Mostrando entradas con la etiqueta final-de-los-tiempos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta final-de-los-tiempos. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de noviembre de 2016

La cruz cíclica de Hendaya





Bahía de Txigundi: 3 pueblos, 2 países y un río (y un gran misterio)
   
   En esta comarca, antigua salida al mar de Navarra, luego ocupada por los gascones, se asoman al balcón azul de la bahía de Txingudi tres poblaciones del país vasco: Irún, Hondarribia y Hendaya, dos estados: Francia y España, unidas por el río Bidasoa.


   Hendaya significa bahía grande, es sitio de veraneo especialmente para los cercanos guipuzcoanos que son propietarios de más de la mitad de las casas. Más allá del turismo estacional y masificado, en el corazón de su casco urbano esconde un pequeño icono revelador: una humilde cruz de piedra.
   Este pequeño monumento revela información acerca del final de ciclo de nuestra civilización actual. 
   Del mismo modo que observando una célula entre millones puede revelar anomalías del conjunto del cuerpo, una "célula de piedra" puede igualmente diagnosticar el curso y el final de un mundo gangrenado, enfermo y agresivo.

Castillo neogótico de Abbadie
   Hay miles sino millones de informaciones plasmadas en el arte: escultura, pintura, literatura, música. Es una costumbre ancestral crear soportes de información con códigos acerca de la estructura de la vida, el ser humano, la naturaleza, la mente, la medicina y el conocimiento. Esto era así tanto para evitar las persecuciones como para ocultar sabidurías peligrosas, inapropiadas sin una preparación previa. La creación misma es un lenguaje vivo y el homo sapiens, gran imitador, intenta en menor escala hacer lo mismo, puesto que a imagen del principio creador (elohim) fue hecho. 
   
Uno de los mejores lectores de este lenguaje oculto fue el alquimista contemporáneo Fulcanelli, de cuya obra Las moradas filosofales se presenta a continuación su capítulo final, para que usted juzgue por sí mismo o como primer paso si desea investigar más a fondo.

Esta y siguientes fotos por Ana Beatriz Castillo
Fulcanelli, op.cit:
"Pequeña ciudad fronteriza del país vasco, Hendaya agrupa sus casitas al pie de los primeros contrafuertes pirenaicos. Hállase encuadrada por el verde océano, el ancho Bidasoa, brillante y rápido, y los herbosos montes. La primera impresión que produce el contacto con aquel suelo áspero y rudo es más bien penosa, casi hostil. En el horizonte marino, la punta que Fuenterrabía, ocre bajo la cruda luz, hunde en las aguas glaucas y reverberantes del golfo, rompe apenas la austeridad natural del bravío paisaje. Salvo el estilo español de sus casas, el tipo y el idioma de sus habitantes, y el atractivo particularísimo de una playa reciente, erizada de orgullosos palacios, Hendaya no tiene nada capaz de retener la atención del turista, del arqueólogo o del artista.

Al salir de la estación, un camino agreste flanquea la vía del ferrocarril y conduce a la iglesia parroquias, situada en el centro de la población. Sus muros desnudos, flanqueados por una torre maciza, cuadrangular y truncada, se yerguen sobre un atrio levantado a la altura de unos pocos escalones y circundado de árboles de tupida fronda. Es un edificio vulgar, pesado, reformado, carente de interés. Sin embargo, cerca del lado sur del crucero y disimulada bajo las masas verdes de la plaza, se levanta una modesta cruz de piedra, tan sencilla como curiosa. 

Hallábase antiguamente en el cementerio comunal, y hasta 1842 no fue trasladada al lugar que ocupa actualmente junto a la iglesia. Así, al menos, nos lo afirmó un anciano vasco que había desempeñado, durante largos años, las funciones de sacristán. En cuanto al origen de esta cruz, es totalmente desconocido, y nos fue imposible obtener el menor dato sobre la época de su erección. Sin embargo, fundándonos en la forma de la base y de la columna, no creemos que pueda ser anterior a las postrimerías del siglo XVII o a principios del XVIII. Sea cual fuere su antigüedad, la cruz de Hendaya constituye, por la decoración de su pedestal, el monumento más singular del milenarismo primitivo y la más rara expresión simbólica del quiliasmo que jamás hayamos visto. Sabido es que esta doctrina, aceptada primero y combatida después por Orígenes, san Dionisio de Alejandría y san Jerónimo, aunque la Iglesia no la hubiese condenado, formaba parte de las tradiciones esotéricas de la antigua filosofía de Hermes.

