sábado, 10 de diciembre de 2016

El Gaudapada Gita


"7. Lo inmortal no deviene mortal; lo mortal no deviene inmortal. La transmutación de la naturaleza simplemente no ocurre.
8. ¿Cómo puede alguien que cree que un ser inmortal puede cambiar su naturaleza y devenir mortal, mantener que lo inmortal —incluso después de que esto le ha ocurrido— permanece sin cambio?" (Libro IV)

Gentileza de College de France, Instituto de la civilización de India.

Vedanta significa "fin de los vedas", similar a fin de los límites, las zonas "vedadas" del conocimiento aprendido de memoria y tomado como lo único real. En el entorno escrito destaca el gran Sankara, considerado como una fuente, entonces el más anterior Gaudapada, autor de la primera obra vedanta conocida ¿qué sería? ¿la oquedad anterior a la fuente?
En esta muy interesante lectura, sobrevuele las líneas que le parezcan complicadas, la ingeniería vedanta que suele detallar componentes de la Naturaleza no escasea en no pocos textos, a lo largo de los capítulos hay reflexiones y observaciones geniales, válidas para la psique, la psicología y el autoconocimiento. Y un extraño y sutil sentido de familiaridad, que huele a cierto, a lógico, toca hilos profundos...

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Sri Gaudapada



GAUDAPADA GITA
El Gran Karika sobre la Mandukya Upanishad

Gaudapada fue, por tradición, el abuelo filosófico de Shankara. Su Karika sobre la Mandukya Upanishad es la más antigua exposición sistemática conocida de Advaita Vedanta. Gaudapada muestra claros signos de familiaridad con la filosofía budista, y tanto su lenguaje como su doctrina se acercan en muchos casos a los originales budistas. Esto ha llevado a muchos eruditos a especular que Gaudapada mismo fue originalmente un budista.

El Karika es un comentario en verso sobre la Upanishad. Se divide en cuatro secciones:

1. Agama Prakarana
2. Ilusión 
 3. Advaita
 4. Extinguir la antorcha

La primera sección es una breve exposición sistemática del texto Upanishádico, que sigue su distinción de los cuatro estados de consciencia. Algunos de los más importantes comentadores indios tratan los 29 slokas (versos) del Agama Prakarana como parte del texto escritural de la Mandukya Upanishad.

La segunda sección va más allá del texto de la Upanishad para establecer la irrealidad de las cosas experimentadas en sueños y, por analogía, las cosas experimentadas en el estado de vigilia. Todas estas no son sino MAYA, ilusión. Gaudapada enfatiza la unidad esencial de la vigilia y el sueño con sueños, argumentando que el mundo de la vigilia es tan irreal como el mundo del sueño con sueños. Sankara enfatizará la distinción entre los dos, para evitar el colapso en el ilusionismo subjetivo.
  
La sección Advaita del Karika presenta una afirmación clara y positiva de la posición No-Dualista: solo el Atman / Brahman es real, todo lo demás es ilusión. Gaudapada enseña la doctrina AJATA: la doctrina del NO-DEVENIR.

La cuarta sección del Karika expone los medios de eliminar la ilusión de la dualidad. Esencialmente éste es el ASPARSHA YOGA mencionado en la sección tres.





LIBRO I: AGAMA PRAKARANA

1. Visva es omnipenetrante, y experimenta lo grosero. Taijasa experimenta lo sutil. Prajna es un junto de presenciación. Es uno el que es conocido en todos los tres estados.

2. La «boca» de Visva está en el ojo derecho. La de Taijasa está dentro del órgano de la mente, Prajna está en el espacio dentro del corazón. —Tres modos presentes en el cuerpo.

3. Visva siempre saborea lo grosero, Taijasa lo sutil, Prajna saborea la felicidad. Sabe que el sabor es triple.

4. Lo grosero satisface a Visva, lo sutil a Taijasa, y la felicidad a Prajna: sabe que la satisfacción es triple.

5. El que conoce al único experimentador y al único objeto de la experiencia en todos los tres estados, no es afectado por la saboreación de los objetos.

6. Todos los objetos devienen. Prana crea todo. Purush crea los rayos separados de la conciencia.

7. Aquellos que moran en la creación, la consideran un milagro divino. Otros imaginan que es como un sueño o una ilusión.

8. Algunos están convencidos de que la creación es por la mera voluntad de Dios. Aquellos que están fascinados por el tiempo, declaran que el tiempo es la fuente de todas las cosas.

9. Otros dicen que la creación es para el deleite de Dios, otros que es por mero juego. Pero ella es la verdadera naturaleza de lo Divino —¿qué deseo puede tener Él, cuyo deseo está siempre cumplido?

10. En la cuestión de la erradicación de la aflicción, es el Uno No-dual Inagotable —el Señor— quien gobierna. Turiya es conocido como la fuente omnipenetrante de todo lo que es.

11. Visva y Taijasa están condicionados por causa y efecto, Prajna sólo por causa. Ni uno ni otro existen en Turiya.

12. Prajna no sabe nada del sí mismo o el no-sí mismo, ni verdadero ni falso. Turiya es siempre y es el omnividente.

13. La no-cognición de dualidad es común a Prajna y a Turiya. Pero Prajna está asociado con el estado causal de sueño profundo, y eso no existe en Turiya. 

14. Los dos primeros {Visva y Taijasa} están asociados con el sueño con sueños y el sueño profundo, Prajna es el estado de sueño profundo sin sueños. Aquellos que saben no ven ni el sueño profundo ni el sueño con sueños en Turiya.

15. El sueño con sueños es cognición errónea, el sueño profundo es la ausencia de la consciencia de la realidad. Cuando estos dos errores son eliminados, es obtenido Turiya.

16. Cuando el alma que duerme bajo la influencia de la incomenzada Maya es despertada, verifica la no-dualidad in-originada, sin sueño profundo, sin sueño con sueños.

17. Si el mundo fenoménico fuera real, indudablemente se desvanecería. Toda esta dualidad es meramente Maya. La No- dualidad es la realidad suprema.

18. Si la multiplicidad fuera imaginada, se desvanecería. Tal charla es meramente para la instrucción. Al conocer, cesa la dualidad.

19. Cuando se verifica la identidad de Visva con «A», es patente la correspondencia de ser lo primero [adi], así como la correspondencia de ser omnipenetrante [apti-samanyam].

20. Cuando se comprende la identidad de Taijasa con «U», se ve claramente su correspondencia en términos de superioridad [utkarsa], así como en términos de intermediación [ubhayatvam].

21. Cuando se comprende la identidad de Prajna con «M», el punto patente de correspondencia es la Medida y ser eso en lo que todas las cosas se Sumergen.

22. Quienquiera que tiene un conocimiento inalterable de las correspondencias de los tres estados, es un gran sabio que merece la adoración y veneración de todos los seres.

23. Por el sonido «A» uno alcanza Visva, por el sonido «U» uno realiza Taijasa, por el sonido «M» uno realiza Prajna. En lo silente no hay ninguna realización.

24. La sílaba «AUM» debe ser conocida pie a pie. Los «pies» son indudablemente las letras. Una vez aprehendido «AUM» pie a pie, no hay nada más que uno deba pensar.

25. La mente debe ser absorbida en AUM. AUM es el Brahman, el sin temor. El que está absorbido en AUM está totalmente vacío de temor.

26. AUM es ciertamente el Brahman Más Bajo. AUM se admite también que es el Brahman Supremo. AUM es incausado, integral, único, libre de efectos, sin cambio.

27. AUM es verdaderamente el comienzo, el medio y el fin de todo. Conociendo AUM de esta manera, uno se realiza inmediatamente.

28. Conoce AUM como el Señor que mora en los corazones de todos. El hombre de discriminación realizan que AUM es omnipenetrante; él no se aflige.

29. Es verdadero sabio el que conoce AUM —silente, y sin embargo de sonidos infinitos— la auspiciosa realidad donde toda dualidad cesa, —¡Él, y no otro!


LIBRO II: ILUSIÓN. (Vaitathya Prakarana).

1. El sabio declara que todos los objetos vistos en sueños son irreales, debido (1º) a su localización dentro, y (2º) a su confinamiento.

2. Además, uno no debe ir efectivamente a ningún lugar para tener una visión —¡no hay ningún tiempo para eso! Y cuando se despierta, el soñador nunca se encuentra a él mismo en ese lugar.

3. Por otra parte, la no-existencia del carro visto en el sueño, es afirmada en la Escritura sobre bases lógicas. El sabio dice que esa escritura misma reafirma la irrealidad que la razón establece.

4. Lo mismo que los objetos soñados son irreales, así, y por la misma razón, los objetos percibidos en el estado de vigilia son también irreales. La única diferencia es la restricción (de objetos del sueño) a una localización interior. 

5. La similitud de sus diferentes objetos ofrece una razón común para que el sabio identifique el estado de vigilia y el estado de sueño con sueños. 

6. ¡Lo que no existe al comienzo y no existe al final, ciertamente no existe en el medio! Pero como ilusiones, ellas parecen reales. 

7. Su utilidad es contradicha en el sueño. {Es decir, en un sueño las cosas de la vida de la vigilia son inútiles.} Así pues, puesto que ellas tienen un comienzo y un final, se sostiene acertadamente que son irreales.

8. Los objetos no familiares son simplemente el producto de un estado específico —¡es lo mismo que en el caso de los seres celestiales! Él los experimenta yendo allí, lo mismo que una persona bien instruida hace aquí.

9. En el estado de sueño con sueños también, lo que es imaginado por la consciencia interna es irreal, pero lo que es percibido por la consciencia externa es real —pero en ambos casos lo que es percibido es irreal

10. En el estado de vigilia también, lo que es imaginado por la consciencia interna es irreal y todo lo que es percibido por la consciencia externa es real —pero la razón dicta que ambos son irreales.

11. Si todos los objetos en ambos estados son irreales, ¿quién es el que es consciente de estos objetos y quién los idea? 

12. El Atman Auto-luminoso, por el poder de su propia Maya se imagina a sí mismo en sí mismo. Sólo Él es consciente de los objetos. Ésta es la conclusión del Vedanta.

13. El Señor da diversidad a las cosas mundanas que existen en su mente. Volviendo Su mente hacia fuera, el Señor imagina así cosas bien definidas.

14. Las cosas internas, que duran solo mientras dura el pensamiento de ellas, e igualmente las cosas percibidas en relación a dos puntos del tiempo, son todas meras imaginaciones. No hay nada más para distinguirlas.

15. Los objetos que existen inmanifestados dentro de la mente, y aquellos que existen manifestados externamente, son todos mera imaginación. La diferencia entre ellos surge solo de diferencias en los órganos de los sentidos.

16. Primero Él imagina el alma individual, después los diversos objetos externos y subjetivos. Y la memoria concuerda con el conocimiento.

17. Lo mismo que en la oscuridad una soga cuya naturaleza no ha sido plenamente verificada, se imagina que es varias cosas diferentes tales como una serpiente, un reguero de agua y demás; exactamente de la misma manera el Sí mismo es imaginado de varios modos diferentes. 

18. Cuando se verifica que la soga es una soga, todas las ilusiones sobre ella cesan, y solo permanece la soga. La realización del Sí mismo es exactamente lo mismo. 

19. [El Sí mismo] es imaginado ser (idéntico a) Prana {la fuerza vital} u otras realidades eternas. Esto es la Maya del Divino Uno, por la que Él mismo es engañado.

20. Aquellos que conocen prana, Le identifican con Prana. Aquellos que conocen los elementos, Le identifican con los elementos. Aquellos que conocen las cualidades, Le identifican con las cualidades. Aquellos que conocen las categorías, Le identifican con las categorías.

21. Aquellos que conocen los «pies», Le identifican con los «pies». Aquellos que conocen los objetos de los sentidos, Le identifican con los objetos de los sentidos. Aquellos que conocen los mundos, Le identifican con los mundos. Aquellos que conocen a los dioses, Le identifican con los dioses.

22. Aquellos que conocen los Vedas, Le identifican con los Vedas. Aquellos que conocen los sacrificios, Le identifican con los sacrificios. Aquellos que conocen al gozador, Le identifican con el gozador. Aquellos que conocen el objeto del goce, Le identifican con el objeto del goce.

