lunes, 11 de junio de 2018

La vida es amor y el amor es vida


Capítulo 22 del libro Yo Soy Eso, por Maharaj Nisargadatta. No se extravíe por el exotismo de los nombres. Es una conversación entre un hombre super inteligente y muchos interlocutores provenientes de todo el mundo. Salud mental, psicología, herramientas y conocimientos para la vida interior pueden ser algunas etiquetas, útiles para usted.

Interlocutor: ¿Es siempre consciente la práctica del Yoga? ¿O puede ser completamente inconsciente, por debajo del umbral de la presenciación?
Maharaj: En el caso de un principiante la práctica del Yoga es a menudo deliberada y requiere gran determinación. Pero aquellos que lo han estado practicando sinceramente durante muchos años, están inmersos en la autorealización siempre, ya
sean conscientes de ello o no. La sadhana inconsciente es sumamente efectiva debido a que es espontánea y regular.

Int: ¿Cuál es la situación del hombre que ha sido un sincero estudiante de Yoga
durante algún tiempo y que después se ha desanimado y ha abandonado todos los
esfuerzos?
Mah: Lo que un hombre parece hacer, o no hacer es a menudo engañoso. Su aparente letargia puede ser un acopio de fuerza. Las causas de nuestro comportamiento son muy sutiles. Uno no debe apresurarse a condenar, ni tampoco a elogiar. Recuerde que el Yoga es el trabajo del sí mismo interior (vyakta) sobre el sí
mismo exterior (vyakti). Todo lo que el exterior hace lo hace meramente en respuesta al interior.

Int: No obstante, el exterior ayuda.
Mah: ¿Cómo puede ayudar y de qué manera? Tiene algún control sobre el cuerpo
y puede mejorar su postura y su respiración. Sobre los pensamientos y sentimientos
de la mente tiene poco dominio, pues él mismo es la mente. Es el interior (vyakta) el
que controla al exterior (vyakti). Que el exterior obedezca será sabio y prudente.

Int: Si es el interior el que es finalmente responsable del desarrollo espiritual del
hombre, ¿por qué se exhorta y se anima tanto al exterior?
Mah: El exterior puede ayudar manteniéndose sereno y libre del deseo y del
temor. Usted puede haber notado que todo consejo al exterior es en forma de
negaciones: no, detente, contente, renuncia, abandona, sacrifica, entrégate, ve lo falso
como falso. Incluso la más pequeña descripción de la realidad que se da, se da a
través de negaciones —«ni esto, ni eso» (neti, neti). Todos los positivos pertenecen
al sí mismo interior, como todos los absolutos —a la Realidad.

Int: ¿Cómo distinguimos el interior del exterior en la experiencia efectiva?.
Mah: El interior es la fuente de inspiración, el exterior es movido por la memoria.
La fuente es irrastreable, mientras que toda memoria comienza en alguna parte. Así,
el exterior es siempre determinado, mientras que el interior no puede ser atrapado en
las palabras. El error de los estudiantes consiste en que imaginan que el interior es
algo que se puede obtener, y en que olvidan que todo lo que es perceptible es
transitorio, y por consiguiente irreal. 
Solo eso que hace la percepción posible, llámelo usted Vida o Brahman, o lo que usted quiera, es real.

Int: ¿Debe la Vida tener un cuerpo para su auto expresión?
Mah: El cuerpo busca vivir. No es la vida la que necesita el cuerpo; es el cuerpo el que necesita la vida.

Int: ¿Lo hace la vida deliberadamente?
Mah: ¿Actúa el amor deliberadamente? Sí y no. La vida es amor y el amor es
vida. ¿Qué mantiene al cuerpo unido sino el amor? ¿Qué es el deseo, sino amor del sí
mismo? ¿Qué es el miedo sino el impulso de protegerse? ¿Y qué es el conocimiento
sino el amor de la verdad? Los medios y las formas pueden ser erróneos, pero el
motivo detrás es siempre el amor —amor del mí mismo y de lo mío. El mí mismo y
lo mío pueden ser pequeños o explotar y abarcar el universo, pero el amor
permanece.

Int: La repetición del nombre de Dios es muy común en la India ¿Hay alguna
virtud en ello?
Mah: Cuando usted conoce el nombre de una cosa, o de una persona, usted puede
encontrarla fácilmente. Llamando a Dios por Su nombre, usted le hace venir a usted.

Int: ¿En cuál figura viene?
Mah: De acuerdo con lo que usted espera. Si acontece que usted es desafortunado
y algún alma santa le da un mantra para la buena suerte y usted lo repite con fe y
devoción, su mala suerte no tendrá más remedio que cambiar. 
Una fe firme es más fuerte que el destino. El destino es el resultado de causas, en su mayor parte accidentales, y por lo tanto está entretejido de una manera muy suelta. La confianza y
la buena esperanza lo vencerán fácilmente.

Int: Cuando se recita un mantra, ¿qué acontece exactamente?
Mah: El sonido del mantra crea la forma que incorporará el Sí mismo. El Sí
mismo puede incorporar cualquier forma —y operar a través de ella. Después de
todo, el Sí mismo se está expresando a sí mismo en la acción —y un mantra es
primariamente energía en acción. Actúa sobre usted, actúa sobre su entorno.

