movimiento y aspereza, habiendo así una continua asociación para la manifestación de la voluntad divina, una vez que siempre encontramos en estos tres elementos, Sal, Mercurio y Aceite, un poco del cielo en la tierra, y quien quiera que busque nada más que la verdadera comprensión y considere al Espíritu, así lo acreditará. El alma de las cosas reside en la aspereza, la verdadera vida de la Propiedad y de la naturaleza sensual reside en el movimiento y el espíritu poderoso que surge de la coloración (sabor) permanece en el Aceite del Azufre. Así, lo que es celeste siempre reside escondido en lo que es terrestre, pues el mundo espiritual invisible surge con y en la Creación. La Cuarta Propiedad La cuarta Propiedad de la Naturaleza Eterna es el Fuego Espiritual, por el cual la Luz o la Unidad es manifestada, pues el rayo de luz (reflejo) del fuego surge y procede de la unidad fluida que tiene incorporado y unido a sí el Deseo Natural; la propiedad ardiente del fuego o el calor, procede de la naturaleza devoradora y áspera de las tres primeras Propiedades, como veremos a continuación. La Unidad Eterna, que en algunos de mis escritos también llamo de Libertad, es la suave y silenciosa tranquilidad, ser benévolo, como un suave y confortable bienestar (no se puede expresar tan suave tranquilidad sin la Naturaleza en la Unidad de Dios), pero las tres Propiedades en su Naturaleza son ásperas, dolorosas y horribles (terribles). En estas tres dolorosas Propiedades consiste la Voluntad fluida y es producida por la Palabra o Respiración Divina (Soplo), así como la Unidad, por tanto, la voluntad anhela seriamente la Unidad, y ésta anhela la Sensibilidad, esto es, la región del fuego. Así una anhela la otra y cuando hay esta ansia, ocurre como un estallido o resplandor (centelleo) de Iluminación así como cuando quemamos un hierro junto con una piedra, o vaciamos agua en el fuego. Esto lo decimos por medio de la comparación. En este centelleo la unidad siente la sensibilidad y la voluntad recibe la unidad tranquila y suave. La unidad se vuelve un brillante rayo de luz de fuego, y el fuego se vuelve un amor ardiente, pues recibe el emblema y poder de la unidad suave: en esta gentileza, la Luz penetra a través de la comprensión magnética que no es más conocida o discernida aunque permanezca contenida eternamente en la comprensión. Aquí surgen dos Principios Eternos, las tinieblas, donde residen la aspereza, la agudeza, el dolor y/o el sentimiento del poder y de la virtud de la unidad en la Luz. Sobre esto la Escritura dice que Dios, o la Unidad Eterna, reside en la Luz a la cual nadie puede aproximarse. La Eterna Unidad de Dios se manifiesta en la Luz, a través del Fuego Espiritual, y esta Luz es llamada del Poder Supremo, siendo Dios o la Unidad Sobrenatural su poder y su virtud. El espíritu de este Fuego recibe un emblema (o virtud) para brillar desde la Unidad, de lo contrario esta región ígnea no sería más que un deseo doloroso, ansioso, horrible y atormentado; lo mismo ocurre cuando la voluntad se rompe de la Unidad y va a vivir de acuerdo con su propio deseo, como hicieron los ángeles caídos (Demonios), y como aún hacen las almas errantes. Aquí se pueden percibir dos Principios: el primero es la región de la quemazón del Fuego, o la oscuridad áspera, móvil, perceptible y dolorosa; la segunda es la Luz del Fuego, por donde la Unidad se vuelve movilidad y satisfacción, pues el Fuego es un objeto del gran Amor de la unidad de Dios. El Deleite Eterno viene a ser perceptible y esta percepción de la Unidad es llamada Amor y es una quemazón o vida en la unidad de Dios; de acuerdo con este Amor Ardiente, Dios se denomina a así mismo un Dios amoroso y misericordioso, pues la unidad de Dios ama y rompe a través de la voluntad