23. Los conocedores de lo sutil, Le identifican con lo sutil. Aquellos que conocen la identidad grosera, Le identifican con lo grosero. Aquellos que conocen al dios con formas, Le identifican con una forma. Aquellos que conocen lo sin forma, Le identifican con el Vacío.

24. Los estudiantes del tiempo, Le identifican con el tiempo. Aquellos que conocen el espacio, Le llaman espacio. Los debatidores, Le identifican con el debate. Los cosmólogos, Le identifican con los catorce mundos.

25. Los conocedores del órgano de la mente, Le identifican con el órgano de la mente. Los conocedores de la inteligencia, Le identifican con la inteligencia. Los conocedores de la consciencia, Le identifican con la consciencia. Los conocedores de la rectitud o la inrrectitud, Le identifican con una u otra.

26. Algunos dicen que la Realidad está constituida de veinticinco principios, otros dicen que de veintiséis. Algunos dicen que Ella consta de treinta y una categorías, ¡hay incluso algunos quienes creen que son infinitas!

27. Aquellos que conocen los placeres humanos, Le identifican con esos placeres. Aquellos que conocen los estadios de la vida, Le identifican con ellos. ¡Los gramáticos, Le identifican con el macho, la hembra o lo neutro! —otros Le identifican con lo trascendente o lo no-trascendente.

28. Los conocedores de la creación, Le identifican con la creación. Los conocedores de la disolución, Le identifican con la disolución. Los conocedores de la subsistencia, Le identifican con la subsistencia. ¡Pero todas estas concepciones son meramente imaginadas en el Sí mismo!

29. Lo que quiera que se muestre, eso es lo que uno ve. Uno deviene identificado con ello y satisfecho con ello. Cautivado por ello uno deviene absorto en ello.

30. Aunque este Uno es no-diferente de éstos, sin embargo, Él es identificado como separado. Quienquiera que sabe esto, puede interpretar sin vacilar. {¿Interpretar el Veda?}

31. El realizado en el Vedanta, ve el universo entero sólo como un sueño o un truco de magia o una ciudad en el cielo. 

32. No hay ninguna cesación, ni ningún venir-a-ser, nadie en esclavitud, ningún buscador de la liberación ni nadie liberado. Ésta es la verdad absoluta. [Paramartha]

33. ¡[Este Uno] es concebido a la vez como lo No-dual y como las cosas irreales, y las cosas son concebidas como en lo No-dual! Por consiguiente, la No-dualidad es lo auspicioso. {la palabra en el texto es «shiva» —auspicioso, delectable, felicísimo…}

34. Desde el punto de vista del Sí mismo el mundo no existe; ni existe como independiente —ni diferenciado ni no-diferenciado. Esto es lo que el sabio sabe.

35. Los contemplativos bien versados en los Vedas, y libres de deseo, temor y cólera, ven este Sí mismo como libre de todas las distinciones, totalmente libre de toda realidad fenoménica y No-dual.

36. Conociendo-Le de esta manera, fija tu memoria en la No-dualidad. Habiendo alcanzado lo No-dual, condúcete en el mundo como una cosa sin mente.

37. Que huya del halago y los cumplidos, que evite los ritos. Con el cuerpo y el alma como su soporte, que dependa de la ventura.

38. Habiendo visto la Realidad dentro y en el mundo fuera, uno debe devenir uno con la Realidad, encontrar su deleite en la Realidad y no desviarse nunca de la Realidad.



LIBRO III: NO-DUALIDAD. (Advaita Prakarana)

1. El aspirante devoto subsiste en el Brahman condicionado. Él debe ser compadecido; ¡él piensa que todo era innacido antes de la creación! 

2. Así pues, debo describir lo infinito, sin-nacimiento y homogéneo. ¡Escucha! Nada viene a la existencia, aunque pueda parecer venir a la existencia. 

3. He aquí una imagen de «venir a la existencia» —

Del Sí mismo se habla como existiendo en almas individuales de la misma manera que el espacio existe dentro de un cuenco. Su existencia en las cosas compuestas es como el espacio en los cuencos.

4. Cuando el cuenco es hecho añicos, el espacio-cuenco se funde totalmente con el Espacio —de la misma manera, las almas se sumergen en el Sí mismo.

5. Cuando la porción de espacio en un cuenco es contaminado por polvo, humo, etc., las porciones de espacio dentro de otros cuencos no son afectados. —lo mismo en el caso de las almas en lo que toca a la felicidad, la miseria, etc.

6. Las formas, los propósitos y los nombres difieren uno de otro, pero el Espacio mismo es homogéneo. La misma conclusión debe ser extraída en el caso de las almas.

7. El espacio del cuenco no es ni un producto ni una parte del Espacio. El alma no es ni un producto ni una parte del Sí mismo.

8. Los niños piensan que el cielo está contaminado por el polvo. El ignorante piensa que el Sí mismo también puede ser contaminado.

9. En lo que toca a Su nacimiento, a Su muerte, a Su ir y a Su venir, el Sí mismo es como el Espacio.

10. Todos los compuestos son producidos como en un sueño por la Maya del Sí mismo. No hay base racional para establecer su realidad —¡o su igualdad o superioridad!

11. La analogía del espacio ilustra bien la identidad del Sí mismo con el alma suprema de las envolturas —la basada en el alimento, etc., como explica la Taittriya Upanishad. {T.U. II,1-6}

12. Lo mismo que se ha mostrado que el espacio en el vientre y el espacio en la tierra son uno y lo mismo, los pares en la Doctrina de la Miel muestran que lo mismo es verdadero del Supremo Brahman. {La Doctrina de la Miel (Madhu Khanda) es B.U. II.V.1-14}

13. La no diferencia del alma y el Sí mismo es afirmada y alabada, la diferencia es condenada —solo desde este punto de vista es posible la comprensión.

14. Cualquier afirmación de una distinción entre el alma y el Sí mismo antes de la creación es meramente figurativa, se refiere al futuro; las declaraciones que afirman la separatividad no se proponen literalmente.

15. Cuando la creación se expone por medio de ejemplos tales como tierra, oro, chispas y demás, esto es meramente una metáfora instructiva. No hay ninguna multiplicidad real.

16. Los tres estados de la vida que corresponden al conocimiento inferior, intermedio y superior, se ofrecen por compasión para que esas gentes puedan meditar en ellos para su mejora.

17. Los dualistas que se aferran obstinadamente a las conclusiones obtenidas por sus propios métodos, están en conflicto perpetuo unos con otros. Nosotros no tenemos ningún conflicto con ellos.

18. La No-dualidad es la realidad ultima (Paramartha), puesto que la dualidad se reconoce como su producto —los Dualistas ven dualidad en ambas, de modo que nuestro punto de vista no está en conflicto con los suyos.

19. Es a través de Maya, y de ninguna otra manera, que lo Sin-nacimiento es diferenciado. Si fuese realmente diferenciado, entonces lo inmortal devendría mortal.

20. Los que discuten sostienen que lo Inoriginado padece el nacimiento —¿cómo podría un ser inoriginado e inmortal adquirir la mortalidad? 

21. Lo inmortal no deviene mortal; lo mortal no deviene inmortal. La transmutación de la naturaleza simplemente no ocurre. 

22. ¿Cómo puede alguien que cree que un ser inmortal puede cambiar su naturaleza y devenir mortal, mantener que lo inmortal —aunque le haya ocurrido esto— permanece sin cambio?

23. Venir a existir puede ser real o ilusorio. Ambos puntos de vista son presentados en la escritura. Eso que la escritura propone y que la razón corrobora, sólo eso es firme. {es decir, la escritura solo no es suficiente}

24. De textos tales como «No hay ninguna diversidad aquí», {Ka. II. I. 11} o «A través de Maya Indra», {Br. II.V. 19} nosotros sabemos que lo Inoriginado toma nacimiento solo por Maya.

25. Por el rechazo del culto del Omni-Mayestático (Hiranyagarbha) la creación es refutada. {ver I.U. 12.} El texto «¿y quién debe traerle?" {B.U.III. IX.27-8} refuta la causalidad.

26. La afirmación de las escrituras de que Ello «no es esto, ni esto» {B.U. III.IX.26} niega todas estas consideraciones. Puesto que Ello es absolutamente incomprehensible, lo Sin-nacimiento es así auto-radiante.

27. Que lo existente venga a existir solo es posible de una manera ilusoria. Quienquiera que pretende que eso acontece realmente, está diciendo que lo que ya ha venido a ser, viene a ser. 

28. Lo no-existente no viene a existir ni en la ilusión ni en la realidad. El hijo de una mujer estéril no nace ni en la ilusión ni en la realidad. 

29. En un sueño, la mente da la ilusión de oscilar entre dos aspectos, en el estado de vigilia también, la mente da la ilusión de oscilar entre dos aspectos.

30. No hay duda de que la mente, que es no-dual, aparece en un sueño bajo dos aspectos. Igualmente en el estado de vigilia, lo no-dual aparece bajo dos aspectos.

31. Esta dualidad —todo lo que es móvil o inmóvil— es un percepto mental. Cuando la mente cesa de la actividad mental, no se percibe ninguna dualidad.

32. Con la realización de que el Sí mismo es lo Real, el pensamiento cesa: deviene No-mente; en la ausencia de algo que percibir, no hay ninguna percepción.

33. Ellos dicen que el conocimiento no-originado, no-conceptual es no-diferente de lo Conocido. El conocimiento del Brahma es sin-nacimiento y eterno. Lo Sin-nacimiento es conocido solo por lo Sin-nacimiento.

34. Uno debe prestar atención particular a la conducta de la mente cuando está quiescente, libre de todas las concepciones, pero dotada de discriminación: la condición de la mente en el sueño profundo es algo completamente diferente.

35. En el sueño profundo la mente se pierde a sí misma, —no así cuando está quiescente; en ese estado ella es el Brahman auto-efulgente, la luz del conocimiento que brilla en todas partes.

36. Sin-nacimiento, sin sueño profundo, sin sueño con sueños, vacío de nombre y forma, siempre radiante y omni-cognitivo —no hay ninguna acción que realizar.

37. Ello es totalmente inefable y absolutamente inconcebible, completamente apacible, eternamente radiante, extático [samadhi] inmutable, vacío de miedo.

38. Cuando la actividad mental cesa, no hay ni agarrar ni rechazar; el conocimiento está establecido en el Sí mismo, es sin-nacimiento, obtiene la ecuanimidad {samata}.

39. Este yoga-sin-contacto {asparsha yoga} es difícil de comprender para los yoguis; ellos lo temen, al encontrar miedo donde no hay nada de lo que tener miedo. {«yoga» básicamente significa «unión» —así pues, el yoga es «unión sin contacto»}. 

40. Tales yoguis dependen de la quiescencia de la mente para la obtención del no-miedo, la destrucción del sufrimiento {duhkha}, el conocimiento del Sí mismo y la paz eterna.

41. Controlar la mente sin caer en depresión es como usar una única hoja de hierba para vaciar el océano, gota a gota.

42. Los medios adecuados son esenciales para la disciplina de la mente, tanto si está disipada en deseos y placeres o en un estupor —el estupor es tan perjudicial como los deseos.

43. Atento siempre a que todo es sufrimiento {duhkha}, uno debe retener a la mente del gozo del placer. Recuerda que lo Sin-nacimiento es todo: entonces no hay nada que percibir.

44. Si la mente está en estupor, ¡despiértala! Si está disipada, aquiétala. Reconoce cuando está afectada por el deseo. Cuando está perfectamente equilibrada, ¡déjala en paz!

45. No cedas al placer, usa la discriminación y libérate del apego. Si la mente ha alcanzado el estado de equilibrio y entonces quiere aventurarse afuera, entonces tráela a la unidad diligentemente.

46. Cuando la mente no está ni torpe ni dispersa, cuando está quiescente y libre de apariencias, deviene verdaderamente el Brahman.

47. La suprema felicidad está dentro, es apacible, está acompañada por la cesación {nirvana}, es indescriptible y sin nacimiento. Puesto que es idéntica al Objeto Innacido del Conocimiento, ellos Lo declaran lo Omnisciente.