La ingenuidad de los bajo relieves y su basta ejecución nos hacen pensar que estos emblemas lapidarios no fueron obra de un profesional del cincel y del buril; pero, abstracción hecha de la estética, debemos reconocer que el oscuro artífice de estas imágenes encamaba una ciencia profunda y verdaderos conocimientos cosmográficos. En el brazo transversal de la cruz -una cruz griegadescubrimos la inscripción acostumbrada, chocantemente esculpida en relieve y en dos líneas paralelas, con las palabras casi soldadas y cuya disposición, que respetamos, es la siguiente:

 O C R U X A V E S
P E S U N I C A

Ciertamente, la frase es fácil de descifrar, y su sentido, bien conocido: O crux ave spes unica. Sin embargo, traduciéndola a guisa de novato, no comprenderíamos muy bien con qué habíamos de quedamos, si con el pie o con la cruz, y aquella invocación resultaría sorprendente. Deberíamos, en verdad, llevar nuestro desenfado y nuestra ignorancia hasta el desprecio de las reglas elementales de la gramática, pues el nominativo masculino "pes" requiere el adjetivo "unicus", que es del mismo género, y no el femenino unica. Parecería, pues, que la deformación de la palabra "spes", esperanza, en "pes", pie, por ablación de la consonante inicial, hubiese sido resultado involuntario de una falta absoluta de práctica en nuestro lapicida. Pero ¿explica realmente la inexperiencia una rareza semejante? No podemos admitirlo. En efecto, la comparación de los motivos ejecutados por la misma mano y de la misma manera, demuestra una evidente preocupación por la colocación normal, un gran cuidado en la disposición y el equilibrio de aquéllos. ¿Por qué había de ser realizada la inscripción menos escrupulosamente? Un examen atento de ésta nos permite afirmar que sus caracteres son claros, si no elegantes, y que no están imbricados. Sin duda, nuestro artífice los diseñó primeramente con tiza o carbón, y este boceto descarta necesariamente cualquier idea sobre un error sufrido durante la talla. Ahora bien, como este error existe, hay que sacar la consecuencia de que fue un error aparente. Y deliberado. Y la única razón que podemos invocar es que se trata de un signo puesto adrede, disimulado bajo el aspecto de una torpeza inexplicable y destinado a despertar la curiosidad del observador. Diremos, pues, que, en nuestra opinión, el autor dispuso de este modo el epígrafe de su obra turbadora, a sabiendas y voluntariamente.



El estudio del pedestal nos había iluminado, y sabíamos ya de qué manera, y con qué llave, debíamos leer la inscripción cristiana del monumento; pero deseábamos mostrar a los investigadores el gran auxilio que, para la resolución de las cosas ocultas, son capaces de prestarnos el sentido común, la lógica y el razonamiento. La letra S, que adopta la forma sinuosa de la serpiente, corresponde a la ji (X) de la lengua griega y toma de ella su significación esotérica. Es el rastro helicoidal del sol llegado al cenit de su curva a través del espacio, al producirse la catástrofe cíclica. Es una imagen teórica de la bestia del Apocalipsis, del dragón que vomita, en los días del Juicio Final, fuego y azufre sobre la creación macrocósmica. Gracias al valor simbólico de la letra S,desplazada adrede, comprendemos que la inscripción debe expresarse en lenguaje secreto, es decir, en la lengua de los dioses o en la de los pájaros, y que hemos de descubrir su sentido sirviéndonos de las regla de la Diplomática. Algunos autores, y en particular Grasset d'Orcet, en el análisis del Sueño de Polifilo, publicado por la Revue Britannique, las han expuesto con bastante claridad para que tengamos que hablar de ellas. Leeremos, pues, en fiancés, lengua de los diplomáticos, el latín tal y como está escrito, y después, empleando las vocales permutantes, obtendremos la asonancia de palabras nuevas que componen otra frase, cuya ortografía y cuyo orden de vocales restableceremos, así como su sentido literario. De este modo, recibimos este singular aviso: "Il est écrit que la vie se réfugie en un seul espace" (1), y nos enteramos de que existe una región donde la muerte no alcanzará al hombre, cuando llegue la época terrible del doble cataclismo. En cuanto al emplazamiento geográfico de esta tierra prometida, donde los elegidos presenciarán el retorno de la edad de oro, somos nosotros quienes debemos buscarlo. Pues los elegidos, hijos de Elías, se salvarán según las palabras de la Escritura.Porque su fe profunda, su incansable perseverancia en el esfuerzo, les harán merecedores de su elevación al rango de discípulos de Cristo-Luz. Llevarán su señal y recibirán de El la misión de empalmar a la Humanidad regenerada en la cadena de las tradiciones de la Humanidad desaparecida.




La cara anterior de la cruz -aquella en que los tres horribles clavos fijaron en la madera maldita el cuerpo dolorido del Redentor- aparece definida por la inscripción INRI, grabada en su brazo transversal. Corresponde a la imagen esquemática del ciclo que vemos en la base. Tenemos, pues, aquí, dos cruces simbólicas, instrumentos del mismo suplicio: arriba, la cruz divina, ejemplo del medio escogido para la expiación; abajo, la cruz del globo, determinando el polo del hemisferio boreal y situando en el tiempo la época fatal de esta expiación. Dios Padre tiene en su mano este globo rematado por el signo ígneo, y los cuatro grandes siglos -figuras históricas de las cuatro edades del mundo- representan con el mismo atributo a sus soberanos: Alejandro, Augusto, Carlomagno y Luis XIV (2).

Esto es lo que enseña el epígrafe INRI, traducido exotéricamente por "Iesus Nazarenus Rex Iudeorum", pero que toma prestada de la CRUZ su significación secreta: "Igne Natura Renovatur Integra". Porque es por medio del fuego y en el fuego mismo que pronto será puesto a prueba nuestro hemisferio. Y, de la misma manera en que, por medio del fuego, se separa el oro de los metales impuros, nos dice la Escritura que serán separados los buenos de los malos en el día grande del Juicio Final.