dolorosa del fuego que en el inicio surgió en el soplo de la palabra, o en la emanación del Deleite Divino, transformándose en una gran Satisfacción (Placer). Es en esta voluntad ígnea de la naturaleza Eterna que permanece el alma del Hombre, y también los ángeles, esta es la región y centro de ellos. Por tanto, si algún alma se separa de la Luz y del Amor de Dios y entra en su propio deseo natural, entonces la región de esta propiedad oscura y dolorosa se manifiesta en ella, como se puede verificar en Lucifer. Cualquier cosa que se imagine posee una esencia, en la Criatura y fuera de la criatura en todo lugar, pues la Criatura es nada más que una imagen y una apariencia del separable y variado poder, y virtud del Ser Universal. Entienda bien lo que es la región del Fuego, Frío en la Compresión, Caliente en la Angustia y Volcánico en el Movimiento. El Fuego consiste en los tres, pero el brillo de la Luz surge y procede de la conjunción de la unidad en la región del Fuego; toda esta región no es más que la voluntad emanada. De esta Forma, en el Fuego y en la Luz consiste la Vida de todas las cosas, esto es, la voluntad de todas las cosas que las impide ser insensibles vegetales o racionales; todas las cosas, así como el fuego, tienen su región que tanto puede ser de la región eterna, como el Alma, o de la región temporal como las cosas del Astral Elemental, pues el Eterno es un fuego y lo temporal es otro, como veremos más adelante. La Quinta Propiedad La quinta propiedad es el Fuego del Amor, o el Mundo del Poder y de la Luz, que habitó en las Tinieblas y que las Tinieblas no lo comprendieron, como está escrito en Juan I “La luz resplandece en las tinieblas y las tinieblas no la comprenden”. La Palabra también está en la Luz, y en la Palabra está la verdadera comprensión de la Vida del Hombre, o sea, el verdadero espíritu. Este fuego es la verdadera Alma del Hombre, el verdadero espíritu que Dios sopló dentro de él, la vida de la criatura. Es preciso entender en el fuego espiritual de la Voluntad, al Alma deseosa, fuera de la Región Eterna; en el poder y la virtud de la Luz, la verdadera comprensión del espíritu en el cual la unidad de Dios reside y está manifestada, como nuestro Señor Jesús Cristo dice: “El Reino de Dios está en ti”, y Pablo: “Tú eres el templo del Espíritu Santo, que habita en ti” , este es el lugar de la Divina habitación y revelación. El Alma también viene a ser condenada cuando la voluntad ígnea se separa del Amor y de la Unidad de Dios y entra en su propia Propiedad Natural, o sea, en sus Propiedades Demoníacas; lo que será tratado más adelante. Oh Sión, observa esta región y serás libre de Babel. El Segundo Principio (o Mundo Angélico y de los Tronos) es explicado por la quinta Propiedad, pues ésta es el movimiento de la Unidad, donde todas las Propiedades de la Naturaleza ígnea arden en el Amor. Un ejemplo o comparación de esta región puede ser observado en una vela encendida, donde las Propiedades residen una en la otra y podemos encontrar el Fuego, el Aceite, la Luz, el Aire y el Agua del Aire, los cuatro Elementos que anteriormente permanecían en una única región ahí se encuentran manifestados; ellos pertenecen a la región eterna, pues la substancia temporal fluye del Eterno teniendo, consecuentemente, la misma cualidad pero con la diferencia de que una es eterna y la otra transitoria, una es espiritual y la otra corpórea. Cuando la Luz y el Fuego Espiritual son encendidos y, de hecho iluminados de la Eternidad (y la propia Eternidad), entonces, siempre todo el Misterio del Poder y del Conocimiento Divino también se manifiesta, pues todas las Propiedades de la Naturaleza Eterna se vuelven espirituales en el fuego (aunque la naturaleza permanezca como es, interiorizada en sí misma) y