48. Ningún alma nace nunca. Ello no tiene fuente. Ésta es la Suprema Realidad, donde nada nace nunca.



LIBRO IV. APAGAR EL TIZÓN. (Alatashanti Prakarana)

1. ¡Me inclino ante ese, el mejor de los hombres, que por medio de su conocimiento como el espacio que no es diferente de su objeto, ha realizado la naturaleza de los dharmas que son como el cielo!

2. Me inclino ante ese yoga enseñado en las escrituras, que es conocido como libre de contacto {asparsha}, que promueve la felicidad de todos los seres, que es para el bien de todos, vacío de conflicto y de contradicción.

3. Algunos disputadores postulan que es lo existente lo que viene a ser; otros, orgullosos de su sabiduría, dicen que es de lo no-existente que la venida-a-ser ocurre.

4. Lo que existe no viene a ser, y lo no-existente no puede venir a ser. Mientras estas gentes argumentan entre ellos mismos, en verdad ayudan a establecer la posición advaita y a revelar que no hay ningún venir a ser.

5. Nosotros aprobamos lo sin nacimiento que ellos declaran; nosotros no tenemos ninguna pendencia con ellos. Ahora, comprende de nosotros esto que es libre de disputa.

6. Los disputadores sostienen que lo Inoriginado asume el nacimiento —¿cómo podría un ser inoriginado e inmortal adquirir la mortalidad?

7. Lo inmortal no deviene mortal; lo mortal no deviene inmortal. La transmutación de la naturaleza simplemente no ocurre.

8. ¿Cómo puede alguien que cree que un ser inmortal puede cambiar su naturaleza y devenir mortal, mantener que lo inmortal —incluso después de que esto le ha ocurrido— permanece sin cambio?

9. Por el término «naturaleza» debe comprenderse eso que es adquirido totalmente y que deviene intrínseco a la cosa, o lo que es innato, no adquirido de ninguna fuente externa, y permanece inmutable.

10. Todos los dharmas son, por su naturaleza misma, libres de vejez y de muerte, pero ellos imaginan que están sujetos a la vejez y a la muerte y, debido a ese pensamiento mismo están apartados de su naturaleza.

11. Los disputadores que sostienen que la causa y el efecto son idénticos, deben admitir que la causa viene a ser. ¿Cómo puede lo in-originado venir a ser, y cómo puede ser eterno si está sujeto a modificación?

12. Si, como tú dices, el efecto es no-diferente de la causa, entonces, por esa razón misma, el efecto también será sin nacimiento. Además, ¿cómo puede una causa inoriginada ser idéntica a un efecto que viene a ser?

13. No hay ningún ejemplo para apoyar la pretensión de que el efecto viene a ser de una causa inoriginada. Y si se sostiene que el efecto viene a ser de algún otro que también viene a ser, entonces nos enfrentamos a una regresión infinita.

14. ¿Cómo pueden aquellos que afirman que el efecto es la causa de la causa, y que la causa es la causa del efecto afirmar que ellos son inoriginados?

15. ¡Afirmar que el efecto es la causa de la causa, y que la causa es la causa del efecto, es como pretender que el padre da nacimiento al hijo!

16. Si hay causalidad, entonces el orden de causa y efecto debe estar determinado; si ambos ocurren a la vez, no puede haber ninguna relación causal entre ellos, no más de la que hay entre los dos cuernos de un buey.

17. Si la causa es producida por el efecto, ella no puede ser establecida nunca. ¿Cómo puede una causa, ella misma no establecida, dar nacimiento a un efecto?

18. Si la causa es dependiente del efecto y el efecto es dependiente de la causa, ¿cuál viene primero entonces, para que el otro venga de él?

19. Tu incapacidad para responder, la imposibilidad de establecer el orden causal, persuade al sabio para adherirse al No-nacimiento.

20. El caso clásico de la semilla y el brote permanece no probado —lo no probado no puede ser usado como el medio para probar algo.

21. La ignorancia misma del orden secuencial de causa y efecto señala la ausencia de venir a ser. Si algo viene a ser realmente, ¿por qué no puede ser señalada la causa pre-existente?

22. Nada viene a ser ni de sí mismo ni de otro. Nada que existe siempre viene a ser nada que no existe, ni nada que ni existe ni no existe.

23. La causa no puede venir a ser de un efecto inoriginado, ni un efecto acontece simplemente por sí mismo. Lo incausado, ciertamente, no viene a la existencia.

24. El conocimiento debe tener un objeto, de otro modo ambos serán no-existentes. Por esta razón, como también por la experiencia del dolor, la afirmación de nuestro oponente de la existencia del objeto debe ser admitida.

25. La lógica demanda un objeto como la causa del conocimiento. Pero desde el punto de vista de la realidad, es evidente que la causa no es ninguna causa en absoluto.

26. La consciencia no tiene contacto con los objetos, y no tiene ningún contacto con las apariencias de los objetos. Los objetos son no-existentes y las apariencias de los objetos no-diferentes de la consciencia. 

27. En ninguno de los tres tiempos (pasado, presente, futuro) la consciencia hace contacto con los objetos. Puesto que no hay objetos, ¿cómo puede haber una percepción engañada de ellos?

28. Ni la consciencia ni sus objetos vienen nunca a la existencia. ¡Aquellos que perciben un tal venir-a-ser, son como aquellos que pueden ver huellas en el cielo! 

29. Es lo inoriginado [dicen ellos] lo que viene a ser —pero ello es esencialmente sin-nacimiento y la transformación de esa naturaleza no ocurrirá de ninguna manera.

30. Si el mundo no tiene ningún comienzo, tampoco tendrá ningún fin. Moksa no puede a la vez tener un comienzo y ser eterna.

31. ¡Lo que no existe en el comienzo y no existe al final, ciertamente no existe en el medio! Pero como ilusiones, ellas parecen reales.

32. Su utilidad es contradicha en el sueño. {Es decir, en un sueño las cosas de la vida de vigilia son inútiles}. Así pues, puesto que ellas tienen un comienzo y un fin, son tenidas justamente por irreales.

33. Todas las cosas que nosotros estamos presenciando en un sueño son irreales, puesto que son percibidas dentro del cuerpo —¿cómo podrían verse cosas reales en este espacio confinado?

34. Es absurdo pretender que las cosas en un sueño son conocidas yendo a ellas; no hay ningún tiempo para que el viaje tenga lugar, y nadie se despierta encontrándose a sí mismo en el lugar que estaba soñando.

35. Si hablas a tu amigo en un sueño, él no ofrece ninguna confirmación del hecho en el estado de vigilia, y si ganas algo en un sueño, cuando te despiertas se ha ido.

36. El cuerpo del sueño es irreal —¡hay otro separado visible! Lo mismo que con el cuerpo, todo lo demás es un percepto mental e irreal.

37. Puesto que la experiencia del sueño se parece a la experiencia de la vigilia, se cree que es el resultado de ella. ¡Pero se basa sólo en que este estado de vigilia es real para este soñador particular!

38. Venir a ser no está probado que ocurra: por consiguiente, se dice que todo es inoriginado. No hay absolutamente ningún caso en que lo irreal venga a la existencia de lo real.

39. Habiendo visto un algo irreal en el estado de vigilia y habiendo sido afectado emocionalmente por ello, uno lo ve también en un sueño. Pero los algos irreales vistos en un sueño no son vistos de nuevo en el estado de vigilia.

40. Lo irreal no puede tener lo irreal como su causa, ni lo real puede venir a ser de lo irreal. Lo real no puede ser causa de lo real; ¿cómo entonces podría lo real ser causa de lo irreal?

41. Lo mismo que, en el estado de vigilia, al manejar los objetos, uno no puede conceptualizar por falta de la capacidad de discriminarlos, y los imagina reales, así también en un sueño, debido a la falta de la capacidad de discriminar, uno ve objetos peculiares a ese sueño.

42. El sabio enseña «venir-a-ser» debido a aquellos que tienen miedo de lo sin-nacimiento absoluto, gentes que se aferran a la realidad de los objetos y tienen fe en las observaciones.

43. Para aquellos que tienen miedo y se desvían de la vía verdadera, y que confían en la experiencia, la no aceptación de «venir-a-ser» no dará fruto, e incluso la falta misma será sólo ligera.

44. Lo mismo que el elefante en un truco de magia es llamado un elefante en base a la percepción y al comportamiento apropiado, así también se dice que los objetos existen en base a la percepción y al comportamiento apropiado. 

45. Es la consciencia sin nacimiento, inmóvil, inmaterial, apacible y no-dual lo que parece venir a la existencia, moverse y tomar forma sustancial.

46. La consciencia no padece nacimiento; así pues, los dharmas son considerados sin-nacimiento. Aquellos que saben esto no caen nunca en la calamidad.

47. Lo mismo que un tizón en movimiento aparece como una curva, la consciencia, cuando se pone en movimiento, aparece como el conocedor y lo conocido. 

48. Lo mismo que el tizón cuando no está en movimiento, está vacío de apariencias y de devenir, así también la consciencia, cuando no está en movimiento está vacía de apariencias y de devenir. 

49. Cuando el tizón está en movimiento, las apariencias no vienen de ninguna otra parte; cuando está sin movimiento, las apariencias no van a ninguna otra parte, ni van adentro de él. 

50. Ellas no emergen del tizón, puesto que son insustanciales. Lo mismo se aplica a la consciencia, puesto que en ambos casos las apariencias son del mismo tipo. 

51. Cuando la consciencia está oscilando, las apariencias no vienen a ella de ninguna otra parte, ni van a ninguna otra parte cuando está en reposo, ni entran en ella. 

52. Ellas no emergen de la consciencia puesto que son insustanciales. Ellas no pueden ser conceptualizadas puesto que no están sujetas a la relación de causa y efecto.

53. Una sustancia podría ser la causa de otra substancia, y algo podría ser causa de otra cosa diferente de ello mismo. Pero los dharmas no pueden ser considerados substancias o como cosas distintas de otras cosas.

54. Así pues, las cosas externas no son el producto de la consciencia, ni las cosas externas producen la consciencia. Los hombres de discriminación afirman el sin-nacimiento de causa-y-efecto.

55. Mientras nosotros pensemos en causa-y-efecto, hay causa-y-efecto. Cuando la fascinación de causa-y-efecto se desvanece, ninguna causa-y-efecto viene a la existencia.

56. Mientras hay apego a causa-y-efecto hay samsara; una vez que acaba el apego, no hay ninguna adquisición de samsara.

57. Se debe la experiencia el que todo parezca venir a la existencia —¡«ciertamente nada es eterno»! Desde el punto de vista de la realidad, el Sí mismo sin-nacimiento es todo, no hay ciertamente ninguna cosa tal como la aniquilación.

58. Los dharmas que nacen no nacen realmente. Su nacimiento es de Maya —y Maya misma es irreal.

59. Como la semilla ilusoria emite un brote ilusorio —no es ni eterno ni destructible— lo mismo se aplica a los dharmas.

60. Los términos «eterno» y «no-eterno» no tienen ninguna aplicabilidad a los dharmas sin nacimiento. Y uno no puede hacer afirmaciones categóricas sobre lo inefable.

61. En un sueño, la mente da la ilusión de oscilar entre dos aspectos; en el estado de vigilia también, la mente da la ilusión de oscilar entre dos aspectos.

62. No hay ninguna duda de que la mente, que es no-dual, aparece en un sueño bajo dos aspectos. Igualmente en el estado de vigilia, lo no-dual aparece bajo dos aspectos.

63. Las criaturas (nacidas del huevo, nacidas de la humedad y demás) que el soñador siempre ve cuando se mueve en las diez direcciones,

64. son los objetos mentales del soñador, y no tienen ninguna existencia aparte de su consciencia. Similarmente, la consciencia del soñador es meramente algo que él percibe.

65. Las criaturas (nacidas del huevo, nacidas de la humedad y demás) que la persona en vigilia siempre ve cuando se mueve en las diez direcciones,

66. son los objetos mentales de la persona en vigilia, y no tienen ninguna existencia aparte de su consciencia. Similarmente, la consciencia de la persona en vigilia es simplemente algo que él percibe en su estado de vigilia.