En cada una de las cuatro caras del pedestal, observamos un símbolo diferente. Vemos en una de ellas la imagen del sol; en otra, la de la luna; la tercera nos muestra una gran estrella, y la última, una figura geoniétrica que, según acabamos de decir, no es sino el esquema adoptado por los iniciados para caracterizar el ciclo solar. Es un simple círculo dividido en cuatro sectores por dos diámetros que se cruzan en ángulo recto. En cada uno de lo sectores figura una A, que los señala como las cuatro edades del mundo, en este jeroglífico completo del universo, formado con signos convencionales del cielo y de la tierra, de lo espiritual y de lo temporal, del macrocosmo y del microcosmo, y donde volvemos a encontrar, asociados, los emblemas mayores de la redención (cruz) y del mundo (círculo).

En la época medieval, estas cuatro fases del gran período cíclico -cuya rotación contigua expresaban los antiguos por medio de un círculo dividido por dos diámetros perpendiculares- eran generalmente representados por los cuatro Evangelistas o por su letra simbólica, que era la alfa griega, y, todavía con mayor frecuencia, por los cuatro animales evangélicos rodeando a Cristo, figura humana y viva de la cruz.

Es la fórmula tradicional que encontramos a menudo en los tímpanos de los pórticos románicos. Jesús aparece sentado, con la mano izquierda apoyada en un libro y la derecha levantada en ademán de bendecir, y separado de los cuatro animales que le sirven de acompañamiento por la elipse llamada Almendra mística. Estos grupos, generalmente aislados de las otras escenas por una guirnalda de nubes, tienen siempre colocadas sus figuras en el mismo orden, según podemos observar en las catedrales de Chartres (puerta real) y de Le Mans (puerta occidental) en la iglesia de los Templarios de Luz (Hautes-Pyrénées), en la Civray (Vienne), en el pórtico de Saint Trophime de Arles, etcétera.

«Había también delante del trono -escribe san Juan como un mar de vidrio semejante al cristal; y, en medio del trono y alrededor de él, cuatro vivientes llenos de ojos por delante y por detrás. El primer viviente era semejante a un león; el segundo viviente, semejante a un temero; el tercero tenía semblante como de hombre, y el cuarto era semejante a un águila voladora» (3). Relato que está de acuerdo con el de Ezequiel: «Vi, pues... una nube densa en torno de la cual resplandecía un remolino de fuego, que en medio brillaba como bronce en ignición. En el centro de ella había semejanza de cuatro seres vivientes... Y sus rostros de frente eran de hombre; y los cuatro tenían de león el lado derecho de la cara; y los cuatro tenían de buey el lado izquierdo; y los cuatro tenían cara de águila en la parte de arriba» (4).


En la mitología hindú, los cuatro sectores iguales del círculo dividido por la cruz servían de base a un concepto místico bastante singular. El ciclo entero de la evolución humana encarnase en él en forma de una vaca, símbolo de la Virtud, que apoya las pezuñas en cada uno de los cuatro sectores- que representan las cuatro edades del mundo. En la primera edad, que corresponde a la edad de oro de los griegos y es llamada Credagugán o edad de la inocencia, la Virtud se mantiene firme sobre la tierra; la vaca descansa sólidamente sobre sus cuatro patas. En el Tredagugán, o segunda edad, que corresponde a la edad de plata, la vaca está más débil y se sostiene sólo sobre tres patas. Durante el Tuvabaragugán, tercera edad o edad de bronce, sólo tiene dos patas. Por último, en la edad de hierro, que es la nuestra, la vaca cíclica, o Virtud humana, alcanza el grado supremo de debilidad y de senilidad: se sostiene difícilmente, en equilibrio, sobre una sola pata. Es la cuarta y última edad, el Calgugán, edad de miseria, de infortunio y de decrepitud.

La edad de hierro no tiene más sello que el de la Muerte. Su jeroglífico es el esqueleto provisto de los atributos de Saturno: el reloj de arena vacio, imagen del tiempo cumplido, y la guadaña, reproducida en la cifra siete, que es el número de la transformación, de la destrucción, del aniquilamiento. El Evangelio de esta época nefasta es el que fue escrito bajo la inspiración de san Mateo. Matthaeus, en griego [proviene de uan palabra..] que significa ciencia. De esta palabra derivan [en griego, palabras que significan...] estudio, conocimiento, [proveniente de las palabras griegas que significan], aprender, instruirse. Es el Evangelio según la Ciencia, el último de todos, pero el primero para nosotros, ya que nos enseña que, salvo un pequeño número de elegidos, debemos perecer colectivamente. Por esto se dio a san Mateo el atributo del ángel; porque la ciencia, única capaz de penetrar el misterio de las cosas, de los seres y de su destino, puede dar al hombre alas con que elevarse hasta el conocimiento de las más altas verdades y llegar hasta Dios.


NOTAS

(1) En latín, "spatium", con la significación de lugar, sitio, emplazamiento, que le da Tácito. Corresponde a una palabra griega cuya raís es país, comarca, territorio.(En español: «Está escrito que la vida se refugia en un solo espacio.») 