la actuación de la voluntad se vuelve espiritual. En el estallido o claridad del Fuego, la negra receptibilidad es consumida y en este proceso sale el brillo puro del Fuego-Espíritu, roto por un golpe de luz, y en esta salida encontramos tres diferentes Propiedades. La primera es el impulso (energía) ascendente de la voluntad ígnea; la segunda es el impulso (energía) descendente o decline del espíritu acuoso, a saber, la suavidad; la tercera es el procedimiento avanzado del espíritu oleoso, es el símbolo de la unidad de Dios, que se vuelve una substancia en el deseo de la Naturaleza; otra vez, todo no pasa de Espíritu y Poder pero así aparece en la imagen de la manifestación, no como si fuese alguna división o separación, sino como Espíritu y Poder. Esta triple manifestación está de acuerdo con la Trinidad, pues el centro donde está es el Dios único, de acuerdo con su manifestación; el ígneo y flamante espíritu de amor es la energía ascendente; la suavidad que procede del Amor es la energía descendente; en medio hay un centro de la circunferencia, que es el Padre, o el Dios Completo, de acuerdo con las propiedades de la Naturaleza, pues esta es nada más que una semejanza de este proceso. La Naturaleza aún puede ser considerada como un destello del origen del fuego, es un estallido, una región salina, cuando parte para divisiones infinitas, esto es, para la multiplicidad o variedad del Poder y de la Virtud; la multiplicidad de los Ángeles y Espíritus y sus aspectos y operaciones, también procedieron de los cuatro elementos en el inicio de los tiempos. La temperatura del Fuego y de la Luz es el elemento santo, o el movimiento en la Luz de la unidad; de esta región salina (salitre espiritual y no salitre terrestre), proceden los cuatro Elementos, siendo que en la compresión del Mercurio Ígneo son producidos la Tierra y las Piedras; en la Quinta Esencia del Mercurio Ígneo, el Fuego y el Cielo; y en el Movimiento o impulso, el Aire; y en la lectura o interpretación del Deseo por el Fuego, es producida el Agua. El Mercurio Ígneo es un agua seca, que dio origen a los metales y piedras, pero el Mercurio partido o dividido, produjo el agua húmeda, por la Mortificación en el Fuego; y la compresión produjo la total crudeza en la Tierra, que es un puro Mercurio Salítrico Saturnino. Por la palabra Mercurio se debe entender siempre, en el sentido espiritual, la actuante, natural y emanada palabra de Dios, que ha sido la Separadora, Divisora y Formadora de toda substancia; y por la palabra Saturno queremos decir compresión. En la quinta Propiedad, esto es, en la Luz, la unidad Eterna es substancial, esto es, un santo Fuego Espiritual, una Luz santa, un Aire santo, que es nada más que el Espíritu, también un agua santa, que es el Amor emanado de la unidad de Dios, y una tierra santa, que es la virtud y la acción todopoderosa. Esta quinta Propiedad es el verdadero mundo Angélico espiritual de la satisfacción Divina, escondido en este mundo visible. La Sexta Propiedad La sexta Propiedad de la Naturaleza Eterna es el sonido, ruido, voz o comprensión, pues cuando el fuego clarea, todas las Propiedades juntas emiten sonido. El fuego es la boca de la Esencia, la Luz es el espíritu, y el sonido es la comprensión por la cual todas las Propiedades se comprenden unas a las otras. De acuerdo con la manifestación de la Santísima Trinidad, por la emanación de la unidad, este sonido o voz es la divina palabra actuante, o sea, la comprensión en la Naturaleza Eterna, por la cual el conocimiento sobrenatural se manifiesta, pero de acuerdo con la naturaleza y la criatura, este sonido o voz es el conocimiento de Dios, por donde la comprensión natural conoce a Dios, pues ella es el modelo, semejanza y emanación de la Comprensión Divina. Los