67. Ambos [la consciencia y las criaturas] son objetos de percepción unos de otros. «¿Existen?» La respuesta «¡No!» Ambos carecen de las características que los individualizarían, puesto que sólo son aprehendidos unos a través de otros.

68. Lo mismo que el jiva del sueño nace y muere, así también todos estos jivas aparecen y desaparecen.

69. Lo mismo que los jivas de la ilusión nacen y mueren, así también todos estos jivas aparecen y desaparecen.

70. Lo mismo que los jivas producidos mágicamente nacen y mueren, así también estos jivas aparecen y desaparecen.

71. Ningún alma nace nunca. Ello no tiene ninguna fuente. Ésta es la Suprema Realidad, donde nada nace nunca.

72. Esta dualidad sujeto-objeto es realmente la oscilación de la consciencia: pero la consciencia es sin objeto, es vacía de relaciones.

73. Lo que solamente la experiencia indica que existe, no existe realmente. Igualmente, lo que otras escuelas de pensamiento afirman que existe, no existe realmente.

74. Incluso desde el punto de vista empírico, el Sí mismo es llamado «sin-nacimiento», pero desde el punto de vista de lo absoluto {paramartha} no es ni siquiera sin nacimiento. Desde el punto de vista de otras escuelas, parece venir a la existencia.

75. ¡Aunque no hay ninguna dualidad real, hay una sed persistente por lo irreal! Una vez que uno realiza la no-existencia de la dualidad, uno ya no renace, está liberado de la causa.

76. Cuando uno ya no percibe las causas más altas, las intermedias y las más bajas causas, la consciencia ya no padece nacimiento. ¿Cómo puede haber un efecto sin una causa?

77. La sin-nacimienteidad de la consciencia, cuando está liberada de las causas, es absoluta y constante —todo esto es meramente algo percibido por la consciencia sin-nacimiento y no-dual.

78. Habiendo realizado la verdad de la sin-causalidad, y no aceptando ninguna causa individual, uno obtiene la liberación del miedo, del sufrimiento y del deseo.

79. Cuando (la consciencia) está apegada a lo irreal, se enreda a sí misma en ello. Cuando uno realiza su no-existencia, la consciencia deviene desapegada y retorna.

80. Libre de apego y desenredada, la consciencia deviene inmóvil. Ésta es la realización del sabio {buddhanam}. Es indiferenciada, sin nacimiento y no-dual.

81. Es sin-nacimiento, sin-sueño profundo, libre de sueño con sueños y auto-luminosa. Este dharma es naturalmente auto-luminoso.

82. Debido a la persecución de éste o ese dharma, ese Señor es fácilmente ocultado: es siempre difícil descubrir-Le.

83. Las personas que carecen de capacidad de discriminación, afirman que existe, o que no existe, o a la vez que existe y que no existe, o que es absolutamente no-existente, y así Le ocultan con sus ideas de cambio, de inmutabilidad, o a la vez de mutabilidad e inmutabilidad y de no-existencia.

84. Adherirse a estas cuatro teorías alternativas mantiene al Señor permanentemente oculto. El que ve al Señor como intocado por ninguna de éstas es verdaderamente omnisciente.

85. ¿Qué mas esfuerzo hay que hacer cuando uno ha obtenido el estado de Brahmaneidad —total omnisciencia, no-dualidad sin comienzo, medio ni fin?

86. Ésta es la modestia de los Brahmines, ésta es su tranquilidad espontánea, su auto-control natural. Sabiendo esto, el hombre de conocimiento obtiene la tranquilidad.

87. Es admitido el estado de dualidad ordinario asociado a la realidad y a la experiencia empírica, y también un estado sutil donde no hay objetos, sino solo abundancia de experiencia de ellos.

88. Hay recordación {smrtam} de un estado trascendente sin cosas, sin experiencia —conocimiento, lo conocido y lo Realizado, así lo declara siempre el sabio {buddhair}.

89. Cuando ha sido obtenido el triple conocimiento en orden, la omnisciencia eterna existe para el hombre de gran intelecto.

90. Al comienzo deben ser conocidos éstos: eso que ha de ser evitado, eso que ha de ser conocido, eso que es aceptable y eso que ha de ser neutralizado. Aparte de lo que ha de ser conocido, los otros tres son recordados como meramente imaginarios.

91. Todos los dharmas son por naturaleza como el espacio y eternos: no hay ninguna multiplicidad entre ellos, absolutamente ninguna.

92. Por su misma naturaleza, todos los dharmas son luminosos desde el comienzo {adibuddhah} y son de naturaleza fija. El que sabe esto está en paz, no necesita ningún conocimiento más y es apto para la inmortalidad.

93. Todos los dharmas son desde el comienzo quiescentes, innacidos, naturalmente vacíos de apego, iguales y no-diferentes: por consiguiente, Ello es sin-nacimiento, homogéneo y sagrado.

94. Para aquellos que están fascinados por la multiplicidad, que vagan errantes por las sendas de la dualidad, hablando siempre sobre la pluralidad, no hay ninguna perfección. Se dice que dan lástima.

95. Solo aquellos que son firmes en su convicción con respecto a Su sin-nacimienteidad y uniformidad, devienen Grandes Conocedores en este mundo. Las gentes no pueden comprender esto.

96. Se sostiene que el conocimiento inherente en los dharmas sin-nacimiento, es innacido y no-relacional, y de aquí que sea vacío de la relación de apego.

97. Aceptar el mas ligero grado de variación impide la no-discriminación del no-apego; ¿cómo podría uno hablar siquiera de que el velo sea destruido?

98. Todos los dharmas son naturalmente puros; ninguno ha sido velado nunca. Ellos están iluminados {buddhah} y liberados {muktah} desde el comienzo; ellos saben {budhyante} y así son maestros.

99. El conocimiento del iluminado radiante no se refiere a las cosas {dharmesu} —y todos los dharmas son como el conocimiento en esto. Esto no fue dicho por el Buda.

100. Habiendo realizado {buddhva} ese aspecto que es pasmoso, insondable, sin-nacimiento, homogéneo, sagrado y no-dual, nosotros Lo veneramos como mejor podemos.

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Traducción del Karika basada  en las traducciones de los Swamis Nikhilananda y Gambhirananda.



Notas

Libro I

12 Es esencial para Gaudapada distinguir Prajna = Sabiduría (un término que la Mandukya Upanishad usa para el estado de sueño profundo) de Turiya, desde que algunos textos Upanishádicos —por ejemplo el diálogo de Yajnavalkya con Maitreyi— parecen identificar Prajna como el estado último del Atman. Prajna es el estado de ser causal, del cual fluye todo el mundo de las apariencias —nosotros despertamos del sueño profundo al mundo interior y sutil del sueño con sueños o al mundo del estado de vigilia de los objetos groseros. Pero Prajna carece de la auto-consciencia luminosa que para Gaudapada y Shankara es la esencia del Atman.

13 Una descripción del estado de sueño profundo puede ser equívocamente similar a una descripción de la pura consciencia: tanto en un caso como en el otro no hay ninguna consciencia de la dualidad; así pues, es esencial percibir y comprender la diferencia entre ellos. Prajna no percibe la dualidad debido a que no percibe nada en absoluto. Turiya no percibe la dualidad debido a que percibe la realidad como ella es —es decir, sin dualidad.

16 Maya no tiene ningún comienzo. Ella no es algo real —aunque no es nada en absoluto. La ignorancia (Avidya) o Nesciencia es la base de Maya.



 Libro II

1-12 Gaudapada ve los estados de sueño con sueños y de vigilia como similares: en el estado de sueño con sueños nuestra consciencia infectada de ignorancia está vuelta hacia dentro y genera un mundo irreal basado en datos corporales; en el estado de vigilia nuestra consciencia infectada de ignorancia está vuelta hacia fuera para percibir e interactuar con las cosas materiales. Tanto el cuerpo como las demás cosas materiales son irreales, son aspectos de la engañosa Maya. Así pues, es el sí mismo individuado, el ego fenoménico, el que se presenta como el sujeto de la experiencia.

El verso 12 señala al Atman Auto-luminoso como el verdadero sujeto. La totalidad del mundo es la creación del Atman en el sentido de que, desde nuestro punto de vista, Maya es el poder creativo del Atman, el mundo de ilusión sin comienzo del Brahman, el velo de nesciencia en el que la Pura Conciencia se envuelve a Sí misma. Pero, desde el punto de vista absoluto, no hay ningún mundo, ninguna Maya, ninguna Ignorancia, ningún sí mismo en esclavitud, ninguna vía a la iluminación, ni ninguna iluminación que obtener. Cuando todo es luz, ¿qué significado hay en una búsqueda de la luz? Uno no debe inferir del verso 12 que el Atman puede ser identificado simplemente con el pensador, el agente, el perceptor en los estados de vigilia o de sueño con sueños. El sujeto interactivo, en tanto que interactivo, es un sí mismo condicionado e irreal infectado por Avidya (ignorancia) e inmerso en la engañosa niebla de Maya, aunque, en tanto que sujeto, es finalmente idéntico al Atman. Todo lo que es real en el sujeto interactivo es el Atman. 



 Libro III

29 Hay dos enfoques Vedantinos opuestos a la relación entre el Brahman y el mundo.

La filosofía Vivarta, [Ilusionismo] tal como la tradición de Gaudapada y Shankara, afirma que finalmente sólo el Brahman es real y que todo lo demás que parece existir es finalmente ilusorio, irreal, la manifestación de la ignorancia, el error y la nesciencia. Para los filósofos Vivarta es posible decir que el mundo es idéntico al Brahman —pero únicamente en el sentido especifico de que sólo el Brahman es todo lo que existe y de que, por consiguiente, el mundo es simplemente un modo de no-conocimiento del Brahman, aunque finalmente no hay nada que conocer salvo el Brahman ni nadie que conozca salvo el Brahman.

La filosofía Parinama, [Mutacionismo] afirma que el mundo es idéntico al Brahman por cuanto el Brahman deviene el mundo. El Brahman se Transforma a Sí mismo y viene a ser el mundo al tiempo que permanece Dios. Los filósofos Nimbarka y Vallabha son los mas famosos exponentes del Vedanta Parinama. Ambos identifican a Krishna con el Brahman eterno: para Nimbarka, Krishna trae el mundo al ser por Su Energía Divina, de modo que el mundo es y no es a la vez distinto de Dios. Para Vallabha, Krishna trae el mundo al ser por Su Esencia, y Vallabha pretende que solo él enseña el Advaita Verdadero, puesto que para él Dios y el Mundo son verdaderamente uno. Para los filósofos Parinama el mundo es real, no ilusorio.

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viernes, 25 de noviembre de 2016

La cruz cíclica de Hendaya





Bahía de Txigundi: 3 pueblos, 2 países y un río (y un gran misterio)
   
   En esta comarca, antigua salida al mar de Navarra, luego ocupada por los gascones, se asoman al balcón azul de la bahía de Txingudi tres poblaciones del país vasco: Irún, Hondarribia y Hendaya, dos estados: Francia y España, unidas por el río Bidasoa.


   Hendaya significa bahía grande, es sitio de veraneo especialmente para los cercanos guipuzcoanos que son propietarios de más de la mitad de las casas. Más allá del turismo estacional y masificado, en el corazón de su casco urbano esconde un pequeño icono revelador: una humilde cruz de piedra.
   Este pequeño monumento revela información acerca del final de ciclo de nuestra civilización actual. 
   Del mismo modo que observando una célula entre millones puede revelar anomalías del conjunto del cuerpo, una "célula de piedra" puede igualmente diagnosticar el curso y el final de un mundo gangrenado, enfermo y agresivo.

Castillo neogótico de Abbadie
   Hay miles sino millones de informaciones plasmadas en el arte: escultura, pintura, literatura, música. Es una costumbre ancestral crear soportes de información con códigos acerca de la estructura de la vida, el ser humano, la naturaleza, la mente, la medicina y el conocimiento. Esto era así tanto para evitar las persecuciones como para ocultar sabidurías peligrosas, inapropiadas sin una preparación previa. La creación misma es un lenguaje vivo y el homo sapiens, gran imitador, intenta en menor escala hacer lo mismo, puesto que a imagen del principio creador (elohim) fue hecho. 
   