(2) Los tres primeros son emperadores, el cuarto es solamente rey, el Rey-Sol, y significa la declinación del astro y sus postreros resplandores. Es el crepúsculo anunciador de la larga noche cíclica, llena de horror y de espando, "la abominación de la desolación".

(3) Apocalipsis, cap. I, versículos 4,5,10-11.


(4) Cap. 1, vv. 4, 5, 10 y 11.




 



lunes, 3 de agosto de 2015

El apocalipsis de Indra



Soneto del cordobés Luis de Góngora (1623) :
Que presurosa corre, que secreta,
A su fin nuestra edad. A quien lo duda
(Fiera que sea de razón desnuda)
Cada sol repetido es un cometa.
---------
Nota previa: 
a) Lo inesperado no tiene más remedio que ocurrir mientras que lo que se anticipa puede no venir nunca... 
Mejor el poeta que el profeta. Mejor que éstos el que toca el corazón y la mente, porque todo el mundo se estremece con lo auténtico debido a esa sabiduría interior que todos poseemos. Cuando se exterioriza tratando de implantarla en los demás surge la divergencia y la confusión. Cuando se exterioriza dejándola caer como semilla, puede que dé fruto o puede que no, como perfume o como color puede que sea saboreada, no depende de nosotros: esto es actuar sin avidez por el fruto de la acción, eso es amor.
b) Hay una percepción global apocalíptica que es captada por percepciones individuales, generando un sinfín de teorías, la mayoría irracionales; en cambio el individuo no capta su propia percepción, debido a que está orientada hacia fuera y no hacia adentro. Concede importancia a las percepciones ajenas porque le es más cómodo de ese modo desde su sofá mental, dando crédito fácil al falso brillo de la erudición y la autoridad ajena.
c) Ninguna predicción que dé fechas y detalles se cumplirá nunca, porque nunca una percepción individual, parcial, sesgada o interesada no puede tornarse en global. Cada persona es un mundo y tiene su propio Génesis y su propio apocalipsis.
(Ver nota final)
---------

0. En las estanterías del mercado de consumo de estos temas abundan los productos mayas, pseudo-cristianos, hopis y otros, pero hay muy poco escrito sobre la siempre interesante perspectiva "made in India", rechazada en ocasiones por esa especie de sutil xenofobia que afecta a individuos y colectividades: se tiende a despreciar lo extranjero, lo ajeno a la tribu local, geográfica o de pensamiento. 

1. Sirva aquí la palabra "apocalipsis" como sinónimo forzado de "fin del mundo"; está compuesta por las palabras griegas apo (quitar) y kalyptei (estorbo, capa, escondrijo), traducibles por revelación, quitar el velo, acción de descubrir, también, desmontar una ilusión. Existe un árbol llamado eucalipto cuyo nombre está relacionado con esta palabra: eu significa perfección, bueno, y calipto oculto, muy bien oculto se podría decir, refiriéndose a sus minúsculas semillas que se encuentran protegidas dentro de un pixidio o cajita.

2. En numerosas culturas se habla de un final de los tiempos, a través de libros, textos y tradiciones orales. En India encontramos los Puranas que aunque no son libros proféticos propiamente dichos, tienen una pequeña parte predictiva con un alto grado de acierto, a la vista de las descripciones cumplidas o de los indicios que van cuajando. Se detallan más abajo, luego de la siguiente explicación:

3. Como en otras cuestiones (filosóficas, cosmogónicas o científicas) los textos indostánicos suelen ser más prolijos en detalles. En el Vishnu Purana se describen tres tipos de fin del mundo:
"Lo que se llama «Fin del Mundo» (pralayä) ocurre de tres maneras: una provocada (naïmittikä); la segunda natural (prâkritä); la tercera inmediata (atyantikä).

4. "La destrucción provocada (que concierne a todos los seres vivos sobre la tierra), tiene lugar al final de cada Kalpä.  A esta destrucción se le llama accidental, natural o provocada."

Dice el Mahabharata (12.248, 13-17): "La destrucción (de las especies vivas) que es llamada accidental o provocada (naïmittikä) tendrá lugar al final del Manvantarä (la era de un Manu), del ciclo de los Yuga. Concierne por lo tanto a la especie humana.
Tendrá lugar cuando el principio creador no encuentre otro remedio que una destrucción total del mundo para poner fín a la multiplicación desastrosa y no prevista de los seres vivos."
Este planeta es un ser vivo. Tiene capacidad de auto-defensa, como tu cuerpo, un sistema inmunitario. Cierta especie de mono erecto y lampiño esquilma las reservas de recursos naturales como minerales, petróleos y gases, degrada las aguas y el aire, la capa de ozono, destruye bosques y especies animales y vegetales. Ejerce una saña y violencia contra sus congéneres. Algo está fallando aquí y hay un remedio, es un resumen personal del espíritu del texto.
A tal efecto recordar otro pasaje del Mahabharata, el Baghavad Gita 4:7-8) donde Krishna, un avatar de Vishnu que volverá como Kalki Avatar declara:"Has de saber que siempre y cuando la virtud y la justicia decaen en el mundo y predominan el vicio y la injusticia, entonces Yo, el Señor, desciendo y me manifiesto como un hombre entre los hombres, y mediante mi influencia y enseñanzas destruyo el mal y la injusticia para restablecer el Dharma y sustituirlos por la virtud y la justicia”.