Int: El mantra es tradicional. ¿Debe serlo?
Mah: Desde tiempos inmemoriales se creó un lazo entre ciertas palabras y las
energías correspondientes, lazo reforzado por innumerables repeticiones. Es lo mismo que un camino a la hora de caminar. Es una vía fácil —sólo se necesita fe.
Usted confía en que el camino le lleve a su destino.

Int: En Europa no hay ninguna tradición de un mantra, excepto en algunas
órdenes contemplativas. ¿Cuál es su utilidad para un joven occidental moderno?
Mah: Ninguna, a menos de que se sienta muy atraído. Para él el procedimiento
adecuado es adherirse al pensamiento de que él es el fundamento de todo
conocimiento, la presenciación inmutable y perenne de todo lo que acontece a los
sentidos y a la mente. Si lo mantiene presente siempre, consciente y alerta, no dejará
de quebrar los lazos de la no presenciación y emergerá a la vida pura, a la luz y al
amor. La idea —«Yo soy solo el presenciador» purificará el cuerpo y la mente y
abrirá el ojo de la sabiduría. Entonces el hombre va más allá de la ilusión y su
corazón se libra de todos los deseos. Lo mismo que el hielo se convierte en agua y el
agua en vapor, y el vapor se disuelve en el aire y desaparece en el espacio, así el
cuerpo se disuelve en la presenciación pura (chidakash), y después en el ser puro
(paramakash), que es más allá de toda existencia y no existencia.

Int: El hombre realizado come, bebe y duerme. ¿Qué le hace hacerlo?
Mah: El mismo poder que mueve el universo, le mueve también a él.

Int: Todos son movidos por el mismo poder: ¿cuál es la diferencia?
Mah: Sólo ésta: El hombre realizado sabe lo que los demás sólo oyen, pero no
experimentan. Intelectualmente pueden parecer convencidos, pero en la acción ponen
en evidencia su esclavitud, mientras que el hombre realizado es siempre acorde.

Int: Todo el mundo dice «yo soy». El hombre realizado también dice «yo soy».
¿Dónde está la diferencia?
Mah: La diferencia está en el significado que se da a las palabras «yo soy». En el
hombre realizado la experiencia: «yo soy el mundo, el mundo es mío» es
supremamente válida —piensa, siente y actúa integralmente y en unidad con todo lo
que vive. Puede no conocer siquiera la teoría y la práctica de la realización de sí
mismo y haber nacido y haber sido criado libre de nociones religiosas y metafísicas.
Pero no tendrá la menor tacha en su comprensión y compasión.

Int: Yo pudo cruzarme con un mendigo, desnudo y hambriento y preguntarle:
¿quién es usted? Él puede responder: «Yo soy el Sí mismo Supremo». «Bien», diría
yo, «Puesto que usted es el Sí mismo Supremo, cambie su estado presente» ¿Qué
hará él?
Mah: Él le preguntará a usted: ¿Cuál estado? ¿Qué hay aquí que necesite cambio?
¿Qué hay de malo en mí?

Int: ¿Por qué respondería así?
Mah: Debido a que ya no está limitado por las apariencias, él no se identifica con
el nombre y la forma. Usa su memoria, pero la memoria no puede usarle a él.

Int: ¿No se basa todo conocimiento en la memoria?
Mah: El conocimiento inferior —sí. El conocimiento más alto, el conocimiento
de la Realidad, es inherente a la verdadera naturaleza del hombre.

Int: ¿Puedo decir que yo no soy aquello de lo que soy consciente, ni tampoco la
consciencia misma?
Mah: Mientras usted sea un buscador, aférrese mejor a la idea de que usted es
consciencia pura, libre de todo contenido. Ir más allá de la consciencia es el estado
supremo.

Int: El deseo de realización, ¿se origina en la consciencia o más allá?
Mah: En la consciencia, por supuesto. Todo deseo nace de la memoria y está
dentro del reino de la consciencia. Lo que es más allá está libre de todo esfuerzo. El
deseo mismo de ir más allá de la consciencia está todavía en la consciencia.

Int: ¿Hay algún rastro, o huella, del más allá en la consciencia?
Mah: No, no puede haberlo.

Int: ¿Entonces cuál es el lazo entre los dos? ¿Cómo puede encontrarse un pasaje
entre dos estados que no tienen nada en común? ¿No es la presenciación pura el lazo
entre los dos?
Mah: Incluso la presenciación pura es una forma de consciencia.

Int: ¿Entonces qué hay más allá? ¿Vacuidad?
Mah: La vacuidad se refiere solo a la consciencia. Plenitud y vacuidad son
términos relativos. Lo Real es verdaderamente más allá —más allá, no en relación a
la consciencia, sino más allá de todas relaciones sean cuales fueren. La dificultad
viene de la palabra «estado». Lo Real no es un estado de alguna otra cosa —no es un
estado de la mente, o de la consciencia, o de la psique —no es algo que tiene un
comienzo y un final, ser y no ser. Todos los opuestos están contenidos en ello —pero
ello no está en el juego de los opuestos. Usted no debe tomarlo como el fin de una
transición. Ello es ello mismo, después de que la consciencia como tal ya no es.
Entonces las palabras «yo soy hombre», o «yo soy Dios» no tienen ningún
significado. Solo en silencio y oscuridad puede ser oído y visto.

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