Uno de los mejores lectores de este lenguaje oculto fue el alquimista contemporáneo Fulcanelli, de cuya obra Las moradas filosofales se presenta a continuación su capítulo final, para que usted juzgue por sí mismo o como primer paso si desea investigar más a fondo.

Esta y siguientes fotos por Ana Beatriz Castillo
Fulcanelli, op.cit:
"Pequeña ciudad fronteriza del país vasco, Hendaya agrupa sus casitas al pie de los primeros contrafuertes pirenaicos. Hállase encuadrada por el verde océano, el ancho Bidasoa, brillante y rápido, y los herbosos montes. La primera impresión que produce el contacto con aquel suelo áspero y rudo es más bien penosa, casi hostil. En el horizonte marino, la punta que Fuenterrabía, ocre bajo la cruda luz, hunde en las aguas glaucas y reverberantes del golfo, rompe apenas la austeridad natural del bravío paisaje. Salvo el estilo español de sus casas, el tipo y el idioma de sus habitantes, y el atractivo particularísimo de una playa reciente, erizada de orgullosos palacios, Hendaya no tiene nada capaz de retener la atención del turista, del arqueólogo o del artista.

Al salir de la estación, un camino agreste flanquea la vía del ferrocarril y conduce a la iglesia parroquias, situada en el centro de la población. Sus muros desnudos, flanqueados por una torre maciza, cuadrangular y truncada, se yerguen sobre un atrio levantado a la altura de unos pocos escalones y circundado de árboles de tupida fronda. Es un edificio vulgar, pesado, reformado, carente de interés. Sin embargo, cerca del lado sur del crucero y disimulada bajo las masas verdes de la plaza, se levanta una modesta cruz de piedra, tan sencilla como curiosa. 

Hallábase antiguamente en el cementerio comunal, y hasta 1842 no fue trasladada al lugar que ocupa actualmente junto a la iglesia. Así, al menos, nos lo afirmó un anciano vasco que había desempeñado, durante largos años, las funciones de sacristán. En cuanto al origen de esta cruz, es totalmente desconocido, y nos fue imposible obtener el menor dato sobre la época de su erección. Sin embargo, fundándonos en la forma de la base y de la columna, no creemos que pueda ser anterior a las postrimerías del siglo XVII o a principios del XVIII. Sea cual fuere su antigüedad, la cruz de Hendaya constituye, por la decoración de su pedestal, el monumento más singular del milenarismo primitivo y la más rara expresión simbólica del quiliasmo que jamás hayamos visto. Sabido es que esta doctrina, aceptada primero y combatida después por Orígenes, san Dionisio de Alejandría y san Jerónimo, aunque la Iglesia no la hubiese condenado, formaba parte de las tradiciones esotéricas de la antigua filosofía de Hermes.

La ingenuidad de los bajo relieves y su basta ejecución nos hacen pensar que estos emblemas lapidarios no fueron obra de un profesional del cincel y del buril; pero, abstracción hecha de la estética, debemos reconocer que el oscuro artífice de estas imágenes encamaba una ciencia profunda y verdaderos conocimientos cosmográficos. En el brazo transversal de la cruz -una cruz griegadescubrimos la inscripción acostumbrada, chocantemente esculpida en relieve y en dos líneas paralelas, con las palabras casi soldadas y cuya disposición, que respetamos, es la siguiente:

 O C R U X A V E S
P E S U N I C A

Ciertamente, la frase es fácil de descifrar, y su sentido, bien conocido: O crux ave spes unica. Sin embargo, traduciéndola a guisa de novato, no comprenderíamos muy bien con qué habíamos de quedamos, si con el pie o con la cruz, y aquella invocación resultaría sorprendente. Deberíamos, en verdad, llevar nuestro desenfado y nuestra ignorancia hasta el desprecio de las reglas elementales de la gramática, pues el nominativo masculino "pes" requiere el adjetivo "unicus", que es del mismo género, y no el femenino unica. Parecería, pues, que la deformación de la palabra "spes", esperanza, en "pes", pie, por ablación de la consonante inicial, hubiese sido resultado involuntario de una falta absoluta de práctica en nuestro lapicida. Pero ¿explica realmente la inexperiencia una rareza semejante? No podemos admitirlo. En efecto, la comparación de los motivos ejecutados por la misma mano y de la misma manera, demuestra una evidente preocupación por la colocación normal, un gran cuidado en la disposición y el equilibrio de aquéllos. ¿Por qué había de ser realizada la inscripción menos escrupulosamente? Un examen atento de ésta nos permite afirmar que sus caracteres son claros, si no elegantes, y que no están imbricados. Sin duda, nuestro artífice los diseñó primeramente con tiza o carbón, y este boceto descarta necesariamente cualquier idea sobre un error sufrido durante la talla. Ahora bien, como este error existe, hay que sacar la consecuencia de que fue un error aparente. Y deliberado. Y la única razón que podemos invocar es que se trata de un signo puesto adrede, disimulado bajo el aspecto de una torpeza inexplicable y destinado a despertar la curiosidad del observador. Diremos, pues, que, en nuestra opinión, el autor dispuso de este modo el epígrafe de su obra turbadora, a sabiendas y voluntariamente.



El estudio del pedestal nos había iluminado, y sabíamos ya de qué manera, y con qué llave, debíamos leer la inscripción cristiana del monumento; pero deseábamos mostrar a los investigadores el gran auxilio que, para la resolución de las cosas ocultas, son capaces de prestarnos el sentido común, la lógica y el razonamiento. La letra S, que adopta la forma sinuosa de la serpiente, corresponde a la ji (X) de la lengua griega y toma de ella su significación esotérica. Es el rastro helicoidal del sol llegado al cenit de su curva a través del espacio, al producirse la catástrofe cíclica. Es una imagen teórica de la bestia del Apocalipsis, del dragón que vomita, en los días del Juicio Final, fuego y azufre sobre la creación macrocósmica. Gracias al valor simbólico de la letra S,desplazada adrede, comprendemos que la inscripción debe expresarse en lenguaje secreto, es decir, en la lengua de los dioses o en la de los pájaros, y que hemos de descubrir su sentido sirviéndonos de las regla de la Diplomática. Algunos autores, y en particular Grasset d'Orcet, en el análisis del Sueño de Polifilo, publicado por la Revue Britannique, las han expuesto con bastante claridad para que tengamos que hablar de ellas. Leeremos, pues, en fiancés, lengua de los diplomáticos, el latín tal y como está escrito, y después, empleando las vocales permutantes, obtendremos la asonancia de palabras nuevas que componen otra frase, cuya ortografía y cuyo orden de vocales restableceremos, así como su sentido literario. De este modo, recibimos este singular aviso: "Il est écrit que la vie se réfugie en un seul espace" (1), y nos enteramos de que existe una región donde la muerte no alcanzará al hombre, cuando llegue la época terrible del doble cataclismo. En cuanto al emplazamiento geográfico de esta tierra prometida, donde los elegidos presenciarán el retorno de la edad de oro, somos nosotros quienes debemos buscarlo. Pues los elegidos, hijos de Elías, se salvarán según las palabras de la Escritura.Porque su fe profunda, su incansable perseverancia en el esfuerzo, les harán merecedores de su elevación al rango de discípulos de Cristo-Luz. Llevarán su señal y recibirán de El la misión de empalmar a la Humanidad regenerada en la cadena de las tradiciones de la Humanidad desaparecida.




La cara anterior de la cruz -aquella en que los tres horribles clavos fijaron en la madera maldita el cuerpo dolorido del Redentor- aparece definida por la inscripción INRI, grabada en su brazo transversal. Corresponde a la imagen esquemática del ciclo que vemos en la base. Tenemos, pues, aquí, dos cruces simbólicas, instrumentos del mismo suplicio: arriba, la cruz divina, ejemplo del medio escogido para la expiación; abajo, la cruz del globo, determinando el polo del hemisferio boreal y situando en el tiempo la época fatal de esta expiación. Dios Padre tiene en su mano este globo rematado por el signo ígneo, y los cuatro grandes siglos -figuras históricas de las cuatro edades del mundo- representan con el mismo atributo a sus soberanos: Alejandro, Augusto, Carlomagno y Luis XIV (2).

Esto es lo que enseña el epígrafe INRI, traducido exotéricamente por "Iesus Nazarenus Rex Iudeorum", pero que toma prestada de la CRUZ su significación secreta: "Igne Natura Renovatur Integra". Porque es por medio del fuego y en el fuego mismo que pronto será puesto a prueba nuestro hemisferio. Y, de la misma manera en que, por medio del fuego, se separa el oro de los metales impuros, nos dice la Escritura que serán separados los buenos de los malos en el día grande del Juicio Final.

En cada una de las cuatro caras del pedestal, observamos un símbolo diferente. Vemos en una de ellas la imagen del sol; en otra, la de la luna; la tercera nos muestra una gran estrella, y la última, una figura geoniétrica que, según acabamos de decir, no es sino el esquema adoptado por los iniciados para caracterizar el ciclo solar. Es un simple círculo dividido en cuatro sectores por dos diámetros que se cruzan en ángulo recto. En cada uno de lo sectores figura una A, que los señala como las cuatro edades del mundo, en este jeroglífico completo del universo, formado con signos convencionales del cielo y de la tierra, de lo espiritual y de lo temporal, del macrocosmo y del microcosmo, y donde volvemos a encontrar, asociados, los emblemas mayores de la redención (cruz) y del mundo (círculo).

En la época medieval, estas cuatro fases del gran período cíclico -cuya rotación contigua expresaban los antiguos por medio de un círculo dividido por dos diámetros perpendiculares- eran generalmente representados por los cuatro Evangelistas o por su letra simbólica, que era la alfa griega, y, todavía con mayor frecuencia, por los cuatro animales evangélicos rodeando a Cristo, figura humana y viva de la cruz.

Es la fórmula tradicional que encontramos a menudo en los tímpanos de los pórticos románicos. Jesús aparece sentado, con la mano izquierda apoyada en un libro y la derecha levantada en ademán de bendecir, y separado de los cuatro animales que le sirven de acompañamiento por la elipse llamada Almendra mística. Estos grupos, generalmente aislados de las otras escenas por una guirnalda de nubes, tienen siempre colocadas sus figuras en el mismo orden, según podemos observar en las catedrales de Chartres (puerta real) y de Le Mans (puerta occidental) en la iglesia de los Templarios de Luz (Hautes-Pyrénées), en la Civray (Vienne), en el pórtico de Saint Trophime de Arles, etcétera.

«Había también delante del trono -escribe san Juan como un mar de vidrio semejante al cristal; y, en medio del trono y alrededor de él, cuatro vivientes llenos de ojos por delante y por detrás. El primer viviente era semejante a un león; el segundo viviente, semejante a un temero; el tercero tenía semblante como de hombre, y el cuarto era semejante a un águila voladora» (3). Relato que está de acuerdo con el de Ezequiel: «Vi, pues... una nube densa en torno de la cual resplandecía un remolino de fuego, que en medio brillaba como bronce en ignición. En el centro de ella había semejanza de cuatro seres vivientes... Y sus rostros de frente eran de hombre; y los cuatro tenían de león el lado derecho de la cara; y los cuatro tenían de buey el lado izquierdo; y los cuatro tenían cara de águila en la parte de arriba» (4).


En la mitología hindú, los cuatro sectores iguales del círculo dividido por la cruz servían de base a un concepto místico bastante singular. El ciclo entero de la evolución humana encarnase en él en forma de una vaca, símbolo de la Virtud, que apoya las pezuñas en cada uno de los cuatro sectores- que representan las cuatro edades del mundo. En la primera edad, que corresponde a la edad de oro de los griegos y es llamada Credagugán o edad de la inocencia, la Virtud se mantiene firme sobre la tierra; la vaca descansa sólidamente sobre sus cuatro patas. En el Tredagugán, o segunda edad, que corresponde a la edad de plata, la vaca está más débil y se sostiene sólo sobre tres patas. Durante el Tuvabaragugán, tercera edad o edad de bronce, sólo tiene dos patas. Por último, en la edad de hierro, que es la nuestra, la vaca cíclica, o Virtud humana, alcanza el grado supremo de debilidad y de senilidad: se sostiene difícilmente, en equilibrio, sobre una sola pata. Es la cuarta y última edad, el Calgugán, edad de miseria, de infortunio y de decrepitud.