5. "La destrucción natural (prâkritä) es la que concierne al universo entero, sería su muerte natural. Tiene lugar cuando cesa este sueño divino que es el mundo. La materia, el espacio, el tiempo cesan entonces de existir. Tiene lugar esta destrucción al final de los tiempos (parardhä)." (Vishnú Purana 1-3.)  
Esta es la teoría de la ciencia oficial vigente, el polo opuesto del big-bang es el colapso, tras los ciclos de expansión y contracción, dentro de billones de años.
Al hilo, reza el Linga Purana:
"La destrucción del mundo está implícita en el hecho mismo de la creación, y sigue un proceso inverso en el pensamiento del Creador. Cuando la fuerza de expansión (tamas) y la de concentración (sattva) se equilibran, la tensión (rajas), que es la causa primera, la substancia del universo, cesa de existir y el mundo se diluye en lo imperceptible. Todos los vestigios de la creación son destruidos, Pradhana y Purusha quedan inactivos. La tierra, la atmósfera, los mundos planetarios y extra-planetarios desaparecen. Todo lo que existe se reúne en una sola masa líquida, un océano de fuego en el que se disuelve el mundo. Es en ese inmenso océano cósmico donde el principio organizador, Brahma, se duerme hasta que, al final de la noche, se despierta y, tomando la forma de un jabalí (símbolo de la casta espiritual), levanta un nuevo mundo".
Nota: la herramienta simbolismo se utiliza en todos los textos sagrados del mundo, tomar al pie de la letra una parte interesada conduce al barranco del ridículo que algunos usan para vilipendiar a las religiones, así como tomar a fuerzas físicas como dioses caprichosos. Este confuso tema requiere una publicación entera y aparte. El triple sentido de todas las escrituras...

6. "La tercera destrucción llamada inmediata (atyankikä) se refiere a la liberación (moksha) del individuo para el cual el mundo aparente cesa de existir". 

En su forma invertida significa el final (muerte, destrucción) de una persona, su particular fin del mundo...

Predicciones y...

7. En general, cuando se acerca el final, hay un proceso de aceleración de las cosas, término usado por el escritor Javier Sierra para resumir este tema.
En el orden de las capacidades psíquicas de la gente el Shiva Purana dice que algunos alcanzarán la sabiduría en poco tiempo "porque los méritos adquiridos en un año durante el Trétä Yugä pueden ser obtenidos en un  día en la edad de Kali ". (5.1., 40-40).
Algo similar proclaman muchas de las 20.800 denominaciones cristianas  y grupos diferentes que existen en la actualidad, cada vez más personas recibirán revelaciones y cada vez más secretos de la Biblia serán desvelados. "Generación profética" es una expresión comúnmente usada. En el mensaje que el apóstol Saulo envió a los suyos en Tesalia se dice "cuando proclamen que hay paz y seguridad, entonces vendrá el fin".

8. Otra coincidencia con las profecías cristianas: el proceso será repentino y oculto. "Como relámpago" o "como ladrón en la noche" afirmaba Jesús Nazareno. Esta coincidencia contiene otra coincidencia relativa a la realización del Ser: se produce de modo repentino. 
Este proceso súbito es lo que echa por tierra y lo que origina el fracaso de tantas predicciones hechas a lo largo de la historia, especialmente en el siglo pasado e incluyendo al 2012 diciembre21 maya del presente. El Linga Purana (1.40.12) dice "Al final del Kali Yuga el dios Shiva (la Consciencia) se  manifestará para restablecer la vía justa bajo una forma secreta y escondida". 
Y en 2.39: "Shiva, el pacificador azul obscuro y rojo, se revelará a todos bajo un disfraz para restablecer la justicia. Quienes vayan a él se salvarán". 
(Puedes ahorrar años de esfuerzos en la búsqueda si hallas la asociación entre la consciencia dentro de ti y el nombre de este y otros dioses que apuntan hacia lo mismo...)