cinco sentidos permanecen en la comprensión natural, en el género espiritual y en la segunda Propiedad, o también, en el movimiento, en el Mercurio Ígneo, y en el género natural. La sexta Propiedad atribuye comprensión a la voz o sonido a la palabra articulada; la segunda propiedad de la Naturaleza es la productora y también la casa, herramienta o instrumento del habla o voz; en la segunda Propiedad, el Poder-Virtud es doloroso, pero en la sexta Propiedad es placentero y satisfactorio. La diferencia entre la segunda y la sexta Propiedad, está en la Luz y en las Tinieblas, ellas están una en la otra como el Fuego y la Luz, no hay otra diferencia entre ambas. La Séptima Propiedad La séptima Propiedad es la Substancia, o sea, el subjectum o la casa de las otras seis, donde todas están substantivamente como alma en el cuerpo; por esto comprendemos especialmente el Paraíso o germen del poder actuante, pues toda Propiedad produce en sí misma un Motivo u Objeto para su propia Emanación y, en la séptima, todas las Propiedades están en una temperatura, como si estuviesen en una única substancia. Como ellas todas fueron producidas de la Unidad, entonces todas retornan nuevamente para una única región. Aunque ellas actúen de manera diferente, todavía hay aquí una única substancia, cuyo poder-virtud es llamado tintura (sabor) o un primaveral, creciente, penetrante y santo germen. No es que las siete Propiedades sean la Tintura, pero sí su cuerpo; el Poder-Virtud del Fuego y de la Luz, es la Tintura en el cuerpo substancial, pero las siete Propiedades son la substancia que la Tintura penetra y santifica, de acuerdo con el poder-virtud de la manifestación Divina. Como la Tintura es una Propiedad de la Naturaleza, es también la substancia del deseo atrayente de todas las propiedades. Observe que la primera y la séptima Propiedad siempre son contadas como una, de la misma forma que la segunda, la sexta, la tercera y la quinta, siendo la cuarta solamente un marco divisorio o una frontera, pues según la manifestación de la Trinidad de Dios, no hay más que tres Propiedades de la Naturaleza. La Primera es el Deseo que pertenece a Dios Padre, aunque sea solamente un espíritu, pero en la séptima Propiedad, el Deseo es substancial. La segunda es el Poder-Virtud Divino, y pertenece a Dios hijo, en la segunda propiedad es solamente un espíritu, pero en la sexta Propiedad es un Poder- Virtud substancial. La tercera pertenece al Espíritu Santo, en el inicio de la tercera Propiedad es solamente un espíritu ígneo, pero en la quinta Propiedad es la manifestación del gran Amor. Así, la Emanación de la Divina Manifestación en tres Propiedades en el primer Principio en presencia de la Luz, es Natural, pero en el segundo Principio, en la propia Luz, es Espiritual. Bien, estas son las siete Propiedades en una única región, y todas ellas son igualmente Eternas, sin comienzo; ninguna de ellas puede ser contada como la primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta o última, pues son igualmente Eternas, sin principio y poseen un principio Eterno en la Unidad de Dios. La enumeración fue una forma simbólica de presentarlas, para comprender como una nace de la otra, para mejor concebir lo que es el Creador y lo que son la Vida y la Substancia de este mundo. LAS SIETE FORMAS DE LOS ESPÍRITUS Primera forma Voluntad Deseosa áspera Mundo Negro; una similitud de esto es una vela. Segunda Amargo o Doloroso Tercera Angustia hasta la claridad del Fuego Cuarta - Fuego Negro , - Fuego, - Fuego Iluminado. Mundo del Fuego; una similitud de esto es el fuego de una vela Quinta Luz o Amor, donde fluye el agua de La Vida Eterna Mundo de Luz; una similitud de esto es la Luz de una vela. Sexta Ruido, Sonido o Mercurio Séptima Substancia o Naturaleza