La edad de hierro no tiene más sello que el de la Muerte. Su jeroglífico es el esqueleto provisto de los atributos de Saturno: el reloj de arena vacio, imagen del tiempo cumplido, y la guadaña, reproducida en la cifra siete, que es el número de la transformación, de la destrucción, del aniquilamiento. El Evangelio de esta época nefasta es el que fue escrito bajo la inspiración de san Mateo. Matthaeus, en griego [proviene de uan palabra..] que significa ciencia. De esta palabra derivan [en griego, palabras que significan...] estudio, conocimiento, [proveniente de las palabras griegas que significan], aprender, instruirse. Es el Evangelio según la Ciencia, el último de todos, pero el primero para nosotros, ya que nos enseña que, salvo un pequeño número de elegidos, debemos perecer colectivamente. Por esto se dio a san Mateo el atributo del ángel; porque la ciencia, única capaz de penetrar el misterio de las cosas, de los seres y de su destino, puede dar al hombre alas con que elevarse hasta el conocimiento de las más altas verdades y llegar hasta Dios.


NOTAS

(1) En latín, "spatium", con la significación de lugar, sitio, emplazamiento, que le da Tácito. Corresponde a una palabra griega cuya raís es país, comarca, territorio.(En español: «Está escrito que la vida se refugia en un solo espacio.») 

(2) Los tres primeros son emperadores, el cuarto es solamente rey, el Rey-Sol, y significa la declinación del astro y sus postreros resplandores. Es el crepúsculo anunciador de la larga noche cíclica, llena de horror y de espando, "la abominación de la desolación".

(3) Apocalipsis, cap. I, versículos 4,5,10-11.


(4) Cap. 1, vv. 4, 5, 10 y 11.




 



miércoles, 5 de octubre de 2016

El nombre de la rosa: secreto final


"Quienquiera que busque el nombre sólo, está extraviado y perdido como lo estás tú.
  Renuncia a los nombres y considera los atributos, para que los atributos puedan guiarte a la esencia.
  Las disputas humanas las causan los nombres: la paz llega cuando se dirigen a la realidad indicada por el nombre."
Extracto tomado de la parábola La búsqueda del árbol cuyo fruto te hace inmortal sita en la obra de Rumi titulada Mathnawí. La parábola completa puede leerla en la página 50 de este documento PDF.

1. Más que "secreto final" diríase mejor "secreto al final" de esta pieza clásica e inolvidable del séptimo arte. Nos referimos al texto latino que aparece en el último fotograma. Aunque solo sea en una dimensión cinéfila o lectora no deje de ver, o mejor, leer esta obra.

2. Pero si desea bucear en la comprensión de textos o imágenes en piedra en los ámbitos de la exégesis bíblica, el simbolismo y el arte oculto, debe acostumbrarse al giro de cintura mental, a la flexibilidad, a tomar como válidas las rimas y asonancias para despejar incógnitas y al cambio de sentido de las frases cuando se añade o quita una preposición. 

3. La frase al final de este film sirve como colofón y enseñanza que resume toda la trama, epitafio o moraleja y dice así: 
STAT ROSA PRISTINA NOMINE, NOMINA NUDA TENEMUS (de la rosa nos queda únicamente el nombre).

Otras traducciones válidas dirían: 
“Permanece primitiva la rosa de nombre, conservamos nombres desnudos”
“De la primitiva rosa sólo nos queda el nombre, conservamos nombres desnudos [o sin realidad]“
“La rosa primigenia existe en cuanto al nombre, sólo poseemos simples nombres”

4. Algunos interpretan esto al hilo de los sucesos finales que llevan al incendio de la biblioteca. De tantos libros que había, solo quedan los nombres. ¿?
Pero hay más...
En relación al nombre de la película, el mismo Umberto Eco tuvo que escribir un opúsculo complementario al libro, para acallar preguntas de su público de por qué ese nombre. Tiene 28 páginas y puede leerlo o descargarlo en formato PDF en esta web catalana y se titula "Apostilla a El Nombre de la Rosa"

5. El secreto de la frase es de cosecha propia pero comestible por todos.
Las herramientas y objetos que sirven como moradas para los significados que se usan por el simbolismo pueden servir para un uso determinado en un momento dado y para otro uso en otro momento. 
La rosa puede ser la consciencia universal inteligente, la fuerza vital, el ideal que se persigue o el icono de lo amado. 
Aquí tiene el sentido de fuerza roja de la vida que gira en espiral y no para, ni tiene fin su viaje al centro de sí misma.

6. Si de la Rosa solamente queda el nombre, no permanece un vacío sino una rueda (rota, rosa...) que gira tan rápido que parece parada. Como formas de hielo derretidas que vuelven al mar o lago de donde todo puede emerger de nuevo. El potencial infinito. El océano de lo inmanifestado. Lo invisible que genera lo visible.

7. Dice el Poimandrés que el "Nombre es aquello que te permite captar el mundo", por así decirlo, el centro de control de la atención, la consciencia, la fijación en el presente con la mente naturalmente calmada, la observación pura. Sabiendo esto quizás podamos afrontar la parte incomprensible de autores como el san Juan o Saulo de Tarso, esas partes que los mismos afiliados al cristianismo tratan de entender, entrando en esa dimensión de revelaciones ocultas y sabidurías que algunos anuncian que se darán en la antesala de los tiempos finales. Paralelamente se puede rasgar algún velo de lo que otros llaman el gran arcano e incluso sentir la humedad fresca del río de la Alquimia real.

Nota final: 
A partir de aquí todos los aparatos científicos, los conocimientos enciclopédicos y toda la jalea de autoridades en cuestiones humanas no pueden pasar. Dado que la puerta de entrada a este palacio cerrado del Nombre es la observación de la observación y la atención de los mecanismos que se generan en la mente, por medio de la concentración, esta vía no es muy popular. Es aburrida, poco vistosa, no es corto-placista, florece cuando quiere, espontáneamente. Pero ese relámpago no se dará en un espacio lleno, sino vacío. 
Esto es lo que significa conócete a ti mismo, y no un repaso psicológico a nuestra personalidad artificial.
No opines ni juzgues acerca de algo que nunca has vivido, visto u oído. Nunca has separado la consciencia de los pensamientos, no más allá de una fracción de segundo, practicando un deporte de riesgo, en un orgasmo o en un éxtasis físico, emocional o psíquico, sin apenas duración, pero siempre gratamente recordada y buscada para repetir. 
Esa consciencia que te hace sentir vivo, o que te hace saber que tú eres y estás, es también conocimiento. Y tiene más atributos que por ahora no es dado explicar en este entorno.
Si de la rosa solo queda el nombre, el cliché o el negativo de la fotografía de la realidad, sabe que el todo está en reposo a la espera de un nuevo ciclo, año, viaje o proyecto: celébralo.





miércoles, 13 de julio de 2016

Yogananda: La ley del éxito



Nota: otro cerebro del pasado siglo del que podemos aprender algo. A los que se enfocan exclusivamente en el cristianismo establecido, que además rechazan lo que no sea de su cosecha, recordar esta cita de Saulo de Tarso "Que vuestro amor abunde más y más en ciencia y en todo conocimiento" (Filipenses 1:9)

Además de su gran obra Autobiografría de un yogui, Yogananda escribió otras obritas o se recopilaron sus conferencias, como es el caso, que se reproduce a continuación. En el enlace recién reseñado se puede leer online este libro, además de muchas informaciones, como el aprecio que personajes de renombre tenían de esta inteligente lectura, como Steve Jobs.


LA LEY DEL ÉXITO

¿Es posible que exista algún poder capaz de revelarnos ocultas vetas de
riquezas y tesoros insospechados?. ¿Existe alguna fuerza a la cual podamos
recurrir en nuestra búsqueda de la salud, la felicidad y la iluminación
espiritual?. Los santos y sabios de la India afirman que tal poder existe. Ellos
han demostrado la eficacia de los verdaderos principios espirituales, eficacia
que puede ser también comprobada por cualquiera de nosotros, siempre que
estemos dispuestos a estudiarlos y aplicarlos objetivamente.
Nuestro éxito en la vida no depende solamente de nuestra habilidad y
entrenamiento personales, sino también de nuestra decisión para aprovechar
las oportunidades que se nos presentan. Las oportunidades se crean en la vida;
ellas no vienen por azar. Todas las oportunidades que surgen en nuestro
sendero han sido creadas por nosotros mismos, ya sea en la actualidad o en el
pasado; un pasado que incluye nuestras vidas anteriores. Puesto que nosotros
mismos nos hemos ganado dichas oportunidades, hemos de aprovecharlas al
máximo.
Si hacéis uso de todos los medios externos accesibles, así como también
de vuestras habilidades naturales para vencer cada obstáculo que se presente
en vuestro sendero, desarrollaréis los poderes que Dios os ha otorgado:
poderes ilimitados, que fluyen de los potenciales más íntimos de vuestro ser.
Poseéis el poder de pensar y el poder de la voluntad: ¡Utilizad al máximo tales
dones divinos!.
Nosotros mismos somos los únicos responsables de nuestro destino.
Nadie más responderá por nuestras acciones cuando llegue el momento del
juicio final. Nuestra labor en el mundo — en la esfera en la cual nos ha
colocado nuestro propio karma, es decir, el efecto de nuestras acciones
pasadas — no puede ser desarrollada sino por una sola persona: nosotros
mismos. Y nuestro trabajo puede ser llamado, en verdad, un “éxito”,
únicamente en la medida en que ha servido en alguna forma a nuestro prójimo.

Vídeo: encuentro de Yogananda con la santa Anandamayi Ma


EL PODER DE LA INTERIORIZACIÓN

No es aconsejable revisar mentalmente un determinado problema en
forma constante. Conviene dejarlo descansar ocasionalmente, dándole así
tiempo para que se aclare por sí mismo; mas no permitáis que vuestra mente
descanse en forma tan prolongada que lleguéis a olvidaros completamente de
discernir. Aprovechad, más bien, dichos períodos de reposo para profundizar
más en vuestro interior, sumergiéndoos en la honda paz de vuestro íntimo Ser.
Entonces, una vez que estéis en armonía con vuestra propia alma, seréis
capaces de analizar todas vuestras acciones; y si apreciáis que vuestros
pensamientos o vuestras obras se han desviado de la meta, podréis corregir su
dirección. Este poder de divina “sintonización” (o armonización) puede
desarrollarse a través de la práctica y del esfuerzo.

LA VOLUNTAD ES EL MOTOR
Para triunfar en cualquier empresa, además de mantener nuestros
pensamientos en un nivel positivo, debemos emplear paralelamente el poder
de la voluntad y una actividad continua. Todo el mundo de las
manifestaciones externas no es sino el producto de la voluntad; mas dicho
poder no siempre es empleado en forma consciente. Así como existe una
voluntad consciente, existe también una voluntad mecánica. El motor de todos
nuestros poderes es la volición, la “fuerza de voluntad”. Sin ella, no podemos
caminar, conversar, trabajar, pensar o sentir. La voluntad es, pues, la fuente de
donde brotan todas nuestras acciones. Si quisiésemos suspender el ejercicio de
la voluntad, sería preciso que permaneciésemos tanto física como
mentalmente en la inactividad más absoluta, ya que en el mero acto de mover
una mano, por ejemplo, estamos haciendo uso de la voluntad. De hecho es
imposible vivir sin hacer uso de esta fuerza.
La voluntad mecánica consiste en el empleo del poder de la voluntad en
forma inconsciente. La voluntad consciente es una fuerza vital que se
acompaña siempre de determinación y de esfuerzo; es un motor que debería
dirigirse sabiamente. A medida que nos entrenamos en ejercer la voluntad en
forma consciente, y no mecánica, debemos paralelamente aseguramos de que
los objetivos perseguidos por tal voluntad sean constructivos y valiosos.
Con el objeto de desarrollar el poder dinámico de la voluntad, es útil
proponerse realizar algunas de las cosas que nos hayan parecido irrealizables
hasta aquí, comenzando primero por las más simples; luego, a medida que
nuestra confianza se fortalece y nuestra voluntad se torna más dinámica,
podemos intentar realizaciones más difíciles. Una vez que estemos seguros de
haber elegido bien nuestra meta, no debemos aceptar por ningún motivo
someternos al fracaso. Debe dedicarse toda la fuerza de la voluntad a la
consecución de un solo objetivo a la vez, sin dejar jamás algo a medio acabar
para emprender algo nuevo; se evita así la dispersión de energías.