...signos precursores

"Comida ya cocinada será puesta en venta. 
Los libros sagrados se venderán en las esquinas de las calles.  
El dios de las nubes será incoherente con la distribución de lluvias. 
Los comerciantes harán operaciones deshonestas. Ellos estarán rodeados de falsos filósofos pretenciosos. 
Habrá muchos mendigos y parados. 
Todo el mundo empleará palabras duras y groseras. No se podrá confiar en nadie. Las personas serán envidiosas. Nadie querrá ser recíproco con un servicio recibido. La degradación de las virtudes y la censura de los puritanos hipócritas y moralizantes caracterizarán el periodo del fin de Kali. 
Ya no habrá más reyes. La riqueza y las cosechas disminuirán. 
Grupos de bandidos se organizarán en las ciudades y en el campo. 
El agua escaseará y los frutos serán poco abundantes. Aquellos que deberían asegurar la protección de los ciudadanos no lo harán. 
Numerosos serán los ladrones. Las violaciones serán frecuentes. Muchos individuos serán pérfidos, lúbricos, viles y temerarios. Llevarán el pelo en desorden. Nacerán niños cuya esperanza de vida no superará los dieciséis años. Aventureros tomarán la apariencia de monjes con la cabeza afeitada, vestimentas naranja, y rosarios alrededor del cuello. Se robarán las reservas de trigo. Los ladrones robarán a los ladrones. 
Las personas se volverán inactivas, letárgicas y sin objetivo. Las enfermedades, los insectos y las substancias nocivas les atormentarán. Personas afligidas por el hambre y el miedo se refugiarán en los "refugios subterráneos" (kaushikä).
◾Raras serán las personas que vivirán cien años. Los textos sagrados serán adulterados. Los ritos serán descuidados. Los vagabundos serán numerosos en todos los países.
 El período que precede al cataclismo que debe destruir la especie actual de los humanos está marcado por los desórdenes que son los signos anunciadores de su final. Como ocurrió en el caso de los Asuras, Shiva no puede destruir más que las sociedades que se han alejado de su papel, han transgredido la ley natural.
Las razas, las castas se mezclan. 
Todo tiende a nivelarse y el nivelamiento, en todos los ámbitos, es el preludio de la muerte. 
Al final del Kali Yuga este proceso se acelera. El fenómeno de aceleración es uno de los signos de la catástrofe que se aproxima. 
◾ Son los más bajos instintos los que estimulan a los hombres del Kali Yuga. Ellos eligen preferentemente ideas falsas. No dudan en perseguir a los sabios. El deseo les atormenta. La negligencia, la enfermedad, el hambre, el miedo se extienden. Habrá graves sequías. Las diferentes regiones de los países se opondrán unas a las otras.
◾Los libros sagrados ya no se respetarán. Los hombres no tendrán moral, y serán irritables y sectarios. En la edad de Kali se extienden las falsas doctrinas y los escritos engañosos.
◾Las personas tienen miedo ya que descuidan las reglas enseñadas por los sabios y no efectúan ya más los ritos correctamente.
◾Muchos perecerán. El número de príncipes y de agricultores disminuirá gradualmente. Gentes incapacitadas o sin formación quieren atribuirse el poder real y compartir el saber, la comida y los lechos de los antiguos príncipes. La mayor parte de los nuevos jefes es de origen incapacitado. Ellos perseguirán a los sacerdotes y a los que tengan sabiduría.
◾Se matará a los fetos en el vientre de su madre y se asesinará a los héroes. 
Los Shudra pretenderán comportarse como Brahmanes y viceversa.
◾Los ladrones llegarán a reyes, los reyes serán ladrones.
Presidentes de naciones, alcaldes, etc, etc...
◾Muchas serán las mujeres que tendrán relaciones con varios hombres.
◾La estabilidad y el equilibrio de las divisiones naturales de la sociedad y de las cuatro edades de la vida desaparecerán de todas partes. La tierra producirá mucho en algunos lugares y demasiado poco en otros.
◾Los dirigentes confiscarán la propiedad y harán de ella un mal uso. Ellos dejarán de proteger al pueblo.
◾Hombres viles que habrán adquirido un cierto saber (sin tener las virtudes necesarias para su uso) serán honrados como sabios.
◾Hombres que no poseen las virtudes de los guerreros llegarán a ser reyes. Habrá sabios que estarán al servicio de hombres mediocres, vanidosos y rencorosos. Los sacerdotes se envilecerán al vender los sacramentos. Habrá muchas personas desplazadas, errando de un país a otro. 
El número de hombres disminuirá, el de mujeres aumentará.
◾Los animales de presa serán más violentos. El número de vacas disminuirá. Los hombres de bien renunciarán a tener un papel activo.
 Personas no cualificadas pasarán por expertos en materia de moral y de religión.
Las personas masacraran a las mujeres, a los niños, a las vacas y se matarán unos a otros.
Las personas del Kali Yuga pretenderán ignorar las diferencias de razas y el carácter sagrado del matrimonio (que asegura la continuidad de una raza), la relación de maestro a alumno, la importancia de los ritos. Durante el Kali Yuga personas de cualquier origen se casarán con chicas de cualquier raza. Las mujeres se harán independientes y buscarán bellos varones. Ellas se adornarán con peinados extravagantes y dejarán a un marido sin recursos por un hombre rico. Ellas serán delgadas, golosas, apegadas al placer. Producirán demasiados hijos pero serán poco respetadas. No se interesarán más que en ellas mismas, serán egoístas, sus palabras serán pérfidas y engañosas.
Mujeres de alta alcurnia se entregarán a los deseos de los hombres más viles y practicarán actos obscenos.
Los hombres no querrán mas que ganar dinero, los más ricos serán los que detenten el poder. Aquellos que posean muchos elefantes, caballos y carros serán reyes. Las personas sin recursos serán sus esclavos.
Los jefes de estado no protegerán ya más al pueblo sino que, por medio de los impuestos, se apropiarán de todas las riquezas. 
Los agricultores abandonarán sus trabajos de labranza y de cosecha para volverse obreros no especializados (kârû-karmä) y tomarán conductas artificiales. Muchos se vestirán de harapos, estarán sin trabajo, dormirán en el suelo, viviendo como miserables.
Por la falta de poderes públicos muchos niños morirán. Algunos tendrán el pelo blanco ya a los doce años.
En estos tiempos la vía trazada por los textos sagrados desaparecerá. Las personas creerán en teorías ilusorias. No habrá ya más moral y la duración de la vida se reducirá.
Las personas aceptarán como artículos de fe las teorías promulgadas por cualquiera. Se venerarán los falsos dioses en los falsos ashrams en los cuales se decretarán arbitrariamente ayunos, peregrinajes, penitencias, donación de bienes, austeridades en el nombre de pretendidas religiones. Personas de baja casta llevarán un hábito religioso y, por su comportamiento mentiroso, se harán respetar.
Las personas tomarán el alimento sin haberse lavado. No venerarán ni el fuego doméstico ni a los huéspedes. No practicarán los ritos fúnebres.
Los estudiantes no observarán las reglas de su estado. Los hombres establecidos no harán ya más ofrendas a los dioses ni dones a las personas meritorias.
Los ermitaños (vanaprasthä) comerán comida de burgueses y los monjes (sanyasi) tendrán lazos amorosos (snéhä-sambandhä) con sus amigos.
El agua faltará y, en muchas regiones, se mirará el cielo con la esperanza de un chubasco. Las lluvias escasearán, los campos se volverán estériles, los frutos no tendrán más sabor. El arroz faltará, se beberá leche de cabra.
Las personas que sufran la sequía se alimentarán de bulbos y de raíces.
No tendrán alegrías ni placer. Muchos se suicidarán. Sufriendo de hambre y de miseria, tristes y desesperados, muchos emigrarán hacia los países en los que crece el trigo y el centeno.
Los hombres con poca inteligencia, influenciados por teorías aberrantes, vivirán en el error. Ellos dirán: ¿para qué los dioses, los sacerdotes, los libros santos, las abluciones?
Ya no se respetará más el linaje de los ancestros. 
El joven esposo irá a vivir a casa de sus suegros. 
En el Kali Yuga los hombres no tendrán virtudes, ni pureza, ni pudor, y conocerán grandes desgracias.
◾  
◾Según el Linga Purana (capítulo 40):
"Durante el periodo de crepúsculo en que acaba el Yuga, el justiciero vendrá y matará a los malvados. Nacerá de la dinastía de la luna. Su nombre es guerra (Samiti). Vagará por toda la tierra con una vasta armada. Destruirá a los Mlécchä (los bárbaros, los occidentales) por miles. Destruirá a las personas de baja calaña que han tomado el poder real (de la realeza o de los gobiernos) y exterminará a los falsos filósofos, los criminales y las personas de sangre mezclada. Comenzará su campaña en su trigésimo segundo año y continuará durante veinte más.
Matará a millones de personas, la tierra será arrasada. Las personas se matarán entre ellas furiosamente. Al final quedarán por un lado y por otro grupos de personas que se matarán entre ellos para robarse mútuamente. Agitados y confusos abandonarán sus mujeres y sus casas.
No tendrán educación, ni ley, ni vergüenza, ni amor. Abandonarán los campos para emigrar fuera de las fronteras de su país.
Vivirán del vino, de la carne, de las raíces y de los frutos, se vestirán con cortezas, con hojas, con pieles de animales. No utilizarán más la moneda. Tendrán hambre, estarán enfermos y conocerán la desesperación. Es entonces cuando algunos comenzarán a reflexionar".