PODEMOS CONTROLAR NUESTRO DESTINO
La mente es la creadora de todo. Es por ello que deberíamos dirigir
nuestra mente en tal forma que sólo cree el bien. Si nos aferramos a un
determinado pensamiento, aplicando en ello nuestra fuerza de voluntad
dinámica, dicho pensamiento llegará finalmente a manifestarse en forma
externa y tangible. Y es así que, cuando somos capaces de utilizar nuestra
voluntad con fines únicamente constructivos, nos convertimos en los amos de
nuestro propio destino.
Se han mencionado recientemente tres importantes vías a través de las
cuales es posible activar la voluntad, tomándola verdaderamente dinámica:
1) Elegid una tarea sencilla, o alguna actividad que jamás hayáis
dominado bien, y proponeos desarrollarla en forma exitosa.
2) Aseguraos de que vuestra elección ha recaído sobre algo factible y
constructivo a la vez, rechazando luego toda idea de fracaso.
3) Concentraos en un solo objetivo, aplicando todas vuestras
capacidades y aprovechando cuanta oportunidad se os presente para
materializar vuestro propósito. Mas debemos siempre procurar obtener la
certeza interior — nacida de la serena profundidad de nuestro más íntimo Ser
— de que lo que perseguimos es algo correcto, que nos conviene conseguir, y
que está de acuerdo con los designios divinos. Una vez obtenida dicha
seguridad, podemos entonces aplicar toda la fuerza de nuestra voluntad para
alcanzar nuestro objetivo, pero manteniendo siempre nuestros pensamientos
concentrados en Dios: la Fuente suprema de todo poder y de toda realización.
El cerebro humano es un almacén de energía. Dicha energía está siendo
constantemente utilizada en los movimientos musculares, en el trabajo del
corazón, los pulmones y el diafragma, en el metabolismo de las células
tisulares y sanguíneas, y en la labor del sistema telefónico sensitivo-motor de
los nervios. Además de todo esto, una tremenda cantidad de energía vital se
consume en todos los procesos intelectuales, emotivos y volitivos.

SUPERAD EL TEMOR A TRAVÉS DE LA FE

El temor agota la energía vital; éste es uno de los mayores enemigos de
la fuerza de voluntad dinámica. La fuerza vital que fluye habitualmente a
través de los nervios en forma constante, es exprimida de ellos de tal manera a
causa del temor, que los nervios mismos se comportan como si estuviesen
paralizados, y la vitalidad de todo el cuerpo se reduce. El temor no os ayuda a
alejaros del objeto que lo provoca, sino que solamente debilita vuestra fuerza
de voluntad. Urgido por el temor, el cerebro genera un impulso inhibidor que
actúa sobre todos los órganos del cuerpo, constriñendo el corazón,
interrumpiendo las funciones digestivas, y provocando numerosas otras
perturbaciones físicas. Cuando se mantiene la conciencia enfocada en Dios, no
se puede abrigar temor alguno; se dispone entonces de la capacidad para
vencer todos los obstáculos, a través del coraje y de la fe.
Un “deseo” es una aspiración carente de energía. Un deseo puede o no
ser seguido de una “intención”, esto es, del proyecto de realizar algo concreto,
de satisfacer, de hecho, un determinado anhelo. Más, “querer”, significa decir:
“Trabajo y trabajaré siempre, hasta que consiga cumplir mi deseo”. Toda vez
que ejercemos nuestra fuerza de voluntad, ponemos en acción el poder de la
energía vital; mas no sucede así cuando deseamos en forma meramente pasiva
el poder conquistar un determinado objetivo.

LOS ESFUERZOS RENOVADOS DESPUÉS DEL
FRACASO APORTAN UN VERDADERO
CRECIMIENTO

Incluso los fracasos deberían actuar como estimulantes sobre nuestra
fuerza de voluntad y sobre nuestro crecimiento material y espiritual. Toda vez
que se ha fracasado en cualquier proyecto, es conveniente analizar cada factor
en la situación, con el objeto de eliminar toda posibilidad futura de repetir los
mismos errores.
La estación del fracaso es el período más propicio para sembrar las
semillas del éxito. Aun cuando seáis azotados por el látigo de las
circunstancias, mantened la cabeza erguida. No importa cuántas veces hayáis
fracasado, tratad siempre una vez más. Aun cuando creáis que ya no podréis
continuar luchando, o que habéis hecho ya todo cuanto podíais, luchad
siempre, hasta que vuestros esfuerzos se vean coronados por el éxito.
Un breve relato aclarará el punto anterior. A y B se encontraban
luchando. Al cabo de un largo tiempo, A se dijo a sí mismo: “Un momento
más, y caeré desplomado”; mas, simultáneamente, B pensaba: “¡Sólo un golpe
más, y habré triunfado!” y, asestándolo, vio como A se desplomaba. Así
debéis ser vosotros: asestad siempre ese golpe final. Utilizad el invencible
poder de la voluntad para superar todas las dificultades de la vida.
Cuando, luego de un fracaso, reiniciamos nuestros esfuerzos con
renovado brío, tales esfuerzos son verdaderos agentes de crecimiento; mas,
para que den fruto, deben estar bien planeados e imbuidos de una fuerza de
voluntad dinámica y de una atención siempre creciente.
Suponed que habéis fracasado hasta el presente... ¿Qué importa eso?.
¿Acaso abandonaréis por ello la batalla?. Sería necio aceptar el fracaso como
un decreto del “destino”. Es preferible morir luchando, antes que abandonar
nuestros esfuerzos mientras exista aún una posibilidad de realizar algo más;
pues, aun cuando llegue la muerte, pronto deberéis reiniciar vuestra lucha en
otra nueva vida. Tanto el éxito como el fracaso, no son sino los justos
resultados de vuestras obras pasadas, más vuestras obras actuales. De modo
que deberíais estimular todos los pensamientos de éxito de vuestras vidas
pasadas, hasta que, una vez revitalizados, se tornen capaces de dominar la
influencia de todas las tendencias al fracaso que existan en vuestra vida
presente.
La diferencia entre un hombre de éxito y un hombre fracasado, no
reside en la cantidad o magnitud de las dificultades con que se han enfrentado
ambos, sino en que el primero, aun cuando haya afrontado quizás mayores
dificultades, ha dominado el arte de rechazar siempre toda idea de fracaso.
Deberíais transferir vuestra atención del fracaso al éxito, de las
preocupaciones a la calma, de las divagaciones mentales a la concentración,
de la inquietud a la paz, y de la paz a la divina dicha interior. Cuando
alcancéis este último estado de realización, habréis cumplido gloriosamente
con el propósito de vuestras vidas.

LA NECESIDAD DEL AUTOANÁLISIS
Otro secreto del progreso consiste en el autoanálisis. La introspección
es un espejo en el cual nos es posible contemplar algunos recodos de nuestra
mente; sin su práctica, éstos permanecerían ocultos a nuestra vista.
Hemos de diagnosticar la causa de nuestros fracasos y — haciendo un
balance de nuestras buenas y malas tendencias — analizar lo que somos, lo
que deseamos llegar a ser, y cuáles son los defectos que nos lo impiden.
Hemos de determinar primero cuál ha de ser la verdadera naturaleza de
nuestra obra personal — es decir, cuál es nuestra misión en la vida — para
aplicamos luego a la tarea de transformarnos en lo que deberíamos y queremos
ser. A medida que nuestra mente se mantenga cada vez más enfocada hacia
Dios, y nos sintonicemos así con su voluntad, progresaremos en nuestro
sendero con una seguridad cada vez mayor.
Aun cuando nuestro propósito fundamental consiste en encontrar
nuestro camino de regreso hacia Dios, tenemos que desempeñar también una
determinada labor en el mundo exterior. Y es la voluntad, combinada con la
iniciativa, lo que nos ayudará a reconocer y cumplir dicha labor.

EL PODER CREADOR DE LA INICIATIVA
¿En qué consiste la iniciativa?. Ella es una íntima facultad creadora, una
chispa del Creador Infinito en nuestro interior. Es ella quien nos dota del
poder de crear algo que nadie ha creado jamás, impulsándonos a realizar las
cosas en una forma nueva, original. Si observamos las obras de un individuo
de iniciativa, nos parecerán tan espectaculares como un meteoro. Creando algo
a partir aparentemente de la nada, dicha persona nos demuestra que lo que
parece imposible puede tornarse posible, a través del empleo personal del
tremendo poder inventivo del Espíritu.
La iniciativa nos capacita para pararnos sobre nuestros propios pies,
libres e independientes; es uno de los atributos del éxito.

CONTEMPLAD VUESTRA IMAGEN EN LOS DEMÁS

Muchos son los que suelen justificar sus propias faltas, mas juzgan
duramente las ajenas; deberíamos invertir tal actitud, excusando los defectos
de los demás, mas examinando crudamente los propios.
Puede que, en determinadas ocasiones, sea indispensable analizar a
otras personas; en tal caso, lo importante es recordar que, en el acto del
análisis, debemos mantener nuestra mente libre de todo prejuicio. Si
sostenemos un buen espejo firmemente en nuestras manos, reflejará los
objetos que coloquemos ante él en forma fiel, sin distorsión alguna; asimismo,
una mente imparcial actúa como un perfecto espejo firmemente sujeto, en el
cual se reflejan fielmente las imágenes de las personas, sin ser distorsionadas
por las oscilaciones de los juicios precipitados.
Aprended a ver a Dios en todos los hombres, independientemente de su
raza o credo. Sólo cuando comencéis a sentir vuestra unidad con todo ser
humano, conoceréis qué es, en verdad, el amor divino, y no antes. A través del
servicio mutuo nos olvidamos de nuestro pequeño ser, y vislumbramos al
único Ser infinito, al Espíritu que une a todos los hombres.

LOS HÁBITOS DEL PENSAMIENTO CONTROLAN
NUESTRAS VIDAS

Nuestros hábitos tienen el poder de acelerar o de retardar nuestro éxito.
Son nuestros hábitos mentales cotidianos los que modelan nuestras
vidas; ellas no se rigen tanto por nuestras inspiraciones pasajeras o por
nuestras brillantes ideas. Los hábitos del pensamiento funcionan como imanes,
atrayendo hacia nosotros determinados objetos, personas o condiciones.
Los buenos hábitos del pensamiento os capacitan para atraeros diversos
beneficios y oportunidades, mientras que los malos hábitos del pensamiento os
atraen hacia personas de mentalidad materialista y hacia ambientes
desfavorables.
Si aspiráis a acabar con un mal hábito, debilitadlo primero evitando toda
circunstancia tendiente a provocarlo o a estimularlo, mas evitad concentraros
en él, en vuestro celo por evadirlo. Encauzad luego vuestra mente hacia algún
buen hábito, cultivándolo en forma constante, hasta que se convierta
definitivamente en parte de vuestro ser.
Hay en nuestro interior dos fuerzas opuestas, entregadas a una lucha
constante. Una de ellas nos insta a hacer lo que no debiésemos, mientras que
la otra nos urge a realizar lo debido, lo que parece difícil; una es la voz del
mal, y la otra es la voz del bien, o de Dios.
A través de duras lecciones cotidianas, algún día llegaremos a ver
claramente que los malos hábitos alimentan el árbol de los insaciables deseos
materiales, mientras que los buenos hábitos alimentan el árbol de las
aspiraciones espirituales. Deberíamos concentrar nuestros esfuerzos cada vez
más en desarrollar exitosamente el árbol de nuestra espiritualidad, de modo
que podamos algún día cosechar de él el fruto maduro de la realización de
nuestro verdadero Ser.
Si sois capaces de liberaros de todo tipo de malos hábitos, y si sois
capaces de actuar correctamente porque os nace hacerlo — y no solamente
con el objeto de evitar el dolor que acompaña a una mala acción — sabed
entonces que estáis progresando de verdad en el Espíritu.
Solamente cuando desechamos de nosotros todos nuestros malos
hábitos, somos verdaderamente libres. Nuestras almas jamás conocerán la
libertad mientras no lleguemos a ser los verdaderos amos de nosotros mismos,
Paramahansa Yogananda – Las Condiciones del Éxito
15
mientras no seamos capaces de obligarnos a realizar lo debido, aun cuando no
lo deseemos. En este poder de auto-control, yace la semilla de la libertad
eterna.
Se han mencionado ya diversos importantes atributos del éxito: los
pensamientos positivos, la voluntad dinámica, el auto-análisis, la iniciativa y
el auto-control. Numerosos libros populares destacan una o más de estas
condiciones, mas no prestan atención alguna al Poder Divino que yace en el
fondo de todas ellas. La “sintonización” (o armonización) con ¡a Voluntad
Divina constituye el factor más importante para atraer el éxito.
El poder de la Voluntad Divina es la fuerza que mueve el cosmos y todo
cuanto hay en él. Fue la voluntad de Dios la que arrojó las estrellas en el
espacio y es su voluntad la que sostiene a los planetas en sus órbitas, y dirige
los ciclos de nacimiento, crecimiento y decadencia en todas las formas de
vida.

EL PODER DE LA VOLUNTAD DIVINA

La Voluntad Divina no conoce fronteras; opera a través de leyes tanto
conocidas como desconocidas, tanto naturales como aparentemente
sobrenaturales.
Ella puede modificar el curso de un destino, resucitar a los muertos,
arrojar montañas al mar, y crear nuevos sistemas solares.
El hombre, creado a imagen de Dios, posee también en su interior esa
misma omnipotente fuerza de voluntad. La suprema responsabilidad del
hombre consiste en descubrir cómo mantenerse en armonía con la Voluntad
Divina; y ello se logra a través de la práctica de la meditación en forma
correcta.
Cuando actúa guiada por el error, la voluntad humana nos extravía; mas
cuando es guiada por la sabiduría, dicha voluntad humana se encuentra
sintonizada con la Voluntad Divina. Dios abriga un plan para cada uno de
nosotros, y si pudiésemos seguirlo fielmente, contaríamos con una guía
interior que nos salvaría de los abismos de la desgracia; mas frecuentemente
su plan se ve obscurecido por los conflictos de nuestras vidas, y perdemos así
dicha guía.
Dijo Jesús: “Cúmplase Tu voluntad”. Cuando el hombre sintoniza su
voluntad con la voluntad de Dios — la cual opera guiada por la sabiduría — él
está de hecho empleando la Voluntad Divina. Todos los hombres pueden
llegar a alcanzar la armonía perfecta con la voluntad del Padre Celestial, por
medio de la práctica de las técnicas correctas de meditación, desarrolladas en
la antigüedad por los sabios de la India.

DEL OCÉANO DE LA ABUNDANCIA

Tal como todo poder yace en la voluntad divina, así también todo don
espiritual y material fluye de la inagotable fecundidad divina. Con el objeto de
capacitarnos para recibir los dones de Dios, debemos desterrar de nuestras
mentes toda idea de limitación y de pobreza. La Mente Universal es perfecta y
no conoce carencia alguna; si deseáis poneros en contacto con tal infalible
fuente de abastecimiento, debéis mantener en vuestras mentes una conciencia
de abundancia. Aun cuando no sepáis de dónde podrá llegaros el próximo
centavo, evitad toda aprensión. Si realizáis vuestra parte en la faena, confiando
en que Dios realizará la suya, descubriréis que misteriosas fuerzas vienen en
vuestra ayuda, y que vuestros deseos constructivos se materializan
prontamente. Semejante confianza, así como también una conciencia de
abundancia, se pueden desarrollar a través de la meditación.
Puesto que Dios es la fuente de todo poder, paz y prosperidad, no
persigáis vuestros deseos ni os pongáis en acción jamás, sin comulgar con
El primero. Al proceder en esta forma, pondréis tanto vuestra voluntad como
vuestra actividad en la disposición adecuada para conquistar las más altas
metas. Tal como no podéis transmitir ningún mensaje a través de un
micrófono arruinado, tampoco es posible emitir plegaria alguna a través de un
micrófono mental descompuesto por la inquietud. Reparad, por lo tanto,
vuestro micrófono mental, y aumentad la receptividad de vuestra intuición,
por medio del ejercicio de una profunda calma interior; en esta forma os
capacitaréis tanto para transmitirle vuestros mensajes a Dios en forma
efectiva, como para recibir sus respuestas.
Una vez que habéis reparado vuestra radio mental y os encontráis
serenamente sintonizados con vibraciones constructivas, ¿cómo podéis hacer
uso de dicho instrumento psicológico para poneros en contacto con Dios? El
método correcto de meditación os aporta la vía.

LA VÍA DE LA MEDITACIÓN

A través del poder de la concentración y de la meditación, es posible
encauzar el inagotable potencial de nuestra mente en tal forma que nos
conduzca hacia la materialización de nuestros deseos, protegiendo a la vez
todas las puertas contra la entrada del fracaso. Todos los hombres y mujeres
de éxito dedican un tiempo considerable a la concentración profunda. Ellos
son capaces de sumergirse hondamente en el océano de sus propias mentes,
descubriendo allí las perlas de las soluciones correctas para los problemas que
les preocupan. Si aprendéis cómo retraer vuestra atención de todos los objetos
de distracción, concentrándola por entero en un solo objeto, aprenderéis
también cómo atraer a voluntad todo cuanto necesitéis.
Antes de comprometeros en cualquier asunto de trascendencia, sentaos
serenamente, aquietad vuestros sentidos y vuestros pensamientos, y meditad
profundamente; seréis guiados entonces por el gran poder creador del Espíritu.
A continuación, deberéis emplear todos los medios materiales necesarios para
conquistar vuestra meta.
No necesitáis en vuestra vida sino solamente aquellos objetos que os
servirán de ayuda en la realización de vuestro propósito fundamental. Todo
aquello que tal vez deseáis, mas no necesitáis, puede desviaros de tal
propósito. Sólo se alcanza el éxito cuando se subordina todo lo demás en
función de nuestro objetivo primordial.

¿EN QUE CONSISTE EL ÉXITO?

Deteneos a pensar si acaso la conquista de la meta que habéis elegido os
habrá de significar o no el éxito. ¿Qué es lo que constituye el éxito?. Si
disponéis, por ejemplo, de salud y de riquezas, mas tenéis conflictos con todo
el mundo — incluso con vosotros mismos — no es ciertamente una vida
exitosa la vuestra. Vana se vuelve nuestra existencia cuando no podemos
encontrar en ella la felicidad. Cuando perdéis vuestra fortuna, habéis perdido
poco; cuando perdéis la salud, habéis perdido algo de mayor trascendencia;
mas cuando perdéis vuestra paz mental, entonces habéis perdido, en verdad,
el mayor tesoro.
El éxito, por lo tanto, debería medirse por el criterio de la felicidad, es
decir, por nuestra capacidad para permanecer en serena armonía con las leyes
del cosmos. No es posible medir correctamente el éxito aplicando los
barómetros mundanos de la riqueza, el prestigio y el poder, ya que ninguno de
ellos garantiza la felicidad, salvo que sean empleados en forma correcta. Y
para poder hacer un uso correcto de tales dones, debemos poseer sabiduría, y
amar a Dios y a los hombres.

SOIS VOSOTROS MISMOS QUIENES OS PREMIÁIS
Y OS CASTIGÁIS

Dios no os premia ni castiga. El os ha dotado del poder, de autopremiaros
o de auto-castigaros, por medio del uso o abuso que hagáis de
vuestra propia razón y de vuestra fuerza de voluntad. Cuando se transgreden
las leyes de la salud, la prosperidad y la sabiduría, inevitablemente se debe
sufrir la enfermedad, la pobreza y la ignorancia. Así pues, deberíais fortalecer
vuestra mente, y rehusar continuar soportando la carga de vuestras propias
debilidades psicológicas o morales, adquiridas en el pasado: quemadlas en el
fuego de vuestras divinas resoluciones presentes y de vuestras buenas obras
actuales; a través de esta constructiva actitud, alcanzaréis' la libertad.
La felicidad depende en cierto grado de las condiciones externas, pero,
fundamentalmente, de nuestras actitudes mentales. Para ser felices deberíamos
poseer buena salud, una mente equilibrada, una vida próspera, un trabajo
adecuado, un corazón agradecido y, por sobre todo, sabiduría o conocimiento
de Dios.

TOMAD LA RESOLUCIÓN DE SER FELICES

Si adoptáis la firme resolución de ser felices, ella os ayudará. No
aguardéis a que las circunstancias se modifiquen, pensando erróneamente que
es en ellas en donde yace el problema. No hagáis de la infelicidad un hábito
crónico, afligiendo así a quienes os rodean y a vosotros mismos. El hecho de
que seáis felices constituye una verdadera bendición, tanto para vosotros
mismos como para los demás. Si poseéis la felicidad, lo poseéis todo; ser feliz
es estar en armonía con Dios. Tal capacidad de ser feliz viene a través de la
meditación.
Poned en acción el poder que ya tenéis, empleándolo en propósitos
constructivos, y desarrollaréis así mayor poder. Avanzad en vuestro sendero
con una actitud de inquebrantable determinación, empleando todos los
atributos del éxito en vuestra empresa. Sintonizaos con el poder creador del
Espíritu. Estaréis entonces en contacto con la Inteligencia Infinita, capaz de
guiaros y de resolver todos vuestros problemas. Así, desde la dinámica Fuente
de vuestro ser, manará un ininterrumpido flujo de poder, que os capacitará
para desempeñaros en forma creadora en cualquier esfera de actividad.
Antes de decidir cualquier asunto de trascendencia, sentaos en silencio,
pidiéndole al Padre su bendición. Si obráis así, en el fondo de vuestro poder,
actuará el poder de Dios; en el fondo de vuestra mente, estará su mente; y en
el fondo de vuestra voluntad, su voluntad. No podéis fracasar si Dios trabaja
con vosotros; y cuando así sucede, todas vuestras facultades aumentan su
poder. Cada vez que realizamos nuestro trabajo con la idea de servir a Dios,
recibimos sus bendiciones.
Aun cuando vuestro trabajo en esta vida sea humilde, no os sintáis
obligados a justificaros por ello; sentíos más bien orgullosos de estar
cumpliendo con la tarea que el Padre os ha dado. El os necesita en vuestro
lugar particular; no todos pueden desempeñar el mismo papel. Mientras
trabajéis con el objeto de complacer a Dios, todas las fuerzas cósmicas
colaborarán armoniosamente con vosotros.

VUESTRO VERDADERO HOGAR

Cuando convenzáis a Dios de que le deseáis a El por sobre todo lo
demás, estaréis en armonía con su voluntad. Cuando continuáis buscándole, a
pesar de todos los obstáculos que surgen a vuestro paso para alejaros de Él,
estáis empleando la voluntad humana en su forma más altamente constructiva.
Y es en esta forma como pondréis en movimiento, la ley del éxito, conocida
por los sabios de la antigüedad, y comprendida por todo hombre que haya
triunfado verdaderamente en la vida. El poder divino está en vuestras manos,
si realizáis un decidido esfuerzo por hacer uso de él para alcanzar la salud, la
felicidad y la paz. En la medida en que abarquéis estas metas en vuestra vida,
avanzaréis en verdad por el camino de la autorrealización (o realización de
vuestro Ser espiritual), hacia vuestra verdadera morada en el Ser.