Anexo sobre el punto 5 (la destrucción natural)
"Será precedida de una sequía de cien años durante la cual los seres que no sean fuertes perecerán. Siete explosiones de luz secarán todas las aguas. Los mares, los ríos, los arroyos de las montañas y las aguas subterráneas quedarán desecadas.(.....) Una masa de fuego girará con gran estruendo. Envueltos en esos círculos de fuego todos los seres móviles e inmóviles serán destruidos. El dios destructor inflará enormes nubes que harán un ruido terrible. Una masa de nubes cargadas de energía, destructoras de todo, aparecerá en el cielo como una manada de elefantes." (Vishnu Purana, I. Cap. 8. 18-31)
"Algunas de estas nubes serán negras, otras blancas como el jazmín, otras ocres, otras amarillas, otras grises como los asnos, otras rojas, azules como el lapis o el zafiro, otras salpicadas de manchas, naranja, índigo. Se parecerán a ciudades o a montañas. Cubrirán toda la tierra.
Estas nubes gigantescas, haciendo un ruido terrible, oscurecerán el cielo e inundarán la tierra de una lluvia de polvo que apagara el fuego terrible. Después, por medio de un interminable diluvio inundarán el mundo entero". (Vishnu Purana, I, cap. 7, 24-40)
 "La duración del universo se expresa con un número de dieciocho cifras. Cuando el fin de los tiempos llega, el principio del olfato (gandha tanmatra) desaparece y, con él, la materia sólida. Todo se vuelve líquido.
Después desaparece el principio del gusto (rasa tanmatra) y con él el elemento líquido. Todo se vuelve gaseoso. A continuación desaparece el principio del tacto (sparsha tanmatra) y con él el elemento gaseoso. Todo se vuelve fuego.
Desaparece entonces el principio de la visibilidad, el Rupa Tanmatra (forma y luz).
Cuando la visibilidad desaparece no queda más que la vibración del espacio que desaparece en su momento.
No queda más que el espacio como un vacío de forma esférica en el cuál solo el principio vibratorio existe. Esta vibración es reabsorbida en él "Principio de los elementos", es decir el principio de identificación o de individualidad (ahamkara).
Habiendo desaparecido los cinco elementos y los cinco sentidos, solo queda el principio de individualidad (ahamkara) que forma parte de la fuerza de expansión (tamas) que, ella también , se disuelve en el gran principio (mahat tattva) que es el principio de la consciencia (buddhi).
El plan (purusha), indestructible, omnipresente, que es una emanación del Ser, vuelve a su fuente.
El juego (lîla) del nacimiento y de la desaparición de los mundos es un acto de poder del Ser, que está mas allá de la substancia (pradhana) y del plan (purusha), de lo manifestado (vyakta), de lo no-manifestado (avyakta) y del tiempo (kala).

El tiempo del Ser no tiene ni principio ni fin. Es por eso que el nacimiento, la duración y la desaparición de los mundos no se detiene nunca. Después de la destrucción ya no existe ni día ni noche, ni espacio, ni tierra, ni oscuridad, ni luz, ni nada que no sea el Ser más allá de las percepciones de los sentidos o del pensamiento."


Nota final: 
a) El fin del mundo es el final de lo que sucede en el mundo y el mundo no es sino un reflejo de ti mismo, aunque esta idea te parezca inaudita, al menos, concédele una oportunidad, nunca está de más ser flexible en los puntos de vista, esa actitud incluso aumentará tu salud física.
b) En un espejo no se puede cambiar la imagen sin cambiar el rostro. Primero hay que darse cuenta de que tu mundo es solo un reflejo de ti mismo y dejar de encontrar faltas en el reflejo... Estás sufriendo de incompresión aguda, clarifica tu mente, purifica tu corazón, sé consciente de tu vida en todas sus formas y encontrarás la vía más rápida para mejorar el mundo. O al menos ningún apocalipsis te afectará. No es necesario ni es posible cambiar a los demás, pero sí puedes cambiarte a ti mismo. Dios no tiene manos, tú eres las manos. No hay ningún caos en el mundo, excepto el que tu mente genera. El axioma "controla tu mente y controlarás el mundo" tiene una base Real.
c) No hay un final absoluto de nada porque nunca hubo un principio-inicio-arranque de nada, y de nada no puede salir nada. Hay finales de ciclo parciales, regeneradores y rectificadores. Ocurra lo que ocurra el día después de cualquier apocalipsis será dichoso y venturoso.


India: Imagen del día después a cualquier apocalipsis que pueda sobrevenir 



-----------------------------------------
Anexo: el Apocalipsis del Asclepio (Hermes)
 "Se preferirán las tinieblas a la luz, y se preferirá la muerte a la vida; nadie levantará al cielo su mirada; sino que el hombre piadoso será tenido por loco, el impío honrado como sabio, el cobarde tomado por valiente y al hombre de bien se le castigará como a un malhechor. En cuanto al alma y a las cosas del alma así como a las de la inmortalidad y al resto de lo que os he dicho, oh Tat, Asclepio y Ammón, no solamente se pensará que (se trata de) cosas ridículas, sino que incluso serán objeto de mofa. Es más, creedme sobre este punto, las (personas espirituales) de esta clase correrán el mayor peligro en cuanto a su vida; y una nueva ley será establecida. […] (y se) ir(án), (las divini)dades bien(hechoras), y los ángeles malvados permanecerán con los hombres, siguiendo con ellos para arrastrarlos al mal con total impudicia y a la impiedad, así como a las guerras y al bandidaje, enseñándoles todo lo que es contra natura. En esos días, la tierra ya no tendrá sus cimientos, y no se navegará más por el mar, ni se conocerán las estrellas que (están) en el cielo. Toda voz santa (que exprese) la palabra de Dios deberá callar, y el aire enfermará. Es ésa la vejez del mundo: la impiedad y la deshonra, y el caso omiso a (toda) palabra de bien.  
Ahora, cuando todos estos acontecimientos tienen lugar, oh Asclepio, entonces el Señor, el Padre y el Dios, el Demiurgo del primer Dios único, comienza por observar lo que se ha producido; y, tras haber opuesto al desorden su designio, que es el bien, extirpa el error, y a la malicia, la suprime: unas veces la sumerge bajo un diluvio de agua, otras la consume en un fuego violento, otras en fin la aplasta bajo guerras y epidemias, hasta devolver (su universo al antiguo estado) . de esta obra. Y tal es el nacimiento del mundo, el restablecimiento de las (cosas) santas y buenas, que se producirá en el transcurso de un movimiento circular del tiempo que jamás ha tenido comienzo, pues la voluntad de Dios no tiene principio, como tampoco su naturaleza, que es su voluntad. En efecto, la naturaleza de Dios, (es) la voluntad, y su voluntad, (es) el bien." (Manuscrito del Asclepio copto de Nag Hammadi, VI, 72.8-74.17).